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Frances Ha (2012)

Sinopsis
Frances (Greta Gerwig), una joven de 27 años, ha decidido, a pesar de su edad, cumplir su sueño de ser bailarina en una compañía de danza de Nueva York. Vive con una amiga y disfruta de la vida con alegría y despreocupación, a pesar de que desea mucho más de lo que tiene. Una fábula moderna sobre la juventud, la amistad, la ambición, la lealtad y el optimismo. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Frances Ha
Duración
86 min.
Estreno
4 de abril de 2014
Guion
Noah Baumbach, Greta Gerwig
Fotografía
Sam Levy (B&W)
Productora
Scott Rudin Productions / RT Features / Pine District Pictures
Género
Comedia Drama Amistad Baile Mumblecore Comedia dramática Cine independiente USA
8
The Undatable
Noah Baumbach, un director que resucitó las “Screwball Comedy” creadas en los tiempos de la gran depresión por directores como Howard Hawks, o Ernest Lubitsch. Éstas eran un subgénero de la comedia americana centrado en historias convencionales, protagonizadas en su mayoría por mujeres con una personalidad disparatada y neurótica. Siendo fiel a su estilo, el realizador vuelve a situarnos en la escena cultureta neoyorquina de la mano de Frances, una aspirante a bailarina en plena transición existencial a la que la edad está llevando a una crisis de identidad.
Nos encontramos ante una comedia inteligente y sofisticada, fácilmente identificable por el uso de una fotografía en blanco y negro, y un desarrollo de la acción basado en diálogos perspicaces, que hacen que el señor sentado en la butaca de nuestro lado exclame, “¡Oh, esto tiene que ser una comedia inteligente y sofisticada!”
Sin embargo, no son únicamente las apariencias lo que hacen de esta cinta una nueva joya del cine independiente, tanto las conversaciones como los personajes funcionan perfectamente creando una excelsa alianza con el decorado, consiguiendo un nivel de armonía tal, que podrían coronarla como la sucesora moderna de Manhattan, 1979. Y es que la comparación con el genial rey de la comedia moderna es inevitable, la antes mencionada imagen en blanco y negro, a cargo de Sam Levy, con una amplísima profundidad de campo, centrada en planos medios y primeros planos de los personajes, y planos detalle de sus acciones, consigue una estética muy evocadora de una ciudad de la que, como Woody Allen, está enamorado, rindiéndole constante homenaje con el uso de largas tomas de sus interminables avenidas.
Pero no sólo del genio Neoyorquino bebe esta cinta, Baumbach demuestra claramente estar influido por la Nouvelle Vague y por los directores franceses contemporáneos, mostrando esta influencia de forma, no exclusivamente visible en las imágenes, sino también oculta en la banda sonora, o ambas, escénica y sonoramente, véase el guiño que el director hace a la fantástica producción de Leos Carax, Mala Sangre, 1986, cuando la protagonista corre como loca al ritmo de la canción Modern Love de David Bowie.
¿Recuerdan por qué corría Lola en aquella genial cinta de Tom Tykwer? Lola corría para conseguir atrapar el futuro antes de que éste la atrapase a ella. En este caso, Frances corre para evitar que se le escape el presente, una entrañable Greta Gerwig que se convierte en el atractivo principal de la película. Una de las musas del “Mumblecore” y el bajo presupuesto, que repite con Baumbach, como ya lo hizo en Greenberg, 2010, ayudándole a escribir el guión y bordando una actuación llena de personalidad y simpatía.
—Sólo tengo veintisiete, afirma la protagonista con un cierto tono de excusa y autocomplacencia mientras se da cuenta de que empieza a creer lo que todo el mundo piensa, que la juventud está llegando a su abrupto final. Es precisamente la no aceptación de la madurez uno de los temas recurrentes de la cinta. Soñadores que son cruelmente despertados por el indolente paso del tiempo, ilusiones que se desvanecen por la falta de aptitudes en un mundo muy competitivo, y el estudio de las relaciones de pareja, ya sean amorosas, fraternales o amistosas, son temas clave, que el director, sirviéndose de forma autobiográfica de su propia experiencia, tiende a poner como objeto de estudio en sus obras.
Frances es una chica alegre y despreocupada que comparte piso con su mejor amiga, Sophie, y cuya meta en la vida es llegar a ser una bailarina profesional. Deambulando por la gran manzana de forma errática, vive rodeada de artistas de segunda fila con los que tiene una relación de amistad basada en el interés, las apariencias y el egoísmo artístico de quien piensa que sus problemas son más importantes que los del resto debido a que su trabajo es de mayor trascendencia. Pero un día, su vida tomará un brusco giro producido por una sucesión de inesperadas noticias, personales y profesionales, que la obligará a plantearse su futuro y la forzará a darse cuenta de que no es posible vivir trampeando al margen de las preocupaciones.
Hipnótico retrato de la, cada vez más prolongada, juventud. Una nueva generación de espíritus libres, insatisfechos e inconformistas, que no aceptan la ausencia de todas esas oportunidades que les rodeaban otrora, y que parecen no favorecerles cuando más las necesitan. Frances Ha logra de manera convincente defender la idea de la constante lucha por conseguir lo que deseamos. Un mundo sin propiedades, donde todo es prestado y nos puede ser arrebatado en cualquier momento. Irreverente, descarada y por momentos hilarante, se convierte en una de las apuestas más divertidas y originales procedentes del otro lado del charco.
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58 de 60 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
En los vértices del tiempo
Uno crece y aunque no quiera, ve cómo los años de juventud y universidad van quedando atrás. Esos amigos que eran tan cercanos empiezan a sentar la cabeza mientras tú sigues con ganas de hacer el loco, cantar, bailar, soñar despierto, hacer planes y promesas combatiendo el sueño cuando el sol ya despunta en el horizonte.

La vida no es exactamente lo que habías previsto, pero vas aprendiendo que hay que bajar al barro y luchar, dejarse la piel, equivocarse y caer, volverse a equivocar e intentar mejorar. No cejar en el empeño. Saber que otros pueden desenvolverse mejor, pero que tu fe es inquebrantable, las ganas de comerte el mundo las tienes intactas.

Y eres joven pero otros de tu entorno ya no lo son tanto, así que te encuentras en situaciones raras, ellos tienen una vida que no te encaja y eres torpe, raro, extravagante. Se miran, te miran, te disculpas, te vas. Lloras un poco pero luego te ríes, ¡qué más dará! Yo sigo luchando. Ellos puede que sean más guapos, o más ricos, o más suertudos. O quién sabe, ¡incluso más de todo! Pero tú haces de tripas corazón y sigues intentándolo.

Y así es como "Frances Ha" nos desgrana un pequeño compendio de todos estos sentimientos. A mí me encantó y no hay día que no la recuerde.
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