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Algo diabólico (TV) (1972)

4,8
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Sinopsis
Una joven pareja se muda a una granja en Pennsylvania. Cuando llegan allí, descubren que no están solos, pues algo demoníaco habita en las paredes de su casa. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Something Evil (TV)
Duración
73 min.
Guion
Robert Clouse
Música
Wladimir Selinsky
Fotografía
Bill Butler
Productora
Belford Productions / CBS Entertainment Production
Género
Terror Sobrenatural Telefilm
4
Aunque es algo berreta desde lo técnico y en la confección argumental, no está del todo mal para ser una cinta de TV
Digamos que es una película apenas regular, donde Steven Spielberg ya demostraba ser un interesante cineasta en el manejo de cámaras y en la puesta en escena. Pero ellos son méritos aislados, los cuales lamentablemente no logran que esta cinta sobre posesiones diabólicas y casas encantadas sea efectiva a la hora de sobresaltar al espectador con algún rato de miedo.

Spielberg, con muy poco presupuesto, trata de tejer un filme de terror. Para ello utiliza algunos efectos especiales muy cutres, los que vistos hoy día sólo pueden provocar risa más que miedo (los ojos sobre la ventana, la ruptura del parabrisas del coche, y algunos efectillos donde lo maligno y sobrenatural merodea a la historia).
Por tanto hay que mencionar que este telefilme no logra ser muy atractivo desde lo visual.

Si hablamos de la historia en sí que da vida al argumento, hay que decir que es muy básica y convencional dentro del género de posesiones demoníacas y casas malditas.
Una familia llega a una casa alejada en la cual empiezan a ocurrir gradualmente extraños fenómenos paranormales.
No hay grandes elaboraciones en el guión, ni tampoco se explica el por qué de las situaciones que ocurren. Y a ello hay que sumarle que el desenlace es demasiado precipitado, el cual no conforma a nadie tampoco.

Lo positivo que encuentro en este relato es que hay algo de terror psicológico que sí está conseguido. Se puede olfatear que esta barata cinta de terror sobrenatural sobre una familia asediada por un mal desconocido copia en algo la atmósfera de la magnífica “Rosemary's Baby” (sólo como dato anecdótico hay que contar que el actor Ralph Bellamy participó en ambas obras). Vemos a una mujer que está experimentando el mal en carne propia, ve como su familia se la va de las manos y encima su esposo no le cree que algo tenebroso y macabro esté atacando la paz del seno familiar.
Pero bueno, es sólo eso: un intento de copiar el angustioso pesar de la protagonista principal y nada más. Pues en lo demás, esta película no llega a ser ni la mitad de contundente en brindar escalofríos como sí lo hacía la espeluznante obra maestra de Roman Polanski.

En fin, es una cinta que posee buenas intenciones de plasmar en pantalla una mezcla entre terror psicológico con temática demoníaca paranormal. Pero el resultado final es un producto no muy inspirado en su texto narrativo y con muy poco presupuesto para los efectos especiales.
Para destacar de positivo: la capacidad de Spielberg en algunos rubros de la dirección y también algunos pasajes donde se respira una densa atmósfera de perturbación psicológica en los personajes.
Habrá asustado a los pequeños de hasta 10 años en su época, pero vista hoy día ha envejecido mucho como filme de terror.
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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
MALOS ESPÍRITUS
Steven Spielberg contó en su segunda película con un guión de Robert Clouse, director de “Operación Dragón, algo insípido y muy tópico dentro del recurso del cine de casas encantadas en que una familia abocada a abandonar la ciudad para vivir con más tranquilidad en el campo, eluden de las recomendaciones y advertencias de los lugareños. En éste caso la pareja formada por Paul Worden (Darren McGavin), su esposa Marjorie (Sandy Dennis) y sus hijos Stevie (Johnny Whitaker) y Laurie (interpretada por dos gemelas, Debbie y Sandy Lempert) serán víctimas de los extraños fenómenos que se suceden en forma de “flashes” rojos que tendrán repercusión en los invitados a una fiesta de trabajo que congrega Paul en la misma casa, haciendo alarde de qué bello es vivir lejos del ruido y sin hacer caso alguno de los avisos de Harry Lincoln (Ralph Bellamy) un granjero de la zona.

Spielberg, que hace un cameo como fotógrafo en la secuencia de la fiesta, volvió a rodar para la televisión antes de llevar a la pantalla grande su primera cinta para el cine: “Loca Evasión” (The Sugarland Express, 1974), película de carretera inspirada en un hecho real e interpretada por Goldie Hawn.
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1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil