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6
Una parodia tan tonta como hilarante como entrañable...
Lo siento, no puedo evitarlo, pero esta tontería me ha parecido brillante. Es algo así como si los ZAZ hiciesen una comedia sobre Justin Bieber y el resultado fuese tan tonto que no consigues apartar la vista de la pantalla ni un solo minuto (especialmente en esos descacharrantes números musicales.

Para comenzar, no imagino parodia sin ese maestro de la brevedad gestual que es Adam Samberg (la estrella absoluta de la serie televisiva “Brooklyn Nine-Nine”) que sabe exprimir sus escasos registros para encajar perfectamente en la parodia de los popstar, construyendo un personaje tan tonto como humano con el que resulta imposible no reírse con el pero también despierta una inusitada ternura (convirtiéndolo en “el tonto del pueblo”).

Cientos de cameos, a cuál más hilarante (el holograma de Adam Levine de “Marron 5” follándose a si mismo) acaban de darle a la película esa capa de barniz que todo espectador desean en el juego de intentar reconocer uno tras otro a las celebrities que aparecen con su propio nombre o interpretando a otros (como ese Justin Timberlake interpretando al cocinero de la gira del popstar).

Algunos gags basados en las canciones del popstar son brillantes, como el dueto con Pink defendiendo los derechos de los gays donde nuestro protagonista se empeña en repetir en cada estrofa que él no es gay y acaba convirtiéndose en un discurso homófobo (con las consecuentes hilarantes criticas al disco) o la canción sobre Bin Laden (“esa chica me pidió que la follara con la eficacia con la que asesinamos a Bin Laden”) o la canción donde cuestiona el valor de la Mona Lisa. Absolutamente todas las canciones son tan tontas y están bien ejecutadas que es imposible no sonreir imaginando que esta parodia está a escasos centímetros de la realidad.

Es, probablemente, el mockumentary (falso documental) sobre música más inteligente desde esa obra maestra de 1984 que fue “This is Spinal Stap” (con el que comparte ese espíritu surrealista basado en lo obvio) aunque este "Popstar: Never Stop Never Stopping" sea un poco más condescendiente e incluso homenajee a todos esos ídolos juveniles reconvertidos en grandes estrellas del pop.

El resto no es más que una sucesión de tonterías que harán las delicias de los amantes del humor más absurdo.
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10 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Parodia Domesticada
Si has visto alguno de los vídeos de The Lonely Island, sabrás que estos tíos son buenos.
En sus cortos vídeos caben auténticas tonterías que parodian todo un espectro de imbecilidades típicamente estadounidenses, desde la música hasta el famoseo, sin cortarse un pelo en lo políticamente incorrecto.
Pero claro, son vídeos de un minuto o dos.

'Popstar: Never Stop Never Stopping' es su primera película.
Y ya desde el principio se les nota con problemas para conectar cada idea absurda que tienen: la historia es la de una estrella pop caída en desgracia, pero podrían ser un conjunto de sketches sin progresión entre sí y tampoco parecería raro. Conner 4 Real aprovecha la magnífica cara de idiota que sabe poner Andy Samberg, y sin embargo está más cerca de la sonrisa complaciente que de la carcajada.
Es todo un conjunto de "sí, pero..." que se va adueñando poco a poco de la coña inicial, sin que los ocasionales puntazos logren levantarla.

Los cameos de medio segundo y referencias culturales yanquis te dejan ko a poco que no estés enterado de los últimos cotilleos del otro lado del charco.
Creí que la cosa estaba en que sencillamente no me hacía gracia, pero... pensé en un estadounidense viendo alguna de estas comedias rancietas con las que el panorama televisivo español nos obsequia de vez en cuando, una de esas en las que hay mucho lío gratuito y el comediante estrella de turno juega a ser actor mientras suelta como una metralleta los chascarrillos con los que sabe que todo el público se va a reír.
'Popstar' es el equivalente de eso. Personalidades usa de origen televisivo haciendo el mongolo con la única ambición de que el público les señale y se ría al verles, eso es lo que hay.

Vista desde ese punto, no parece tan mala, y hasta hay algunas cosas que funcionan porque llevan el sello inimitable de The Lonely Island, como esas canciones destroyer que se mean en casi todos los supuestos "artistas" que sacan el temazo de vez en cuando. Algo que podría hacernos reflexionar acerca de cuanta basura nos tragamos habitualmente por los medios, con el enésimo cantante admitiendo que su próximo disco es más "experimental", pero "cercano" y sobre todo "próximo a su corazón"
Pero cuando la película no tiene eso tira de cuñadismo y comodidad para avanzar, con la clase de chistes que te harían gracia si estuvieras intoxicado a las tres de la mañana, confiando en que el talento de sus implicados va a salvar sus rancios diálogos.

El momento cumbre de esa tendencia viene justo al final, cuando la historia rescata lugares comunes de la tópica superación personal en forma de unión familiar, y ahí no puedes evitar bajarte del carro. No por mucho servirlo con chistacos se aparta la sensación de que esto es una parodia vendida: no ha podido evitar convertirse en aquello que estaba parodiando.
Y sí, a todos nos mola terminar con un final por todo lo alto, cree en tus sueños y esas cosas, sobre todo si nos lo dicen medio en coña medio en serio. Pero no cuando la oportunidad pedía a gritos pasarse por el forro todo eso y darle caña a la gilipollez del mundillo.

(Ojalá cada canción fuera un vídeo separado de toda esa morralla que no ha servido para nada)
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8 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
NO ES UNA OBRA MAESTRA, PERO SI MUY DIVERTIDA
Dura lo justo, es entretenida y la música aunque con letras absurdas hace reír. No hay mucho más que agregar. Destaca entes falso documental, la aparición de una gran cantidad de artistas famosos, ya como entrevistados o como mero figurantes que ayuda a darle verosimilitud a la historia que se cuenta.

En definitiva, no es una gran película, pero se pasa un buen rato, porque como espectadores sentimos empatía por estos tres músicos que han estado en la ola que sube y que baja.

Quizá lo único un poco decepcionante es lo previsible de su final.
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4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Casi, pero...
PopStar no es ni de lejos la nueva gran comedia inteligente, aunque sin duda está repleta de momentos brillantes que nos hacen olvidar que es una cinta formulaica como ella sola. Y es que setpieces como el de la petición de matrimonio con los lobos y Seal pueden que sean típicos en la comedia moderna, pero no dejan de ser extremadamente divertidos.

Por desgracia no creo que sea la cinta que demuestre lo gran cómico que es Andy Sandberg y lo convierta en esa nueva figura dentro del género. Y no es su primer intento. Es cierto que hay elementos MUY divertidos, y un reflejo de ciertos tópicos sociales actuales que la hacen muy divertida, pero le falta algo.

Popstar no nos sorprenderá com lo hizo la década pasada las cintas de Judd Apatow (por poner un ejemplo de "breakthrough" en la comedia actual), pero se acerca lo suficiente como para vislumbrar un nuevo gran momento dentro del género.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
4
Parodia, Para seguidores
Película políticamente incorrecta, para seguidores de The Lonely Island y su humor sera altamente disfrutable. Para los demas entre los que me encuentro no. Para mí, me pareció carente de gracia. Cameos sin gracia, canciones con letras penosas e historia penosa. No terminé de verla, humor cansino y sin gracia. Alguna breve sonrisa y poco mas. Espero sepáis valorarla, no es mí caso. Un placer.
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2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Sencillamente, brillante
Hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto con una película. Ingeniosa y brillante parodia. Inteligente, absurda, tierna, hilarante... un cóctel explosivo perfectamente diseñado y exquisitamente interpretado. Me ha sorprendido gratamente.
Absolutamente recomendable :D
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Si te gusta este tipo de humor te va a gustar.
Están todos los amigos juntos; para que se hagan una idea tenemos a un gran abanico de actores que pasaron por Saturday Night Live, desde el gran Tim Meadows que creo que es el más antiguo que aparece hasta Andy Samberg. Aparte de esto tenemos a actores y músicos que pueden hacer de sí mismos o de otros; Mariah Carey, Usher, Imogen Poots, Seal, Martin Sheen, Adam Levine, Justin Timberlake...

La verdad es que es bastante divertida si te gusta el tipo de humor de Andy Samberg que se compone de dos cosas, las canciones graciosas esas que hace y luego el «deadpan» o humor seco, es decir, un humor que basa la comicidad en que no se pretende hacer reír descaradamente sino que justamente hace gracia por lo serio que dicen las cosas dentro de lo ridículo que resulta la acción.

Se trata de un falso documental en el que se presenta la desintegración de un grupo de música y el proceso por el cual pasan sus integrantes después de la separación. Dura poquito, una hora y veinte y ya digo que se hace bastante entretenida y si te gusta ese humor te va a gustar. Igual hay un rato en el que no pasa mucha cosa pero aún así quieres acabar de verla.
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6
The Lonely Island.
134/23(28/06/17) Irregular pero divertido mockumentary, donde se dan cita un tsunami constante gags, y dentro de la marea hay algunos momentos muy jocosos que la hacen recomendable, aunque tampoco con nivel de trascender, tampoco creo lo pretenda, y es que entiendo que lo que entiendo anhela es hacerte pasar un rato ameno riéndose de las pomposas y snobs celebrities para teenagers. En la vida real Andy Samberg, Akiva Schaffer y Jorma Taccone fueron a la secundaria cerca de Berkeley, compartían un apartamento en Los Ángeles, y crearon videos de éxito en su juventud, el trío formó en el 2001 el grupo The Lonely Island, populares en USA por sus parodias de videos musicales en boga, han sacado al mercado tres discos en los últimos siete años donde parodian hip-hop, R & B y música electrónica, grupo además miembros del prestigioso programa de humor (cuna de decenas de cómicos y actores) Saturday Night Live, de aquí surgen colaboradores en roles secundarios en el film como Maya Rudolph (representante de una marca de electrodomésticos), Bill Hader, Tim Meadows (manager de Conner), o Sarah Silverman (su publicista). Este film está escrito por los tres, dirigida por Schaffer y Taccone, protagonizada por Samberg, y en roles secundarios los realizadores. Hacen una deconstrucción satírica del mundo del estrellato de los jóvenes cantantes, epítome bien pueden ser el canadiense Justin Bieber, o los 'N Sync, sus manías, egoísmos, arrogancia, falsa modestia, ello en el formato ya mencionado del mockumentary musical, y en esto es normal que se nos venga a la memoria la notable “This is spinal tap” (1984) de Rob Reiner, ya que se siente claramente influenciada por el tono y estilo de esta. Esperaba un poco más de mala leche y lo políticamente incorrecto, y que a medida que avanza las chanzas más se convierte en ello de lo que se ríe, asimismo muchos de los gags no pasan el corte, aunque los momentos burlescos de calidad los hay. Se puede también disfrutar con la cantidad de cameos de personajes famosos que dan un patinado de (falsa) y contemporánea autenticidad, amigos del trío riéndose de sí mismos, en armonía a la gamberrada que es la cinta, como Mariah Carey, Adam Levine (holograma en el escenario), Usher, Snoop Dogg, Justin Timberlake (cocinero de la gira del popstar), Michael Bolton, Big Boy, 50 Cent, Simon Cowell, Jimmy Fallon, Arcade Fire, Steve Higgins, Walter Jones, DJ Khaled, Mario Lopez, Danger Mouse, Nas, Pink, Questlove, A$AP Rocky, The Roots, RZA, Seal (su balada a los enamorados rodeados de lobos…), Martin Sheen, Ringo Starr, T.I., Maya Rudolph, Carrie Underwood, Usher, o Pharrell Williams (seguro se me queda alguno).

Documental (falso, mockumentary) centrado en Conner Friel (Andy Samberg), una joven estrella musical, primero formó un trio, The Style Boyz, junto a sus amigos de la infancia de Lawrence (Akiva Schaffer) y Owen (Jorma Taccone). Pero cuando gana fama los celos entre ellos crecen, gana protagonismo como solista Conner y Owen deja el grupo para convertirse en granjero, y el trio se desintegra, Conner continua su exitosa carrera en solitario bajo el nombre de "Conner4real”, con Lawrence como su discjockey. Su manager es Harry (Tim Meadows), y en la gira de su nuevo disco “CONNquest” será el rapero Hungry (Chris Reed). Tiene una extrovertida madre en Tilly (Joan Cusack). Para aumentar su publicidad buena ennovia con la popular actriz Ashley Wenesday (Imogen Poots).

En su desarrollo hilarante tiene tiempo para reírse de todo el mundillo vacuo que rodea a las pujantes stars jovenzuelas del pop, desde los programas (TMZ) que hacen pompa de ellos, los “reality shows” (el propio documental o la pedida de mano lobezna), revistas del corazón, DJs superestrellas, conciertos rimbombantes, el activismo en favor de causas sociales (desternillante el video clip “yo no soy gay”, que pretende ser una loa a la tolerancia, termina siendo lo contrario), los montajes para ensalzar artificialmente a estaos popstars en momentos bajos (la búsqueda de su novia ante un escándalo por su no pene). Ello poniendo en el centro de la picota aun cliché popstar, en un clásico relato de elevación al estrellato, caída por su egocentrismo, y vuelta a resurgir cuando vuelve a valores tradicionales de amistad y lealtad. Conner en la cima se convierte en un engreído embebido del endiosamiento y peloteo constante al que es sometido (ejemplo chorreante es un tipo bajito contratado para que salga junto a él en los photocall y así salga más alto). Ello exhibido en un universo hiperrealista, donde el humor es desarrollado en base a dos formas: Una la de los jocosos e hilarantes videoclips (ejemplos los buenísimos “Yo no soy gay” o “Soy tan humilde”), en esta vertiente es destacable como sutilmente se hace “coña” de la travesía sufrida por el hip hop, en sus inicios un modo de protesta social-combativa de los afroamericanos en los barrios suburbanos, que con el paso del tiempo a derivado en artistas blancos acaramelados y hueros que hacen canciones pastelosas para alimentar a masas de quinceañeros ávidos de consumir a su estrella del mes (y con ello el marketing que acarrean, ingenioso lo de la campaña de temas con “spots” de electrodomésticos integrados), el que viene vendrá otro, un insulto para los que crearon este sub-género musical; y por otro lado el humor que surge de las situaciones supuestamente serias, humor seco llamado “deadpan”, brotando de momentos como el de la pedida de mano o cuando pide Conner desde un concierto que anime la grada superior y solo hay una persona.
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6
SURIMI MUSIC
Esta “Trinca” made in USA conocida como “The Lonely Island” vienen haciendo de las suyas desde que se conocieron en la escuela. Ahora son un importante grupo de “cineastas- cómico- musicales-televisivos” de éxito que en un su segundo trabajo para la pantalla grande nos entregan una parodia satírica no exenta de gracia sobre los ídolos del pop juvenil actual (aunque el protagonista sea rapero) y toda la parafernalia que rodea a esa industria, donde la música es lo de menos más allá de un estribillo pegadizo. Como los temas que crea para la ocasión el galardonado Greg Kurstin.

Les produce Apatow (van muy en su linea) con fuerza, con un diseño tan efectista y colorido como el mundo que parodian. Un puñado de buenos gags y la complicidad de años de sus tres intérpretes hacen que la simplicidad y elementos comunes de la cosa funcione y se estire lo suficiente para llegar con lo justo al metraje estándar.

La estructura narrativa de falso documental (mockumental) permite la intervención de artistas musicales reales del panorama USA, guiños, alusiones y cameos que si uno no esta muy puesto en el tema y desde este lado del atlántico pierden efectividad. No es el caso de Justin Bieber al que toman como referencia para el personaje principal aunque The Lonely Island nieguen la evidencia

cineziete.wordpress.com.
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6
Divertida para pasar el rato.
Parodia sobre el paisaje musical moderno en visión al estrellato de Justin Bieber, la mayoría de los palos son para él. Repleto de cameos y actores principales que vienen de stand up, Saturday Night Live, o series, en general. Tim Meadows, Andy Samberg, y demás tarados.

Es un mockumentary al mejor estilo "Brüno" de Sacha Baron Cohen, de hecho es casi un calco, la diferencia es que apunta al ambiente pop y no al modelaje.

Es re crapera, pero en varias escenas me cagué de risa, sobre todo en las letras de las canciones que no tienen desperdicio. Muchos de los gags son brillantes, la escena con Pink es obra maestra. El casco del DJ está tremendo, entre otros detalles que son dignos de ver.

Una peli absurda, divertida, se caga de risa de la actualidad de las estrellas del pop. Aunque la calidad de chistes, en el tramo final pierde nivel, y deja de ser lo que podría convertirse en un gran producto, por ello pienso que de éste estilo me sigo quedando con "Brüno", que si bien no es LA película, te cagás de risa hasta el final.

La recomiendo, de verdad que hay un par de escenas fuertes que te cagás de risa, más si te gusta éste estilo de humor irónico, hay chistes muy ingeniosos, y que si no los agarrás de toque, o no estás en el tema, se te van a pasar.

Más en:
http://cinefrikiyvideojuegos.com/
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7
No pueden negarlo
Exacto, no pueden negar que es una parodia de la película de Justin Bieber de Never Say Never porque se ve a la legua de que lo es y me alegro por ello. Para empezar la serie de artistas que tienen como cameos son impresionantes por el hecho de ser todos unas estrellas. La película cumple con su misión de ser paródica y obviamente de hacer parodia que uno la disfruta aunque como argumento no lleva mucho más allá de lo ya visto. Además tiene algunos puntos que son realmente buenos.
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