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7
¡Buena suerte!
Película documental que desgraciadamente verán, casi exclusivamente, quienes menos lo necesitan: quienes ya han reflexionado otras muchas veces sobre temas medio-ambientales, e intentan ejercer como ecologistas, y aquellos que riegan la plantita de su conciencia con limpias alternativas.
Grandes verdades que se perderán como lágrimas en la lluvia (que diría Roy Batty) porque la mayoría ni siquiera se enterará de las amenazas que les acechan, por más que gente como Coline Serreau se esfuercen en el grito. Algunos esperan que sean los poderes públicos quienes les tengan informados y se sientan cómodamente a esperar: en sus sofás les sorprenderán los frutos de su desidia.

Yo sí agradezco, y comparto, esas frescas olas de sinceridad perseguida y sé que quienes nos mienten descaradamente diciéndonos que los catastrofismos imaginarios de "cuatro greenpeaceros muertos de hambre" nos llevarán a las cavernas, viven con una calidad envidiable: energías renovables, alimentos biológicos, sus propias vacas (sin clembuterol), ranchos cubiertos de árboles e hierbas sin fumigar.......Vean si no dónde anidan individuos como los Bush, los grandes banqueros judíos y los dueños de esas multinacionales voraces que quieren someternos a sus caprichos.

Es cierto que esas políticas retorcidas, que destruyen el planeta, las sostienen gigantes con pies de barro y el día que la conciencia pase de fuente a río darán con sus narices en el suelo; pero si no sucede pronto...será tiempo de morir (y vuelvo a Roy Batty).
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8 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Muy bueno
Excelente documental de un tema poco conocido de una manera amena e interesante salvo por ciertos errores científicos como la explicación del "ADN basura", la base astronómica en la agricultura biodinámica y la inocuidad de la agricultura tradicional, así como creencias falsas como la consideración de la agricultura como una actividad femenina y el maniqueísmo "orgánico-bueno, artificial-malo".

Me ha parecido simplista en ocasiones, como la criminalización general de los organismos modificados genéticamente (OMG) y los biocombustibles como asesinos ecológicos: la tecnología no es mala o buena por sí misma, depende de su uso. Algunos OMG han servido para combatir sequías y enfermedades, y la escasez regional de comida no se basa en escasez de producción total, sino en una distribución ineficiente de los excedentes de otras regiones del globo.

Dudo a su vez que los feminicidios en la India se deban a la agricultura moderna, supuestamente masculina, ya que el machismo y los asesinatos femeninos ha sido una constante histórica universal -presumiblemente como adaptación cultural para el mantenimiento de la población inferior a la capacidad de carga del ecosistema para mantenerlos (ya que en general las mujeres son más productivas que los hombres)-.

Creo que hubiera sido más interesante haber comenzado con una historia de la agricultura y la evolución de sus impactos medioambientales, y también relacionar más la agricultura moderna con el sistema socioeconómico actual, ofreciendo alternativas reales a las personas promedio.
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