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6
Garganta profunda.
Liam Neeson descansa de peleas y persecuciones en su nuevo filme, el cual está basado en el muy conocido caso de Watergate, interpretando al hombre que desnudo la corrupción del gobierno de Nixon y su posterior renuncia, en una película que dirige Peter Landesman, el mismo de ‘Concussion’, película protagonizada por Will Smith.

El personaje que interpreta Neeson es Mark Felt, mano derecha de J. Edgar Hoover, director del FBI, que tras su muerte se inicia una operación de parte de Nixon para controlarlo nombrando a un fiscal (L. Patrick Gray, sin relación con el FBI hasta entonces), como su director interino.

Indignado por la resolución y sabiendo el riesgo que corre la agencia, Felt decide que su deber es salvar el prestigio e integridad del FBI, por lo que se convierte en el informante de un par de periodistas, cuya información se convierte en la pieza clave para el estallido del escándalo de Watergate.

Landesman dirige con aplomo un filme que, si bien esta correctamente ejecutado no permite ambigüedad en la presentación de Felt, hombre duro y recio que actúa un tanto por resentimiento y otro tanto por n deber civil, pero la película lo expone solo como el hombre que salvó al FBI.

Igualmente, la película no se permite indagar demasiado en su intimidad, sosteniendo el relato en la atrapante y contenida interpretación de Neeson, que está en esta ocasión rodeado de nombres como Diane Lane, Michael C. Hall, Bruce Greenwood o Tom Sizemore.

Landesman consigue una película con un tema fascinante pero carente de pasión y emociones genuinas, que trata un tema conocido y complejo como un hecho simple, que se deja ver, pero no persiste en la memoria del espectador.


http://tantocine.com/el-informante-de-peter-landesman/
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6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Del revés.
Como todo el mundo estará pensando, esta película es "Todos los hombres del presidente" pero al revés; es decir, contada desde la perspectiva del filtrador y no de los periodistas. Quién era "Deepthroat", quien filtró lo que se conoció como el "Watergate", qué puesto ocupaba, qué motivaciones tuvo para filtrar el mayor escándalo político de la historia de Estados Unidos.

El reparto no puede estar mejor elegido. Liam Neeson está imponente, a la altura de su Schindler, y está rodeado de unos secundarios y secundarias muy interesantes (Michal C. Hall -nuesto recordado Dexter-, Diane Lane, Josh Lucas...). Gracias a ellos, la pausada puesta en escena y la sobriedad de las tomas cobran dinamismo. Cada vez que hablan, es porque tienen algo importante que decir, ya sea para la propia trama, para desverlar la personalidad de alguien o la relación entre personajes.

La historia es ya de por sí potente y cuenta con que el espectador conozca, al menos en parte, la cadena de sucesos, pues bien es verdad que las investigaciones, si conoces lo anterior, avanzan a pinceladas. "Unos desconocidos detenidos intentando colocar micrófonos en la sede del congreso Demócrata". Y pasan a las concecuencias."Hay que taparlo". Reunión con alguien del Times o llamadas al Washington Post. Si conoces lo esencial de la trama, la seguirás bien. SI no, puede que la confusión reine en algunas partes.

En definitiva, una película al servicio de Felt y Neeson y diseñada para su lucimiento, donde ambos salen muy bien parados y la pelícual será de esas que quizá en unos años no recuerdes demasiado bien pero que no es mal cine ni mucho menos. No sentirás que has perdido el tiempo.

Y ya como opinión muy personal, me gustan las películas sobre los "whistleblowers". Los filtradores. Creo que hacen un muy buen servicio a la gente, independientemente de sus motivaciones. Snowden, de hecho, me parece una persona digna de admirar. Gracias a ellos conocemos datos que de ninguna otra manera conoceríamos, ya que consideran que una cosa es la justicia y otra la ley.
Concuerdo.

Esta película, con algún que otro interés personal detrás por parte del protagonista, versa en esencia sobre eso.
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4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
LA BURLA DEL DESTINO
El Informante (Mark Felt: El Hombre que Derrumbó la Casa Blanca) remite a sucesos históricos ocurridos en los Estados Unidos de América en 1972 durante la campaña política correspondiente a las elecciones presidenciales de ese año. Como pudo comprobarse más tarde, la campaña fue objeto de escuchas clandestinas originadas en la Casa Blanca dentro del Comité Nacional del Partido Demócrata.
El Informante es Mark Felt, agente de carrera del FBI, el número 2 detrás del Jefe histórico de la institución: Edgard J. Hoover. La película comienza el día de la muerte de Hoover, en plena campaña electoral por la presidencia de los Estados Unidos. Sorpresivamente, la Casa Blanca decide cubrir el puesto de Hoover con un sujeto político, alguien ajeno a la carrera del FBI, históricamente una institución independiente del poder político.
La prevalencia de lo político sobre lo policial, la necesidad de cubrir los abusos del partido gobernante, la imposibilidad de llevar a cabo la investigación de los sucesos ocurridos hasta sus últimas consecuencias, hacen que Mark Felt decida transformarse en un soplón en bien de su país. Esto constituye una gran paradoja porque mientras los periodistas que dan la cara por la investigación se transforman en dos estrellas del periodismo americano, Felt, no solo no es ascendido de acuerdo a sus merecimientos, sino que le llega la baja del FBI por 30 años de servicios, y su existencia es tan solo recordada por el sobrenombre que los periodistas decidieron darle a su informante: Garganta Profunda.
Felt, desde el comienzo del film, es un hombre en jaque. La sorpresiva muerte de Hoover abre un abismo toda vez que era bien conocido que el máximo detective de los Estados Unidos contaba los archivos secretos mejor organizado del país a través de los cuales tenía capacidad para acceder a los secretos de cualquier persona cercana a las esferas del poder. La necesaria desaparición de esos archivos se vuelve crucial para Felt ni bien se entera que él no será su sucesor, lo cual termina por ser no bien visto por el nuevo mando político.
Paralelamente, esta cuestión le crea un resentimiento. Sabe que un advenedizo político ahora es el nuevo director del FBI ocupando el puesto por el cual él ha hecho suficientes méritos durante 30 años. Como consecuencia de ello, él, un hombre de carrera debe someterse al ocultamiento de la verdad, tolerar la mentira y dar paso a la arbitrariedad. Ahora la Casa Blanca da las órdenes cuando por ley el FBI ha sido siempre un organismo independiente del poder de turno. Además, no tiene dudas sobre lo que está sucediendo. El espionaje en el Partido Demócrata es una realidad que constituye un delito. Todo el mundo prefiere mirar para otro lado aunque todas las pruebas conducen al mismo lugar.
Felt es un hombre encerrado entre una verdad que conoce y un relato mentiroso que se quiere imponer. Demócrata declarado, claramente contrario al gobierno de Richard Nixon, queda encerrado entre el deber moral y el deber jerárquico. Claramente, no puede confiar en nadie. Está dolido, solo, con problemas familiares. No tiene salida. Por el bien de la Nación, decide hablar con el Washington Post. Lo hará en forma clandestina. El propio diario protegerá su fuente. De ahora en más, el informante será Garganta Profunda. Los artículos del diario darán a conocer la verdad. El resto es historia conocida.
Pero la vida personal de Felt continua sumergida en su propio infierno. Con graves problemas conyugales derivados de 13 mudanzas a través del territorio americano durante 30 años de servicio, de una esposa que le factura cada acto de su vida y no le perdona que pierda una oportunidad que constituye su sueño de toda una vida al servicio de la nación: la Jefatura del FBI, objetivo por el cual ha hecho todos los sacrificios personales y familiares por los que ahora sufre. Además, está el asunto irresuelto de la perdida de una hija que se ha ido de la casa por desavenencias familiares, y a la cual, y como una cruel paradoja, no logra encontrar. Su vida familiar es un infierno que lo hace sentir culpable.
La película gira enteramente en torno del personaje de Felt que magistralmente interpreta Liam Neeson en una actuación que seguramente va hacia una candidatura del Oscar.
Estas encrucijadas existenciales en la que se ve envuelto Felt hacen del film una obra atrapante, sumamente interesante, cargada de suspenso pese a que los acontecimientos narrados son de carácter públicos e históricos. Modelado como un thriller político, de la mano de un director que es también autor de la novela en la que está basada la película y del muy buen guión de la misma, el film cobra una altura inusitada y sobresale, ya no como drama histórico que lo es, sino como un film de carácter intimista relativo a una persona que se debate entre el ser y deber.
Peter Landesman, que escribió y dirigió la película cuenta con 3 films en su haber: Parkland en 2013; Concussion (La Verdad Duele) en 2015; y esta que estamos comentando. No solo demuestra ser un gran escritor sino también un muy buen director. La creación de climas y el suspenso, la utilización de primeros planos generando un ambiente muy íntimo y de cierta claustrofobia que, apoyados por una música incidental muy adecuada, llevan a la descripción del mundo interior del personaje, el sufrimiento de un hombre alterado por el conocimiento de una verdad vergonzosa que lo empuja a la delación, hacen de este film más que un thriller político, un film intimista sobre un hombre burlado por el destino.
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3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
3
Solo para yankees
Hacía mucho que no me dormía en el cine. Suena un poco fuerte, pero la realidad es que está película es para gente que le interesa la política estadounidense y que le interesa algo del famoso incidente de “Watergate” (el guionista se da el lujo de hacer un chiste con que es una “gate”, puerta, hacia algo peor de lo que parece)
Es interesante la actuación de Neeson a lo largo del film, pero no hay mucho más para rescatar en esta película. Sus 103 minutos se me hicieron eternos. Comienza dentro de todo bien, interesando al espectador con lo que sucederá con el FBI luego de la muerte de Hoover pero luego cae estrepitosamente y no pasa logra mantener el suspenso correspondiente a este tipo de películas. Demasiados personajes secundarios que no aportan mucho, quizás en la historia real fue así, pero en el film estorban.
Mi recomendación: Una película para le gente que le gusta la política y para verla en su casa un domingo previo algún debate.
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7 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
4
Más de lo mismo pero con un toque de aburrimiento.
"Mark Felt: The Man Who Brought Down the White House", o resumida en español como "El Informante", narra la historia de Mark Felt, el confidente que en el año 1974, bajo el nombre de "Garganta profunda", ayudó a periodistas del 'The Washington Post' a destapar el escándalo del Watergate que acabaría tumbando al Presidente Nixon.

Hay varias pelis que abarcan éste puterío de Watergate y la verdad, es que son todas un quilombo. Si pestañás te perdés, es muy fácil que te distraigas, y sinceramente, el film es un embole. Aparte de que toca un tema ultra gastado, y creo que va para un público que sea fanático de la política.

Si tengo que rescatar algo son las actuaciones, la verdad que son muy creíbles, sobre todo Liam Neeson que a veces está bien verlo en otro papel que no sea el de cagar a trompadas o a tiros a la gente.

El director es Pete Landesman, el mismo de "Concussion", con Will Crapero Smith, que también me pareció una bosta.

Más en:
http://cinefrikiyvideojuegos.com/
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2 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Film sobrio y bien hecho.
De principio a fin se nota un ambiente de sobriedad en esta película que le da un toque especial, también una música casi inapreciable por momentos, pero que ahí está, es otra cosa que junto a lo anterior aporta un cáliz dramático muy apropiado, que le da vigor, y mantiene en el espectador la permanente sensación de que algo gordo se cuece y que se va descubriendo poco a poco. A mi me ha gustado, muy lenta eso sí, pero es un buen trabajo.
Saludos.
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4
Buena iniciativa y reparto pero sin dejar huella en tu memoria.
Película basada en hechos reales del famoso caso “Watergate” de Estados Unidos, dirigida por Peter Landesman, director de la más que decente “La verdad duele” de Will Smith de hace tres años y que está protagonizada por Liam Neeson entre otros, película que personalmente la he visto por él.
Una película que cuenta la historia que ya sabemos sobre este escándalo que salpicó al presidente Nixon y que ya se hizo una gran película sobre aquello en “Todos los hombres del presidente”, pero ahora desde el punto de vista del confidente que lo interpreta Liam Neeson y que no ha quedado demasiado bien plasmado, es cierto que las actuaciones son buenas, por lo menos efectivas, con un Neeson imponente, pero la historia de la película carece de fuerza, de emoción, incluso de coherencia, haciendo que sea una película que mires varias veces el reloj para saber cuánto queda, porque sí, es una película que en ocasiones se te hace pesada, debido a tantos nombres, a tantos personajes, a tanta gente que está metida en el ajo que al final no sabes muy bien cómo han llegado hasta esa resolución final, con unos contactos de Mark Felt que apenas sabemos nada de ellos ni cómo tiene esa información ni casi nada y eso tenía que ser el principal atractivo y aquí no han sabido dar un guion acorde con la historia, una historia que como ya sabemos el final, deberían de haber ahondado más en un guion potente y atrapante y no lo tiene, por lo que la película se va resolviendo de forma lenta, poco entendible y apetecible, pasando a ser un thriller olvidable incluso al día siguiente de haberla visto.
Personalmente si queréis saber la historia o veis “Todos los hombres del presidente” o lo buscáis en Wikipedia, porque la verdad que esta película menos la primera parte y Liam Neeson, el resto es bastante floja, debido a un guion que no alcanza lo que este thriller e historia requería y podría dar con Liam Neeson.
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5
Perdiendo interés.
Me pareció a medida que iba viendo la película que se enredaron, que iba perdiendo interés lo que estaba pasando. En definitiva se trata de eso. Que te genere interés, aún desde el aburrimiento se puede generar interés. Bueno, acá lo perdés. Ojo, la terminas de ver tranquilamente. Creo que el tema del Watergate está terminado para el cine. A quién puede importarle, realmente a ésta altura un caso sobre el que se hicieron cientos de películas y parece que nunca contaron la verdad y no la contarán? A Liam Neeson no sólo le creo todo sino que aparte ya es un monstruo de Hollywood. A ésta altura voy a ver todas las películas en las que esté. Las otras actuaciones, perfectas. La Dirección no me gustó tanto. Se van tirando muchos nombres y no se sabe a qué quieren llegar. Realmente es una película para seguir de largo y agarrarla algún día por cable.
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1 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
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