arrow

Los ángeles del infierno (1930)

Los ángeles del infierno
Trailer
6,6
218
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Dos hermanos ingleses se alistan en las fuerzas aéreas británicas durante la I Guerra Mundial. El objetivo de sus proezas será conquistar el corazón de una hermosa joven. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Hell's Angels
Duración
127 min.
Guion
Harry Behn, Howard Estabrook (Historia: Joseph Moncure March, Marshall Neilan)
Música
Hugo Riesenfeld
Fotografía
Tony Gaudio, Harry Perry
Productora
The Caddo Company
Género
Drama Bélico I Guerra Mundial Aviones
7
La Megalomanía de Howard Hughes.
145/20(28/09/14) El millonario Howard Hughes comenzó el film con solo 21 años, en 1927, la dirigió y produjo, siendo la producción más costosa del cine americano hasta entonces, 3’8 millones $, la rodó casi por dos veces, la primera llevaba más de la mitad del rodaje en género mudo y llegó el sonido, y Hughes la volvió a filmar con sonido. Film bélico centrado en la Gran Guerra y más concretamente en la pionera aviación, fue la comidilla de Hollywood con multitud de vicisitudes, entre ellas 4 muertes, un presupuesto que se multiplicó, la llegada del cine sonoro o demandas a competidores. Se combinaban sus dos pasiones, el mundo de los biplanos y las mujeres bellas, resultando una obra antológica en cuanto a las magnas escenas de acción aérea, pero bastante enclenque en la historia, siendo además la primera aparición de la bella Jean Harlow que en una escena se ve en technicolor, única vez en que se ha visto así. Sinopsis omitida por el límite de caracteres.

El guión es de Harry Behn (“El Gran desfile”), Howard Estabrook (“David Copperfield” 1935) y Joseph Moncure March (“Set-Up”), su fuerte está en las escenas de luchas aéreas, auténtico hito por su arrollador realismo, lejos de los artificiosos efectos digitales actuales, lo que se ve en pantalla es real, no hay maquetas, no hay cromas verdes, incluyendo primeros planos asombrosos rodados en pleno vuelo. La subtrama entre los hermanos de diferentes personalidades resulta harto simplona, el romance de Roy con Helen es de lo más inverosímil, tomándolo a él por un estúpido, cuando no lo parece, y a ella por una golfa calenturienta, en una visión bastante misógina, e insultante para las mujeres. Los actores lo mejor que se puede decir de ellos es que ni una mala palabra ni una buena acción, sin carisma, ni demasiada personalidad, cumplen sin más, bueno, por lo menos tenemos la insolente presencia de Jean Harlow en un rol pre-censura hollywoodiense donde expone con furibunda alegría la liberación sexual de la mujer, con poses y ropas (escotes de vértigo) bastante subidas de tono para su tiempo, además, da la impresión que en la mesa de montaje se han perdido fotogramas que darían cohesión al contenido, ejemplo es todo lo referente a Karl, denota al inicio que seguro tenía un peso en el guión que se perdió entre las tijeras de los montadores. Lo que no tiene que ver con los enfrentamientos de aviones son parches que seguro estorbaban a Hughes, imposiciones romanticuchas con las que esperaba dar fondo a los protagonistas, pero queda harto naif. Aunque Jean Harlow consiguió hacerse famosa en este film, por sus interminables escotes, y por la mítica frase <Le molesta me ponga algo más cómodo?>, apareciendo con una bata que apenas le tapa los pechos, ella fue la primera que pronunció estas palabras tantas veces escuchada en multitud de películas, la censura no llegó a Hollywood hasta 1934, con el Código Hays, es por ello la voracidad sexual que muestra sin pudor Helen.

También posee el aire del cine mudo, con actuaciones sobreactuadas, propias del cine silente en que la palabra era sustituida por el histrionismo exacerbado, el colmo es una escena en el final que llega a rozar el ridículo (spoiler) por lo que se atomiza la hipergesticulación teatral, incluso hay algunos intertítulos para mostrar lo que hablan los germanos, esto en el tramo del Zeppelin.

Posee dos escenas por las que ha pasado a la historia del Séptimo Arte: La principal para mi es la Apoteósica del ataque del Zeppelin a Londres, brillantemente filmado, la primera aparición del aparato es cuasi-fantasmal a través de las nubes, lenta e inquietantemente se acerca a la urbe, vemos el interior de la nave en todo su grandioso esplendor, su magno fuselaje, cambia la imagen al puesto de control inglés, añadiendo tensión con el envío de aviones a la caza del “Monstruo Volador”, una cápsula con un soldado desciende del Zeppelin colgando de un cable, abriéndose paso entre las nubes, hasta emerger sobre Londres, es una visión cuasi-fantasiosa, lanzan las bombas del Zeppelin (no quiero spoilear con lo que ocurre), entonces se acercan los aviones ingleses, al Zeppelin le sobra peso, comenzando una cadena de sacrificios digna de la mejor secta lava-cerebros al grito de <Por el Káiser y la Patria> (me recuerda a un gag de humor negro de “Ser O No Ser” de Lubitsch, en que Hitler en un avión le pide al piloto que se tire en vuelo y este sin pensarlo obedece, quizás es copiado de aquí), se produce una cruenta batalla entre las ametralladoras del dirigible y los aviones de combate británicos, y cuando parece que el Zeppelin ha vencido a la jauría de avispas…(spoiler); También sobresale el Monumental tramo final cuando los 2 hermanos realizan la misión de bombardear desde un avión un polvorín germano, las explosiones son Impresionantes, a lo que le sigue una batalla aérea contra el circo del “Barón Rojo”, con el mismo Von Richtofen a la vanguardia, con imágenes de una belleza plástica por lo peligroso sublimes, desafiando a la gravedad, con la fascinante imagen de uno de los hermanos empuñando la ametralladora en medio de la inmensidad del cielo, con unas coreografías volátiles fascinantes de decenas de naves en vuelo; Luego está su tramo final en tierra, con la relación entre los dos hermanos bastante chirriante, pero sobresaliendo Lucien Prival aportando marcialidad y una acusada personalidad contenida.

Resulta curioso un tramo del film, 8 minutos que transcurren en technicolor durante un baile, especie de intento de Howard Hughes de que su cinta fuera en color pero la tecnología del Multicolor no estaba preparada para esto y se quedó en esta escena donde lo que destaca sobremanera es una Jean Harlow arrebatadora en su sensualidad. Este metraje coloreado se creía desaparecido, estaba en b/n, hasta que en 1989, Michael Wayne, hijo de John Wayne, encontró una copia de la película en la bóveda de su padre, y en ella estaba el material coloreado.
[Leer más +]
5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Una magnífica película
Una exraordinaria película, injustamente olvidada, debido quizás a no estar dirigida por un director famoso y a contar con un reparto masculino prácticamente desconocido. Lo más notable es que la película destaca en todas las facetas que toca.

Hay dos escenas de acción absolutamente increíbles por su belleza visual y que cuesta creer que pudieran filmarse en 1930. Una de ellas es la del zeppelín que ataca Londres, entre fantasmagóricas nubes nocturnas y un silencio sobrecogedor durante la mayor parte de la secuencia. ¡Que diferencia con el cine actual, que lo hubiera rodado con estridentes efectos especiales y música de clímax orquestal para guiar nuestras emociones!
La otra es la del bombardeo y su posterior batalla aérea, impactante por su realismo.

Dignas de destacar también las palabras antibelicistas de Monte, el hermano pequeño, breves pero brillantes y que, sin necesidad de articularse en un gran discurso, exponen con contundencia la sinrazón de las guerras, de una forma mucho más efectiva que, por ejemplo, la aburrida y sobrevalorada "Sin novedad en el frente", rodada ese mismo año.

Además, el atormentado personaje de Monte, de una modernidad sorprendente, es de lo más interesante de la película: sus ganas de disfrutar de la vida en un mundo que se autodestruye, sus comprensibles miedos, su resistencia a aceptar el sacrificio y el lenguaje heroico...

Por otra parte, el carácter de Roy, el otro hermano, está má sujeto a lo previsible y convencional. Lo más interesante del personaje es la relación de amor y desengaño que siente por Helen, otro personaje también dispuesto a disfrutar sin trabas de la vida mientras dure. La situación del hombre idealista y romántico que ama a una mujer que resulta ser un tanto casquivana, ha llegado a convertirse posteriormente en un tópico, pero sería injusto criticar por ello a una película de 1930.

(spoiler)

Todo esto, aderezado con alguna que otra frase brillante, constituye una de las mejores películas de los años 30.
[Leer más +]
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil