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Caos calmo (2008)

Caos calmo
Trailer
6,5
2.290
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Sinopsis
Cuando la mujer de Pietro (Nanni Moretti) muere de improviso un día de verano, en ese preciso momento él estaba en la playa salvando la vida de una desconocida. Desde entonces Pietro se dedica sobre todo a estar con su hija y a no hacer nada: empieza a observar el mundo desde otro punto de vista y, poco a poco, va descubriendo el lado oculto de los demás. Sus jefes, sus compañeros de trabajo, amigos y parientes, intentan consolarlo, pero acaban rindiéndose ante su incomprensible e inquietante calma. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Italia Italia
Título original:
Caos calmo
Duración
105 min.
Estreno
20 de junio de 2008
Guion
Nanni Moretti, Laura Paolucci, Francesco Piccolo (Novela: Sandro Veronesi)
Música
Paolo Buonvino
Fotografía
Alessandro Pesci
Productora
Fandango / Portobello Pictures / Phoenix Film Investment / RAI Cinema
Género
Drama
8
Movimiento en el parque
Lo primero que uno piensa cuando está viendo “Caos Calmo” es que no será una película de Moretti pero tiene mucho de ello. Aún así, esta película va más allá. Sosiega al propio Moretti.
Grimaldi opta por contar una historia en el que el guión, es el punto fuerte. El guión de Moretti, adaptación de la novela de Sandro Veronesi, es de aquellos guiones que esconden mucho más de lo que parece. Y de eso va la película, del dolor escondido, de aquellos sentimientos a los que nos vemos incapaces de hacerles frente y caminan con nosotros disfrazados de quién sabe qué. Y se abren muchas puertas mientras visionamos esta película y no en todas, nos explican lo que esconden detrás de ellas. Y da gusto que uno tenga que esforzarse por completar las cosas, por descifrar aquellos hilos que conforman la existencia y la trama de esta historia.
Todo contado con mucha calma, con mucho sentimiento y sin caer en sensibilidades baratas. “Caos Calmo” es una película hermosa. Y lo es porque además de todo lo dicho arriba Paolo Buonvino compone una banda sonora igual de hermosa y porque sus actores saben mirar a la cámara sin vergüenza de que esta les devore: a eso se llama tablas. Experiencia de Golino por recrear ese tipo de mujer neurótica asociada a una mirada que siempre me ha impresionado, la experiencia de Gassman que lo tiene fácil porque se interpreta a sí mismo, la experiencia de Moretti que sigue siendo Moretti, pero como avisé sin tanto tic, sin tanta locura. Mucho mas “Calmo”.
Grimaldi consigue una cosa que veo complicadísima: evitar que percibamos que no nos movemos cuando más de la mitad de la película trascurre en una misma localización: un parque. Es como crear una historia sedentaria y que la cámara convierta en nómada.
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47 de 57 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
La importancia de las pequeñas cosas
Tras la repentina muerte de su mujer, Pietro, un ejecutivo de mediana edad, decide tomarse un paréntesis y de pronto lo asalta un acaparador deseo de pasar todo el tiempo posible junto a su única hija, de bajarse del acelerado tren de vida que llevaba y de dedicarse, sencillamente, a no hacer nada.
Bueno, depende de qué entendamos por "nada".
"Nada" puede consistir en detenerse a reflexionar sobre todo lo que vale la pena y lo que no, sentado en un banco del parque que se halla a las puertas del colegio al que asiste tu hija, mientras esperas pacientemente a que ella salga.
"Nada" puede consistir en alegrarles el día a una serie de personas con pequeños gestos.
"Nada" puede consistir en dejar huellas en el paso de los días, sin hacer nada extraordinario. Sin darnos demasiada cuenta de que, lo que a nosotros a lo mejor no nos parece algo remarcable, puede ser muy importante para otras personas.
"Nada" puede consistir en reconciliarte contigo y con el mundo.
"Nada" puede consistir en aceptar con mejor disposición tu debilidad.
"Nada" puede consistir en la belleza de una rutina de la que tú eres el dueño.
"Nada" puede consistir, simple y llanamente, en vivir. En respirar. En observar. En aprender. En pedir perdón silenciosamente. En recibir un perdón que no se sabía que ya estaba concedido de antemano. En experimentar nuevas sorpresas desde cada nuevo amanecer. En amar defectuosamente, entrañablemente, irritantemente, adorablemente. Sobre todas las cosas, amar.
Grimaldi se abre un hueco entre el gran cine italiano del año con este drama sencillo y cotidiano, con más que agradables golpes de humor, sobre un hombre que elige su particular manera de afrontar una nueva y drástica etapa, la de la viudez.
De factura modesta, sin grandes pretensiones, "Caos calmo" se cuela en los corazones a fuerza de perseverancia y de cariño espontáneo.
Una pequeña joya sobre la superación y los replanteamientos personales.
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39 de 50 usuarios han encontrado esta crítica útil