arrow
1
GRILLETES + BILLETES = El romanticismo del siglo XXI
(Banda de sonido de esta crítica: "Ella quiere látigo", por Claudio Dj)

Se estrenó 50 Sombras de Grey. Yo ni sabía lo que era: me metí en el cine confundido pensando que era una porno con Sasha Grey. En lugar de eso me encontré con una mezcla entre Crepúsculo y Saló. Si hubiera querido ver un film sobre gente que siente placer por los actos violentos y con hombres musculosos sin camisa, me alquilaba Fight Club.

El film no trata, como yo creía, sobre un tipo llamado Grey al que lo alumbran con 50 lámparas ubicadas en posiciones diferentes, sino que es una película de sadomasoquismo. En este caso, el masoquismo lo ponen los que van a ver la película y el sadismo corre por cuenta de quien fija el precio de la entrada. Ahora los yankis estrenan películas de sadomasoquismo en el día de San Valentín, porque en el siglo XXI no basta con que Cupido te tire el flechazo, sino que además tiene retorcer la punta de la flecha en la carne viva de la herida. A fin de año sale la versión extendida en dvd con el corte del director, con 12 sombras inéditas.

Está basado en el polémico best-seller de E.L. James, una autora británica. E.L. es un acrónimo de "Exterminando a la Literatura". Ni en curda leo el libro, pero sí leí los cinco o seis párrafos que publican en internet con los famosos momentos explícitos, y me dolieron los ojos de lo mal escrito que está. La adaptación batió récords de venta anticipada de entradas, y su trailer superó al de “El Despertar de la Fuerza” como el más visto del año, demostrando que las fans de 50 Sombras son todavía más entusiastas que los fanboys de Star Wars. En el fondo se parecen: las fans de 50 Sombras fantasean con tener sexo con alguien que no sea su marido, mientras que los fans de Star Wars fantasean con tener sexo con alguien que no sea su mano derecha.

¡Y después ellas nos llaman pervertidos cuando vemos pelis porno! Cuando se le pregunta a las mujeres por qué sus libros eróticos son aceptables y el porno no, te contestan que "los libros tienen historias y argumentos". ¡Perdón señoritas, pero que Sasha Grey invite a su tres amigas a pasar la noche en su departamento, y entonces llegue el repartidor de pizza y las chicas descubran que no tienen dinero con que pagarle, eso para mí también es un argumento!! Es un argumento muy elemental, es verdad, pero aún así es más elaborado que el argumento de la última película de Shyamalan, así que no jodamos.

No trabaja ningún actor famoso; las únicas estrellas del film son las que le hacen ver a la protagonista de tanto que le pegan. Jamie Dornan tiene una buena musculatura y anda todo el tiempo con el torso desnudo para beneplácito de las espectadoras, pero no le avisó a los músculos de su rostro que ellos también deben formar parte de la interpretación. Este tipo tiene tan poca expresividad, que a su lado el pibe de Boyhood parece Jim Carrey.

El carácter cohibido del personaje de Dakota Johnson es exagerado tanto por la ridícula sobreactuación del lenguaje corporal que adopta la actriz, como por el guión (¿es tan tímida que no se anima ni a pedir un lápiz prestado?) Los padres de Dakota son Don Johnson y Melanie Griffith, lo que significa además que su abuela es Tippi Hedren y su padrastro Antonio Banderas. No hay combinación de ADN posible para que mezclando esos genes salga una buena actriz.

Esta película hizo realidad el viejo cliché de “es tan mala que no la fueron a ver ni los parientes de los actores”. “No he visto 50 sombras y no creo que vaya a verla. Dakota nos dijo que no fuésemos, así que no iremos”, declaró mami Melanie a la prensa. Se ve que a la nena le agarró vergüencita de que su familia la vea en escenas tórridas. El más enfadado con su hija es Don Johnson, que vio el trailer y dijo estar profundamente ofendido. Ahora sabe lo que sentimos nosotros en los 80 cuando él sacó su disco.

Tolerable por cuatro o cinco gags de humor que funcionan (ella borracha, la referencia a Alicia en el País de las Maravillas, etc), la película es una telenovela venezolana en inglés con el recurso súper grasa de poner los globitos de los chats en la pantalla. Anastasia es cortejada por un latino llamado José que no tiene chances porque es pobre, y como entre amor y dinero lo segundo es lo primero, aparece Grey que tiene en su armario más corbatas que yo calzones; la lleva a pasear en todos los vehículos aéreos inventados por el Hombre (le faltó llevarla en dirigible); y que además le regala vinos, una MacBook y hasta un auto (a cambio de tres chirlos en la cola).

Pero Grey es un loquito que gusta de atar e inmovilizar a la chica, una costumbre antiguamente reservada a los ladrones y a los indígenas adoradores de King Kong, pero que ahora se puso de moda que la practiquen los amantes. Tiene un dormitorio rojo secreto con más herramientas de tortura que una mazmorra de la Inquisición. Dakota examina la colección de látigos con la misma actitud apreciativa con que Uma Thurman lo hacía con las katanas de Hattori Hanzo. Más adelante le encadenará los brazos al techo, y con un mini rebenque le empieza a pegar como a una mula empacada.

"Esta supuesta película romántica tiene más azotes que Django Desencadenado", murmura Anastasia, mientras soporta el amoroso castigo como un galeote, "en 2 horas echa por la borda a 50 años de feminismo. A ver con que cara van a hablarnos de la independencia económica de la mujer, la cosificación y la asimetría de poder, si medio planeta está fantaseando con ser la esclava sexual de un millonario. ¡AUCH, eso duele!"

A continuación, sin spoilers, ¡las fabulosas declaraciones de los famosos a la salida del cine!:
[Leer más +]
468 de 538 usuarios han encontrado esta crítica útil
1
Bochornosa adaptación del famoso bestseller literario, una falta de respeto cinematográfico
Era de esperar. Consumada la chorrada, la nadería y la celebración de la blandura. La adaptación cinematográfica de la famosa novela de E. L. James está a la melindrosa altura del referente literario desde el que parte. Nos hallamos frente a la consumación de una morrocotuda operación comercial hecha a mayor gloria de los látigos que no hacen daño… esto es, a la flagelación con papel de celofán, al gemido Barbie Mocosete, al orgasmo de media punta, al corrimiento a distancia, a la salvajada profiláctica dentro de un orden … Nada por aquí y nada por allá... de aquí te cepillo, aquí te mato, ni media. 50 SOMBRAS DE GREY no es un film, sino una burda excusa para que pasen por caja las millonas de lectoras que han sucumbido a esta ñoñez indolora.

La película, de sobra conocido por todos, narra los encuentros amorosos entre un multimillonario, joven, guapo y guarrillo, que se lo quiere montar de transgresor sin cuero con una inocente chica, a quien conoce en su despacho cuando ésta acude a hacerle una entrevista para una publicación. El amor surge waltdisneyforme. Un cuento de hadas puesto al día, al que se quiere oscurecer mediante un ardid que se quiere siniestro y perversísimo: al tal Grey, le va el sado… dice que no hace el amor, sino que folla y tiene una cámara con un surtidito de juguetes para el sado que ya quisiera Falete para sodomizar, más aún, a su flotador patito… el meollo juguetón de la peli lo ocasiona la aceptación de ella del juego de sumisiones que le plantea el bizarro forrado…

La película es un infausto compendio de mediocridades escénicas y literarias estiradas, ralentizadas y sobadas hasta la extenuación. No hay más conflicto que la contemplación del patético fotonovelón con ínfulas peligrosas. Los dos personajes están pincelados a golpe de tópico facilón: él, un príncipe azul con ganas de mamporrear glúteo después de poner el zapato de cristal… y, ella, la cenicienta con ganas de agacharse en bolas después que la calabaza se convierta en coche de lujo. No hay más sorpresa que la de contemplar con qué caprichito (o caprichoto) caro y volantinero (que si un paseo con helicóptero, que si otro con un aeroplano donde ni siquiera un polvo sin motor) le sorprenderá él niño bonito a la bella obediente del cuarto con cosas para pegar y meter.

La realización de Sam Taylor-Johnson es igual de calentorra que el jardín de cubitos de un iglú. Caligráfica, torticera y modosona, confunde elegancia con bocadillo de papel de Albal por dentro, y, calentura, con cremallera de candado de cancela antigua. El director únicamente se aviene a que nada incomode la clarita transparencia de la función: ni un solo deslizamiento oscuro, ni un solo momento que intente sobresalir de lo castradoramente aplicado, ni una sola voluntad de transgresión. Tramposo como un Photoshop de Kiko Rivera con la cintura carmina de Cayetano, Taylor-Johnson se limita a fornicar sin echar ni gota… Lo suyo no es un coitus interruptus, sino un kiki de caca sobre sábanas de mucho raso y poco pelo.

En resumidas cuentas, un video clip de lujo casto, que ni vale como radiografía del sentimiento amoroso, ni como estudio de los mecanismos del deseo, ni como ahondamiento en las entrañas emocionales de la tortura, la dependencia y el acatamiento afectivo. Una puesta en escena tan desabrida y empalagada como las fantasías húmedas de Bob Esponja pensando en una peli de porno de algas, ni siquiera los esfuerzos de los dos intérpretes pueden hacer nada por evitar la mustiez generalizada. Él, está especialmente nefasto. Jamie Dornan pone todo el rato cara de estar haciendo el exámen de química de selectivo. Dakota Johnson enseña toda la física, pero, nada… como si te tocas los bajos haciendo un examen de religión. Un calvario de vulgaridades, un suplicio de mandangas, una exquisita tortura para retinas pacientes. El que quiera polvo del bueno, que no se arrima a esta era. Y el que quiera un porno mejor que éste, que se imagine a la Campos con su Bigote catándole el Arrocet.
[Leer más +]
105 de 128 usuarios han encontrado esta crítica útil
3
Sin calidad y sin erotismo, una de las películas más sosas y aburridas que he visto.
Juegos preliminares:

El tráiler. Escuchas una música pausada y cristalina, que de pronto se vuelve oscura, tóxica, tensa. Inevitablemente diriges tu mirada y un montaje efectista deja adivinar un juego de atracción entre dos actores que, sin tirar cohetes, no desagradan a la vista. Unos cuantos suspiros entrecortados y ya han conseguido sugerirte la aventura sexual. Y piensas: «Bueno, igual se lo han currado un poquito».

Los cuerpos al descubierto:

Que no, no os adelantéis. Que voy a la presentación de los personajes, no a su desnudez. El comienzo de la película es un compendio de tópicos sin ningún asomo de imaginación. Dakota Johnson aún aguanta un poco el tipo porque hacer de pazguata es relativamente sencillo cuando te visten como una vendedora de biblias, pero Jamie Dornan deja al público más frío que el iceberg que hundió el Titanic. Que los espectadores olviden la caracterización que lucía en la serie Érase una vez. Ni doblez, ni intención, ni profundidad, ni malicia ninguna.

«En fin, es sólo el principio. Será que poco a poco vas descubriendo que el soseras éste tiene un lado oscuro» te dices para animarte. Las baladas musicales se suceden una tras otra para adornar la realización del director Sam Taylor-Johnsonsólo y la fotografía de Seamus McGarvey, ambas con mucho oficio y corrección pero poco impacto. Irremediablemente te encuentras viendo un drama romántico más bien mediocre, de protagonistas planos y guion en bucle, incapaz de dar giros dramáticos. Un Crepúsculo sin vampiros.

Y dices que vas a llegar y no llegas, y no llegas…

Ya estás metido de lleno en el acto. En el acto de aburrirte soberanamente. Y, como los amantes que exasperan a sus parejas durante coitos eternos, ni siquiera el aliciente del sexo llega. Has mirado al entrar al cine la duración: 118 minutos. Al minuto 20 dices «Vaya, poco argumento. A ver si al menos hay algo de carne». Al minuto 40 ya te estás moviendo en la butaca con incomodidad y te preguntas «¿Me habré metido en la sala de Bob Esponja y no me he enterado?». Pero compruebas que no hay dibujos animados en pantalla. Al minuto 60 estás pensando en la lista de la compra para el día siguiente. Pasado ya el minuto 70 parece que comienza la acción. «Ah, ya está aquí el… ¿Perdona? ¿De esto iba el bestseller erótico de la última década?».

El gatillazo

Cómo no, tras mucho intentarlo, todo lo que se prometía duro se vuelve blando. Eh, que me refiero a las escenas de sexo, que a Jamie Dornan no se le ve nada que quite el sueño. Al parecer el sadomasoquismo, según esta producción, consiste en pasear plumas de pavo real sobre un pezón, porque los látigos, fustas, mordazas y demás accesorios de la mazmorra de Señorita Pepis del dichoso Christian Grey están de adorno. «En fin, mejor así, no creo que tuviese estómago para una sesión a lo Nymphomaniac de Lars Von Trier».

Lo malo es que, entre bostezo y bostezo que provocan los insulsos contoneos entre sábanas y cuerdas de la que iba para monjita y el millonario soso, te da tiempo a preguntarte cómo es posible que una mujer occidental, universitaria y joven se pase 115 minutos de largometraje pensando en si acepta una relación de macho dominante y controlador. Que cada uno en su dormitorio que haga lo que quiera, pero la vida que transcurre fuera de él es otra cosa. Sólo la duda ante tal propuesta machista es un escándalo. «Pues si esto es erotismo para el público femenino…».

En resumen: he visto anuncios de helados Calippo más tórridos e interesantes.

Publicado en blog www.fascinoscopio.com
[Leer más +]
67 de 74 usuarios han encontrado esta crítica útil
2
Pésima en el mal sentido
Hay películas malas que se prestan al jijijajaísmo. Esta, lamentablemente, es pésima en el mal sentido.

¿Estructura narrativa? Un bucle infinito que lleva al espectador al hastío. En ningún momento da la impresión de que la trama avance, o que los personajes progresen o aprendan. Es como estar atrapado en el Limbo.

Unos personajes con sentimientos que nacen o mueren a golpe de guion, que no hablan ni se comportan como seres humanos normales (y con la complejidad emocional de una ameba, todo sea dicho).

Para rematar, las escenas subidas de tono, las destinadas a aportar el toque picantón y generador de morbo, en principio transmiten cierta sensualidad, pero acaban resultando sosas, redundantes y muy blanditas para lo que el público de hoy en día, insensibilizado a la pornografía, está habituado; de hecho, en el último tercio de la cinta me han llevado al BOSTEZO.

Todo lo descrito, en combinación con su ¿resolución? final, dejan claro que este no es un producto completo, sino parte de un engranaje mayor; una simple gallina de los huevos de oro. Aunque esto no deja de ser algo que cualquiera puede intuir sin molestarse en pisar la sala.
[Leer más +]
60 de 69 usuarios han encontrado esta crítica útil
1
50 razones por las que Cincuenta sombras de Grey es mala
1 Es tan mala que quita las ganas de sexo.

2 Es tan mala que te quita cinco años de vida.

3 Es tan mala que ya no me gustan las canciones de Beyoncé que forman parte de su banda sonora.

4 Es tan mala que hace que Crepúsculo sea aún peor.

5 Es tan mala que se autocensura en sus propias escenas de sexo cuando va a llegar la mejor parte.

6 Es tan mala que no es ninguna de las dos cosas de las que presume: no es romántica, ni mucho menos erótica.

7 Es tan mala que compadezco a los hombres que han tenido o tienen parejas que se han revolucionado con la obra de E.L James.

8 Es tan mala que lo mejor que se puede decir de ella es que es la Pretty Woman del siglo XXI

9 Debido a las escenas subidas de tono, Dakota Johnson prohibió a su familia ver la película, y eso que, por lo visto, el culo que aparece ni siquiera es suyo. Bueno, pues es tan mala y poco sexy y morbosa, que si yo hubiera interpretado a Anastacia Steele, habría invitado a mis padres, abuelos, y hasta el párroco de mi iglesia a verla. Total, se habrían dormido todos antes de que llegase el primer beso (atención, treinta minutazos).

10 Es tan mala que es incluso peor de lo que esperaba.

11 Es tan mala que una visita a la ginecóloga me parece más excitante.

12 Es tan mala que la cacareada aparición de Rita Ora se queda en menos de un pestañeo.

13 Es tan mala que el cameo de Marcia Gay Harden es la mejor interpretación de la película.

14 Es tan mala que da risa.

15 Es tan mala que aburre.

16 Es tan mala que Dakota Johnson se cree que morderse el labio doscientas cincuenta veces es actuar.

17 Es tan mala que no sudan cuando follan.

18 Es tan mala que ella está perfectamente maquillada cuando duerme.

19 Es tan mala que cualquier chico con el que he estado es más malo y tiene más sombras que Grey.

20 Es tan mala que Grey utiliza los látigos más para acariciar que para azotar.

21 Es tan mala que el trailer es más sugestivo que la película.

22 Es tan mala que parece un anuncio larguísimo de varias marcas.

23 Es tan mala que ninguno de los personajes cae simpático.

24 Es tan mala que los momentos de humor dan vergüenza ajena.

25 Es tan mala que el título de la película (cuáles son esas cincuenta sombras de Grey) no se desvela.

26 Es tan mala que el personaje de Anastacia Steele cambia de personalidad según convenga a la escena.

27 Es tan mala que los personajes secundarios son meramente decorativos.

28 Es tan mala que ha hecho que pierda un poco la esperanza en la mujer.

29 Es tan mala que lo único que me consuela de haberla visto, es poder criticarla a gusto.

30 Es tan mala que lo más original que tiene es que está ambientada en una ciudad americana que no es ni Nueva York ni Los Ángeles.

31 Es tan mala que cuando ella va a entrevistarle, aparca justo enfrente de su pedazo de edificio en plena ciudad de Seattle.

32 Es tan mala que cualquier beso de la puritana y recta Downton Abbey me parece más emocionante.

33 Es tan mala que ni siquiera es perdonable como "guilty pleasure".

34 Es tan mala que hasta me molesta que comparta nombre con Anatomía de Grey.

35 Es tan mala que lo más sexy que tiene son los nombres de los protagonistas.

36 Es tan mala que no se ha atrevido a cumplir la promesa de ser fiel a las obscenas escenas de sexo del libro.

37 Es tan mala que me gustaría que no existiera.

38 Es tan mala que la primera crítica que recibió fue de Kim Kardashian.

39 Es tan mala que te recuerda que en Hollywood está prohibido enseñar un pene.

40 Es tan mala que ningún director podría haber hecho un buen trabajo con tan paupérrimo material.

41 Es tan mala que cualquier escena de sexo de cualquier otra película es más excitante que las de esta película.

42 Es tan mala que ni siquiera levanta el interés cuando salen desnudos.

43 Es tan mala que Christian Grey -o su doble- sale desnudo por completo una sola vez.

44 Es tan mala que al verla se reduce un poco tu cociente intelectual.

45 Es tan mala que no hay química entre los protagonistas.

46 Es tan mala que merece ganar todos los Razzies.

47 Es tan mala que deberían prohibir que se rodaran las secuelas.

48 Es tan mala que los actores no deberían incluirla en su currículum.

49 Es tan mala que podrían ponerla apta para todos los públicos aunque nadie debería verla.

50 Es tan mala que se me han ocurrido 49 razones para criticarla.
[Leer más +]
58 de 67 usuarios han encontrado esta crítica útil
1
¿Qué esperaban?
Desde hace un tiempo se sabía que Cincuenta sombras Grey era un libro para niñitas de 15 a 22 años de gustos simples. No estamos hablando de una obra maestra de la literatura sino todo lo contrario, de un libro con buena campaña publicitaria que ha llevado a generar un morbo en el público que ha ido a las salas de cine esperando ver como el famoso Grey (del que muchas mujeres hablan pero ninguna dice exactamente de quien se trata) azota a su amada como se llame.

Pues bien, dejando de lado que Grey es el cúmulo de los lugares comunes de lo que es el supuesto hombre ideal para nuestra sociedad (un hombre exitoso, rico, que tiene un lado sentimental que expresa a través de notas musicales, que tiene un trasero gigante y unos músculos para ser agarrados por manos femeninas y bueno…) y que la protagonista es otra de esas damiselas en apuros que se hicieron de nuevo populares después de Crepúsculo, la verdad es que de la película no nos queda mucho. ¿Una historia de amor? No sé ustedes pero no sentí la química entre los actores. ¿Escenas fuertes y explicitas? ¿Dónde? Después de haber visto películas como la vida de Adèle por ejemplo, estas escenas se hacen simplonas. Lo peor de todo es que el elemento que vende, el sadomasoquismo y las supuestas de desnudos no traen nada nuevo ni transgresor. Tetas ya hemos visto en otras películas y aquel sadomasoquista no se acerca ni de lejos al de Nymphomaniac (al que dicho sea de paso, tampoco es de lo más violento que haya habido). Lo peor es que pega con cariño, o sea, no pega bien.

¿Entonces qué nos queda? Una película demasiado superficial en el que la mujer se la pasa mordiéndose el labio (de una forma poco sexy) y un tipo sin sonreír y mirando feo, se convierte en un macho deseado. Con esto lo que quiero decir es que la película cumple con las expectativas: es mala y para qué les digo que no vayan a verla si estoy seguro que la irán a ver por el mismo morbo por el que fui, para luego salir diciendo “demonios, no hubiera perdido el tiempo acá”. Igual ya todos sabíamos que la película iba a ser mala porque está basada en un libro de ínfima calidad.
[Leer más +]
37 de 39 usuarios han encontrado esta crítica útil
4
El amo que pedía las cosas por favor
Siempre he sentido cierta fascinación por ese tipo de fenómenos que se dan cada cierto tiempo en el mundo del arte y el entretenimiento. Sobre todo los que brotan de manera espontanea, se transmiten a una velocidad de vértigo y funcionan como un perfecto e involuntario mecanismo publicitario, sorprendiendo incluso a los propios encargados de vender la obra. Solo hizo falta que un indignado miembro del opus abriese la boca para conseguir que una novela de una editorial pequeñita destinada a ser lectura ligera de aeropuerto como “El Código Da Vinci” fuese leída por más de medio mundo, convirtiendo a Dan Brown en multimillonario. Ahora se vuelve a producir un hecho similar, de nuevo en el mundo literario, con “Cincuenta Sombras de Grey”. Cuando el boca-oreja funciona, se crean modas en las que, en tiempos tan globalizados, es imposible no caer y nos hace consumir productos que en condiciones normales no eligiríamos, aunque solo sea para no ser excluido del debate y poder opinar con fundamento sobre el tema del que todo el mundo comenta.

Adaptar al cine este tipo de fenómenos tiene sus ventajas, sobre todo económicas, y muchísimos inconvenientes. Está claro que “Cincuenta Sombras de Grey” no es una buena película, sin embargo cuesta poner el punto de mira sobre el equipo artístico del film si se considera por un momento la extraordinaria magnitud del marrón que supone el proyecto.

Disculpo a directora, guionistas y actores porque creo honestamente que hacen lo que pueden dentro de las innumerables limitaciones con las que tienen que trabajar. El guión se esfuerza en eliminar gran parte de las reiterativas conversaciones entre la pareja protagonista y los infantiles y pastelosos intercambios de mensajes electrónicos que pueblan la novela e introduce nuevas notas de humor que se agradecen. Cambios mínimos, siempre con la aprobación de la autora de la novela y que no enfaden a las legiones de fans. La dirección de Sam Taylor-Johnson es correcta y sobria y ofrece, unido a la selección musical y a la fotografía, un acabado elegante de ambiente glamouroso, acentuado en las escenas de sexo, que encaja con el ambiente que sugiere el libro. Tampoco hay cancha para mucho más.

Quizá sea Dakota Johnson quien sale mejor parada en el plano interpretativo. Cumple individualmente, aunque tampoco consigue alcanzar un buen nivel de química con un Jamie Dornan rígido, casi robótico, como si en cada plano pesara en su mente la imposible responsabilidad de convertirse en la encarnación de la fantasía erótica imaginada por cien millones de lectoras distintas. La aportación de los secundarios es meramente testimonial y cuesta imaginar quien habrá convencido a la gran Marcia Gay Harden para aparecer por allí.

Por muy benévolo que se quiera ser, pocos aspectos positivos pueden encontrarse. Aunque la premisa pueda tener posibilidades, estas nunca son exploradas de una manera mínimamente interesante. Contiene más desnudos que la media de films de Hollywood pero el morbo y la provocación brilla por su ausencia en unas escenas de sexo artificiales, videocliperas y sosísimas. Todo en la película es extremadamente light. La imagen del bondage y el sadomasoquismo que muestra no pasa nunca del simple postureo y si hay que justificar el comportamiento del guaperas millonario se tira del recurso del trauma infantil y apañado. De esta manera Grey resulta ser el peor amo dominante del mundo. Azota flojito, como desganado, y siempre después de pedir permiso educadamente. Menos perverso imposible pero claro, es que se ha enamorado…

Incluso la idea de la virginal damisela que enamora al amo castigador, desarmándolo e invirtiendo los roles podría resultar medianamente resultona, pero nada. Cualquier atisbo de interés queda sepultado por un cuento de hadas de un romanticismo adolescente de lo más soso y tópico, desarrollado de manera extremadamente reiterativa, lenta y aburrida.

De todas formas los productores pueden dormir tranquilos porque casi todos pasaremos por taquilla, aunque sea solo por poder opinar. Yo ya lo he hecho tanto con la novela como con la película, fracasando en mi intento de comprender las claves de su éxito. Aún así, me encantará seguir debatiendo e intercambiando impresiones con quien opine de manera diferente. Particularmente, tengo mucha curiosidad por conocer el veredicto de las fans de la saga literaria.

Siempre defenderé que el hecho de que una sola persona la disfrute, justifica la existencia de cualquier forma de expresión artística. Es un hecho incontestable que “Cincuenta Sombras de Grey” ha hecho soñar, imaginar y disfrutar a millones de mujeres en todo el mundo, asi que por mi parte siempre será bienvenido este tipo de fenómeno. Eso sí, que no cuenten conmigo para la segunda parte. Creo que ya he cubierto mi cupo de sombras.

http://losreyesdelmando.com/2015/02/14/critica-cincuenta-sombras-de-grey/
[Leer más +]
32 de 33 usuarios han encontrado esta crítica útil
3
¿Y si la dirigiese un hombre?
¿Recuerdan esa mítica escena en la que Antonio Banderas y Rebeca de Mornay fornicaban como animales en una especie de jaula? Pertenecía a Nunca hables con extraños, de 1995. ¿O El cuerpo del delito, otro thriller erótico en el que una calenturienta Madonna derramaba cera caliente sobre el cuerpo desnudo de Willem Dafoe? Se estrenó en 1993. Veinte años más tarde, ya en la actualidad, se convertiría en fenómeno la historia de amor sadomasoquista entre un joven magnate y una inocente estudiante. La prueba palpable de que, en materia sexual, la industria de Hollywood (y por ende toda la sociedad occidental) no sólo no ha avanzado hacia la modernidad sino que ha desandado el camino recorrido hacia la más pretérita mojigatez.

Increíble que un argumento tan escueto y sencillo, resumible en una sola frase, haya nutrido más de 1.500 páginas de una trilogía que ha arrasado entre más de 100 millones de mujeres (y algún que otro hombre). Es de suponer que tanta polvareda y excitación entre el público femenino proviene de una descripción tórrida y minuciosa de los encuentros sexuales. Detalles al milímetro que la adaptación cinematográfica de Cincuenta sombras de Grey ha decidido pasar por alto para servirnos una versión pulcra y beata, acorde con los más de 80 millones de dólares con los que la cinta ha dado el taquillazo en su primer fin de semana.

A Christian Grey, ese que no hace el amor sino que folla (y bien duro), apenas le vemos el trasero y un asomo de vello púbico. Algo más generosa se muestra la directora con los desnudos de Dakota Johnson, como si al público potencial de la película le importaran un pimiento los pechos de la hija de Melanie Griffith. Cada plano está perfectamente calculado para evitar la explicitud, utilizando los mismos obstáculos visuales que imperan en las películas pseudoeróticas de ciertas televisiones locales. Una cinta sexual sin sexo. Para entendernos, es como si en Salvar al soldado Ryan no apareciera ni un solo fusil o en Titanic se obviara la existencia del iceberg.

Descartado el reclamo sexual, sorprende también que una historia de amor tan descafeinada y retrógrada triunfe entre las mujeres. Puede achacarse a los nulos conocimientos del hombre sobre la sexualidad femenina, pero de entrada dice bien poco sobre ella que a estas alturas siga embelesando el prototipo de amante opresivo y ultraprotector. La sumisión de Anastasia ante situaciones tan superadas como la independencia económica o la propia libertad individual (el tal Grey se pone como una moto cuando se entera de que viajará sola para ver a su madre), es mucho más vejatoria que cualquier penetración anal.

Menos mal que todo este entramado comercial, que pretende ser un exponente de liberación sexual de la mujer cuando en realidad pregona sumisiones y dependencias del pasado, tiene un sello femenino. No quiero ni pensar en las furibundas reacciones que tendrían muchas de las mujeres que hoy acuden en masa al cine si quién estuviera detrás del proyecto fuera un hombre. Porque lo firme quien lo firme, Cincuenta sombras de Grey es ya el exitazo más machista de la historia del cine.
[Leer más +]
31 de 34 usuarios han encontrado esta crítica útil
1
¿Va en serio?
Realmente y me lo esperaba, es un engendro de película. Jamie Dornan tan solo es capaz de sacar tres muecas de su inexpresiva cara. Sexo hay, desde luego, pero rodado como si fuera un video-clip bonito y lustroso, de esos de página porno en HD del que hay que pagar, no sé si nos entendemos.
Dakota Johnson, sin embargo, me gustó pero no por ello salva la película. Ya digo y repito, un blockbuster para ser quemado y tener lubricaciones menores mentales, eso es lo que verdaderamente es.
Imagino que las salas estarán a reventar de jovencitas animadas por explorar que más da de si el sexo y maduras ansiosas para que les den un buen azote en el culete antes de irse a dormir.
En fin, le doy un 1 pero que conste, si hubiera -5 también se lo hubiera puesto.
Señor, señor y con la de pelis buenas que hay sobre el tema....sin ir más lejos Nymphomaniac y su excelente segunda parte.
[Leer más +]
33 de 41 usuarios han encontrado esta crítica útil
1
Si Sade levantara la cabeza
Se metería en la primera armería que encontrase, se armaría hasta los dientes (granadas de mano, Kalashnikovs, Winchester 73, Magnum, tanques de la Segunda Guerra Mundial, por lo menos, paracaídas... ) y perseguiría hasta el confín de la Tierra y el final de los tiempos a los perpetradores de este... evento (eufemismo de engendro ignominioso, vergüenza de la especie y memez integral), por haber malbaratado su legado, por haber aguado su odio filosófico, por hacer mercadeo con su prosa incendiaria, por infantiles, banales y asnos. Una vez localizados montaría un "puto Grupo Salvaje" con ellos (con ellas más bien, James,Taylor y Marcel, escritora, directora y guionista, por lo tanto, sería más bien una caza de brujas) y las mandaría al mismísimo infierno, a penar toda la eternidad por cometer semejante crimen... ¿¡artístico!?. A continuación, iría a por todos los que, de una u otra manera (leyendo, viendo, comentando, soñando, imaginando... ), participamos de este Pandemónium aterrador, de este aquelarre aberrante, ayudamos a expandir este virus mendaz, este mal tan perfecto y mostrenco.. Y nos haría leer, para que aprendiésemos de verdad lo que vale un peine y nos dejásemos de frívolas bobadas, tristes azotes y patéticos cuartos de los juguetes, alguna de sus inmortales obras, Justine, las 120 jornadas de Sodoma o lo que fuera, para que no tomásemos en vano la santa tradición de la crueldad sexual y la inmoralidad social como formas de rebelión y desahogo, de depredación y cinismo, para que fuésemos menos brutos, timoratos y cursis, más conscientes y libres. Acabada esta ardua tarea, todavía ultrajado por tanto adolescente a medio cocer, vengado en todo caso, se suicidaría con la revisión de esta magna obra, de este clásico instantáneo, y volvería a su tumba con la conciencia limpia, a descansar hasta nueva orden.
El amor en los tiempos de... la idiotez (legal, contractual, burocrática, moral, intelectual... ). O de cómo dos imbéciles profundos se tiran dos horas haciendo el ridículo sin caérseles la cara de vergüenza.
La fórmula sigue intacta: Príncipe azul más Amor y lujo siempre funciona. O con dinero el amor entra mejor. Fantasía femenina que aúna los abismos de la pasión más borrascosa con la saneada cuenta corriente más hermosa, idealismo y pragmatismo en coyunda feliz. En este caso, para disimular y parecer que algo cambia y no es el mismo cutre atavismo de siempre, a los mismos deseos primarios y primitivos, zafios y groseros, se añaden las torturas de pacotilla, que no solo no mejoran el lamentable punto de partida sino que además le suman risión y descalabro, un más de lo mismo aumentado, descafeinado y empeorado, queriendo ser más transgresores han sido más estúpidos, más grotescos y lamentables.
Bueno, comienza y tienes cierta curiosidad, quieres desentrañar el fenómeno, intentar entenderlo, aprender algo, entretenerte por lo menos. Pero una vez que el mamarracho en cuestión, el tal Christian, suelta la frase (ya había tenido algún diálogo de padre y muy señor mío, pero en fin)...
[Leer más +]
28 de 32 usuarios han encontrado esta crítica útil
1
Las 50 sombras del fontanero.
Berta se había llevado un buen disgusto cuando aquella mañana al disponerse a hacer la colada observó con asombro que no salía agua del grifo.

-Llamaré a un fontanero, pensó.

Así lo hizo y en una escasa media hora llegó Paco, jovencito del montón que aún no había cumplido los 30.

- Ummm , todavía tiene un pase se dijo Berta para sus adentros.

Entre lo uno y lo otro Berta acabó por citarse con Paco en una hamburguesería para picotear algo a media tarde.

Así se encontraron uno frente al otro degustando una hamburguesa de pollo en salsa rosa, unas patatas bravas y una Cocacola, cuando a la hora de la cuenta, Paco, todo varonil, dijo: pago yo !!

Berta le deslizó entonces una mirada asesina y le dijo: ¿Tu de que vas? ¿Te crees que soy una puta para que me pagues cosas? Aquí cada uno paga lo suyo, listillo.

Después de esta primera desavenencia fueron a casa de Paco, un piso de 50 metros cuadrados en el extrarradio de la M-30. Allí Berta hizo un par de insinuaciones de esas que todo hombre adivina pronto su significado. Entonces Paco mirándola fijamente le dijo:

- Bueno verás es que yo en la cama soy poco convencional.

Berta se mordió el labio y dijo, ¿Que quieres decir con eso?

Entonces Paco le enseño una fusta que se había comprado en el sex shop de la esquina y dijo:

- Pues que ardo en deseos de azotarte.

Berta montó en cólera y a grito limpió exclamó:

¿Como? ¿Que quieres pegarme? ¿Pero que clase de despojo humano eres tu? Primero me llamas puta en el burguer y ahora quieres ser violento y pegarme. Malnacido machista asqueroso !!.

Es que ... verás dijo Paco ... tengo un pasado oscuro.

Ahhh contraatacó Berta que encima eres un puto tarado más. Todos los tíos sois una auténtica escoria. Si te digo la verdad ni siquiera eres atractivo.

Paco dictaminó entonces ¿Eres superficial Berta? ¿Me valoras por mi físico?

Todos somos superficiales dijo Berta ¿por que te crees que los feos nunca follan?

Berta se puso su abrigo sin mirarle y se fue dando un portazo.

Paco se quedó pensativo con la fusta en la mano y murmurando se dijo:

- Si es que siempre me pasa lo mismo, me falta el helicóptero, solo con un helicóptero pues ya ...
[Leer más +]
31 de 39 usuarios han encontrado esta crítica útil
1
"And the razzie goes to..."
Después de visionar 50 sombras de Grey, aunque solo fuera para reírme un poco y poder hacer una crítica de ella, siento lástima por todas aquellas ingenuas parejas que fueron a un cine y pagaron por tal película.

Queda confirmado, es mala. Muy mala.

Para empezar las interpretaciones. Horribles todas ellas, a destacar el actor que hace de Grey, que parece una estatua sin alma.
Los diálogos están plagados de tópicos y parecen de cartón. No se respira ni un ápice de sensualidad, todo es risible, así al menos me la tomé yo, como una comedia involuntaria.
Es mejor pensar que se trata de una comedia porqué si no cuesta mas de tragar.

La trama sobre la aceptación de la sumisión y del mundillo bondage se subraya demasiado, es todo el rato lo mismo, te lo pintan como si fuera algo muy transgresor, como si viniéramos del S.XVI.

Que no, que se ven un par de látigos, unos nudos y alguna teta. Y poco más.

Si queréis ver una película sobre esto mucho mas turbia y con calidad no os perdáis Nymphomaniac (1 y 2) de Lars von Trier. Acaba de empezar 2015, y estoy seguro de que vendrán peliculones, pero esto ya huele a Razzie.

Esta película es puro marketing para gente que se haya tragado los libros, los cuales después de ver esto no se ni que interés tienen. No tiene nada, está vacía y mal interpretada, da risa. Como bien dicen por ahí, es el Crepúsculo para mujeres.

Pero si las mujeres tienen un mínimo de gusto cinéfilo, reconocerán que esto es, digámoslo ya, una mierda.
[Leer más +]
23 de 24 usuarios han encontrado esta crítica útil
1
Y vamos, y vamos todos a FOLLAR
Urf, arf, groargh, yayayayaya, auuuuuuuAAAAAAUUUUUU gronf!
smack!
ouh?
GROARRRRRRR!
oh!
Slurp...
Oh!
Slurrrrrrp!
OH!
Fap, fap, fap!
Raca!
(media vuelta y a roncar)

Pues ESTO, esté escrito con churretes de mierda o con caligrafía franciscana, es lo que hace girar al mundo, señores.

Por supuesto, se recomienda echar un polvo (por vulgar que sea) que consumir esta historia de sobre y exponer la inteligencia, por escasa que sea, a los efectos del porno para borregos.
[Leer más +]
28 de 38 usuarios han encontrado esta crítica útil
3
Otra farsa tóxica "made in Hollywood"
Por si el libro no había hecho ya suficiente daño ahora llega el producto hollywodiense,una creación machista y edulcorada de diálogos vacíos e insulsos, personajes tan excesivamente sobreactuados que no parecen reales,trama tan rápida que peca de surrealista,exceso de escenas de humor ridículo que invitan a la risa fácil (más que una película del siglo XXI me recordó a una comedia griega del siglo V).
Sin duda,una de las mayores cutreces del cine mejor montadas de la historia que seguirá propagando el virus iniciado por E.L.James,llenando cabezas de miles de mujeres y adolescentes de una gran sarta de ideas insanas...
Ojalá alguien pudiese parar todo esto.
[Leer más +]
19 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil
1
Basura.
Muchísima ha sido la expectación por esta película. La razón, básicamente, es la famosa novela en la que se basa. Seguro que esto le ha pasado a mucha gente, pero acudí a verla pasados dos días de su estreno, entre otras cosas porque no había sitio en la sala, a ninguna hora. ¡En ninguna sesión y ni el viernes de estreno ni el sábado! De locos, pensé. Incluso el domingo, cuando por fin entré, la sala estaba casi hasta los topes. El hype de todo el mundo estaba por las nubes, el mío no. Si acudí a ver esto fue por la razón de la mayoría del público masculino, por acompañar a mi novia.
Debo decir que sabía más o menos donde me estaba metiendo. Sabía por encima de qué trataba, un tema que no me parecía en absoluto llamativo ni interesante, pero debido al boom que existe hoy en día por esto es imposible escaparse de todo. Mi sorpresa fue mayúscula a medida que pasaban los minutos, pero no porque me sorprendiera para bien, sino porque lo hizo para mal. Me imaginaba basura, pero no tanta ni tan grande.
La historia es conocida por todos, esto no es nada nuevo. Antes de nada diré que no voy a comparar mi crítica con si es fiel o no al libro, más que nada porque no los he leído, pero según me han contado unas escenas son iguales, otras inventadas y otras las han cortado. ¿Para una versión extendida? Ni lo sé ni me importa, la verdad. La trama se basa en una chica joven y, a priori, guapa y virgen que un día conoce a Grey, un joven millonario, guapo y demás tópicos. Empezar diciendo que no es nada creíble ni la edad que representa la actriz ni tampoco el hecho de que sea virgen. Esto no se lo cree nadie, ni en el mundo real ni en el de ficción. Ya sabéis por donde voy. La historia es lenta, aburrida e incluso se hace abominable de ver. Este último adjetivo lo explicaré después, pero el problema es que aburre como la que más y no cuenta nada medianamente interesante.
Lo único que hace es crear falsos ídolos entre las más jóvenes, convirtiendo a la juventud en adorar el dinero, el poder y la belleza exterior por encima del resto de las cosas. Crea falsas expectativas especialmente al público al que va dirigida esta basura, a las chicas, a mujeres jóvenes. Por no hablar de que deja a ese sector, a las mujeres, en un lugar asqueroso, dejándolas como simples objetos sexuales, como mera carnaza que solo sirve para dar placer sexual al hombre y esto es algo que refleja a las mil maravillas esta película. Y cuidado, esto no es demagogia ni feminismo, es un hecho, y lo está diciendo un tío. Es de vergüenza ajena, algunas escenas dejan claro que esto lo ha escrito una mente enferma e incluso algunos momentos dan asco (no por lo que se ve, que también, sino por la imagen que está dando). Para que nadie me malinterprete, soy joven y sé disfrutar muy bien de todo, pero esto no es ni correcto, ni ético, ni moral, es una auténtica falta de respeto y educación por todos los costados.
El reparto es malo. La actriz protagonista, Dakota Johnson, en mi opinión no pega con el papel que le han dado. En teoría debería ser más guapa y no cumple las expectativas. La chica es mona, pero está muy lejos de lo que habría tenido que ser. Él, por contrario, creo que está más correcto como Grey. Por lo que dicen todas el chaval es guapo y todo eso y ahí creo que encaja. Donde no encaja es como actor. Bastante malo en todos los aspectos. Todos los demás están de relleno porque la gente no verá a nadie más. Tampoco es que ninguno destaque ni tenga minutos, pero ese es otro tema.
La mayoría del público, los que no vayan por acompañar o arrastrados, acudirán a las salas por el morbo, por saber qué muestran, qué no y que cosas se llegan a ver. Os lo adelanto. Se ve muy poco, apenas un par de secuencias donde se ven los pechos de la chica y ligeros momentos donde se aprecia el vello púbico de ambos. Nada más. No tiene nada explícito ni nada directo, así que muchos se podrán ahorrar el dinero. Es para mayores de 18, sí, y merecidamente, pero no es ni porno ni erótica, eso vaya por delante. Digo esto porque más de uno puede llevarse a error.
En resumen ''Cincuenta sombras de Grey'' es una película abominable en todos los sentidos. Una auténtica basura se mire por donde se mire. ¿Lo peor? Que será un éxito en taquilla y habrá secuelas, más innecesarias e infumables que esta, y ya es decir. Lo peor de todo, lo peor, es ver que en la sala había chicas incluso menores de edad viendo semejantes porquerías e incitándolas a probar o a interesarse por todo este mundillo. Luego nos extrañamos cuando vemos violaciones y cosas así en la televisión. No se la recomendaría a nadie, ni a los fans, esto es una auténtica basura e incluso la nota media me está dando la razón. No hay por donde cogerla. Vergonzoso.

Lo mejor: Nada.
Lo peor: Todo el conjunto. La historia es pésima y nada creíble, es aburrida, deja a la mujer como puro objeto sexual, las escenas ''íntimas'' dan vergüenza ajena y todo ese fangirleo que existe alrededor de semejante porquería.

* Lamentable *
[Leer más +]
20 de 23 usuarios han encontrado esta crítica útil
3
50 Shades of coñazo.
No exagero en lo más mínimo al decir que Edward y Bella eran 100 veces más convincentes recreando las pajas mentales de Stephanie Meyer que éstos dos recitando a fuerza de contrato los nefastos diálogos de E.L. James (que ni se han tomado la molestia de darles un repaso para que no suenen tan…. babosos).

Y es que Dakota Johnson y Jamie Dornan no se pueden ver ni en pintura, se les nota en la cara. La incomodidad que uno debe sentir al ver esto con la familia (abuelos incluidos) no es nada comparado a la que estos dos reflejan a la audiencia en cada una de sus escenas subidas de tono, cada una más aburrida que la anterior.

Tienen tan poca química y escupen sus líneas con tan poca pasión que todas las escenas “románticas” que no involucren juguetitos (y que alguien con talento aprovecharía para construir y desarrollar los personajes) se ven reducidas a una suerte de relleno no muy distinto a la introducción de cualquier video de RedTube (aunque claro, éstos no duran 2 horas).
La que mejor disimula es Dakota. Quiero decir que logra transmitir emociones (lo más básico en la carrera de intérprete, así de bajo está el listón) a diferencia de su contraparte masculina, un digno representante de la escuela de cara-palos “Edward Cullen”; hombre deseado e irresistible porque lo pone el guión y porque, cual lobo depilado, le sacan la camiseta a la primera de cambio y sin venir a cuento (especialmente risible la escena del “sandwich”).

Luego llegamos al sexy time, que aunque empieza de forma relativamente sugerente, no tarda mucho en volverse repetitivo y después muy aburrido. Cada escena de sexo sorprende mucho menos que la anterior aun cuando empiezan a aparecer los juguetitos y las cochinadas perversas que tanto dinero y “reconocimiento” le han reportado a su autora.

Al lado de Nymphomaniac (por poner lo primero que se me ha ocurrido) esto es una mariconada de 3 duros. No cautiva ni emociona; ni siquiera la historia da para muchas parodias y risas como la saga vampírica. Se las arregla para decepcionar aún cuando todos carecíamos de cualquier expectativa y sabíamos a lo que entrabamos.

No atina ni con el morbo barato y al final, porque algo tiene que quedar, apenas se rescata el débil y mediocre debate acerca de la supuesta misoginia que involucra la práctica de lo que se ve en la película; tema tratado de forma tan fallida que, ni en éstos tiempos de feminismo emergente, no vale la pena dedicarle ni una coma.
[Leer más +]
17 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil
3
LAS SOMBRAS DE GREY.
Una película basada en un libro de tanto éxito resulta complicado llevarla al cine.

Creo que el cine debe utilizar códigos propios,que emocionen desde otro ángulo, y aunque debe reflejar la esencia de la novela. No tendría que trasladarse de manera lineal.

Los tiempos, la intimidad entre sus protagonistas, los silencios, los planos cortos o largos, el ritmo.... Son elementos fundamentales del cine, que aquí no se han usado con sensibilidad. El resultado por tanto es una obra simple que recaudará dinero, porque la gente espera descubrir algo de esa magia que proyectó la novela, sobre cada uno de quienes la leímos.
[Leer más +]
19 de 22 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Me esperaba algo mucho peor
Sí, lo confieso. Fui a verla y no me pareció tan catastrófica. Necesitaba verla con mis propios ojos, valga el pleonasmo. Nos encontramos con una fiel adaptación de la primera novela de la saga, un compendio de cine romántico, erotismo nada escandaloso, deseos ocultos, personajes con pasado “sombrío” y juegos sadomasoquistas. Hasta aquí, nada nuevo que no se sepa ya. Quizás iba con la expectativa de encontrarme con un bodrio de estos protagonizados por Jennifer López o similares. Y de hecho un poco lo era, pero no tanto: había un trabajo competente por parte de su directora, una apagada fotografía acorde con el tono de la película, escenarios muy de diseño, estupenda música a cargo del compositor más “burtoniano” del cine, Danny Elfman, y unas interpretaciones bastante esforzadas por parte de la pareja protagonista. Un punto muy a su favor es que los responsables no se han tomado la peli muy en serio y eso se nota con las puntuales notas de humor que han soltado a lo largo del metraje, lo cual es de agradecer, visto que un despropósito tan frívolo como es la historia en sí no puede tornarse con mucha seriedad que se diga. Se le ha reprochado al actor que encarna a Grey su hieratismo, como si el personaje de la novela fuera la alegría de la huerta, vamos… ¿Esperaban a Jim Carrey acaso? Por su parte, Dakota Johnson está muy convincente, eso sí, espero que este papel no sea de estos malditos que acaban por marcar demasiado la carrera cinematográfica de un actor.

Si hay algo que reprochar es que las escenas más “eróticas” (por decir algo, el erotismo es para el que escribe algo más que fustas, hielos en el ombligo y lametones) están rodadas de manera muy sosa, como con el piloto automático, aunque también hay que reconocer que si la directora hubiera puesto toda la carne en el asador, habríamos terminado por tener que verla en el antiguo cine X “Mónaco” de Santander. Por lo tanto, reconozcamos que los americanos saben vender humo muy requetebien.

Criticar algo que no gusta para quedar mejor delante de los demás por el mero hecho de haber tenido un éxito apabullante me parece mezquino, pedante e hipócrita. Cuántos habrá que pongan a parir este producto bien diseñado de cara al marketing más agresivo (un aplauso para Apple, LG y Audi, que se habrán gastado una pasta gansa en mostrar sus productos entre polvo y polvo) y luego van a ver todas las de Torrente, varios bodrios made in Spain o cualquier otra película infinitamente peor que ésta. No seamos más papistas que el Papa. Las hay mucho peores que la presente y la gente lo sabe. Yo me eché unas risas con algún que otro diálogo que daba pie a ello. Bueno, también me las eché por las cotorras que estaban detrás de mí, dándole a la lengua y soltando alguna que otra soflama calenturienta. Vamos, que haber echado la noche (que no un polvo) con Grey no me pareció tan coñazo como un servidor esperaba. Me aburrí más viendo la “goyarizada” La isla mínima, qué queréis que os diga.

LO MEJOR: La banda sonora de Danny Elfman, así como los temas ajenos a ella. La peli en sí, sólo escandalizará a los más mojigatos.

LO PEOR: ¿Es frívola? Sí. ¿Superficial? También, para qué engañarnos, pero hay productos peores que, en cambio, se encumbran mucho más.

Saludos
www.memoriasnexus6.wordpress.com
[Leer más +]
21 de 27 usuarios han encontrado esta crítica útil
1
Ver la película si es un castigo.
Aburrida, infame, nefasta, mala, sosa y podría seguir hasta 50 adjetivos diferentes, la adaptación de la obra de E.L James es un insulto al cine, han convertido una novela erótica en una película ridícula con unas escenas de sexo que provocan vergüenza ajena, vergüenza provoca también la dirección de Taylor-Johnson, no sirve ni para dirigir un anuncio de desodorantes, ella si merece unos azotes, como también los merece la persona responsable de elegir a Jamie Dornan para el papel de Christian Grey, su actuación es de un patetismo increíble, no recuerdo ahora mismo una actuación peor en una película, la única que se salva de la quema es Dakota Johnson con una interpretación correcta y poco mas. Corren malos tiempos para el sexo en Hollywood, Paul Verhoeven o Bernardo Bertolucci por ejemplo si habrían hecho una película erótica de verdad con una historia como esta, si has leído el libro esto no tiene nada que ver, y si no lo has leído mas vale que veas "El último tango en Paris", "Nueve semanas y media", "Enmanuelle" o cualquier otra película de esa época, eso si era erotismo.
[Leer más +]
14 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil
2
Adaptación al nivel de la obra
Segunda película de la directora británica Sam Taylor-Johnson (Nowhere Boy). La adaptación cinematográfica del best seller mundial era uno de los estrenos más esperados del año. Luego de leer hace varios años la trilogía completa, en los que critiqué a cada uno de los libros en mi blog, la adaptación del cine era cuestión de tiempo. Esta primera película, que curiosamente no es tan terrible como me imaginé, o como lo es el libro original, logra atrapar en cierta parte uno de los elementos que más me interesó cuando leí el primer libro, como es la psicología del personaje de Chrisitan Grey, su comportamiento y sus traumas personales. Lamentablemente, como ocurre en el libro, este tema no se profundiza, sino que al contrario se pierde en lo superfluo y el cliché de las historias de amor con el chico con aspectos personales oscuros… ya sea sádico o un vampiro… etc. Es por esto, que me parece ridículo que se diga que la película “no supera el libro”… Bah, no tenía absolutamente nada que superar… al contrario, creo que incluso cumple con las expectativas, y resulta casi menos patética que la dirección que toma el libro. Lo de las escenas de sexo explícitas, era obvio que no iban a salir completas, lo que se sabía de antemano, y le resta puntos, a lo que pude darle una distinción especial. En ese punto, tanto en lo explícito, como en la profundidad en la psicología de una condición sexual poco aceptada socialmente, la Ninfomaníaca de Lars Von Trier, resulta más atractiva, aunque no es santo completo de mi devoción. Y a este ritmo, creo que las siguientes dos partes también seguirán esa tendencia… y en ese caso, y teniendo en cuenta el seguro éxito que tendrá en taquilla, tenemos aseguradas las otras entregan que van de mal en peor. En síntesis, aparente disfraz provocación y radicalismo, en donde se esconde en realidad, lo complaciente, lo superficial y lo patético.

http://www.frasesdepeliculas.com.co/2015/02/frases-pelicula-cincuenta-sombras-de-grey.html
http://asbvirtualinfo.blogspot.com/
[Leer más +]
12 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ver críticas con texto completo