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La rival (1948)

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Sinopsis
Segunda Guerra Mundial (1939-1945). El doctor Lee Johnson se alista en el cuerpo médico del ejército, movido más por el sentido del deber que por un sentimiento patriótico. El primer día, conoce a una atractiva enfermera con la que, al principio, no se lleva bien, pero con la que acaba teniendo una aventura. Pero Lee se siente culpable de traicionar a su esposa, que vive esperando su regreso. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Homecoming
Duración
113 min.
Guion
Jan Lustig, Paul Osborn (Historia: Sidney Kingsley)
Música
Bronislau Kaper
Fotografía
Harold Rosson (B&W)
Productora
Metro-Goldwyn-Mayer (MGM)
Género
Drama Romance Bélico Melodrama II Guerra Mundial
9
“Baila conmigo, inútil”
El gran director Mervyn Leroy supo adaptar su talento a los modos y narrativas que se fueron sucediendo en Hollywood, con una producción fulgurante y áspera en los años treinta –y, de paso, un ramillete de obras maestras del cine negro y de denuncia-, alcanzando la plenitud en los años 40 y manteniéndose con gran dignidad durante los años 50 mediante excelentes melodramas, completando una carrera bastante desconocida pero jalonada de abundantes obras notables y varias obras maestras, iniciada en las postrimerías del sonoro.

Me chiflan los melodramas hiperromáticos de Mervyn Leroy, uno de los menos reconocidos maestros del cine clásico, epidérmicamente despachado con miopía por la reductora y estéril critica de los años sesenta y al que aún conviene reivindicar con convicción y energía –anoten otra obra maestra: “Random Harvest” (1942) con Ronald Corman y Greer Garson-. Aquí nos presenta una magnifica historia desarrollada en el cuerpo médico durante la segunda guerra mundial, con producción –y eso ya era una garantía- del también director Sidney Franklin, otrora mano derecha del genial productor Irving Thalberg, y un gran guion de Sidney Kingsley, basado en una obra de teatro original de Paul Osborn.

Leroy lleva con gran sensibilidad y enorme habilidad narrativa esta romántica historia, a ratos emocionante, a ratos nostálgica, del aprendizaje y toma de conciencia del acomodado Doctor Lee Johnson (Clark Gable), en una historia de amor y guerra, de compromiso y sentimientos, mostrando con enorme realismo el ambiente de los soldados, su nostalgia y heroicidad, así como el admirable y agotador trabajo de los doctores y enfermeras de campaña en la retaguardia, en paralelo al progresivo enamoramiento entre los protagonistas, médico y enfermera, que comparten tantas horas de trabajo.

La película disfruta de un fabuloso trabajo de actores: Clark Gable posee un indiscutible magnetismo en pantalla y Lana Turner –¿cuándo reivindicaremos a esta actriz como una de las grandes? -, encasillada años después en papeles de mujer madura y distante de belleza gélida, realiza aquí un milagroso trabajo, junto a Anne Baxter, un poco desdibujada como fiel esposa junto al agradable pero algo incoloro John Hodiak.

Además cuenta con algunas escenas, tal vez no demasiado originales pero destacadas: la divertida escena del baño en las ruinas del templo romano, la escena del beso -claro homenaje a “Lo que el viento se llevó”, protagonizada por Gable diez años antes, o toda la parte final de la película, admirable en su contención, en la que el vuelve a casa tras la guerra, distante y completamente ajeno, dignas de un Ozu o un Naruse por su contención y pureza.

Casi casi una obra maestra.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Ellos no olvidarán
Con la incorporación de EE.UU. a la 2.ª Guerra Mundial, el doctor Lee Johnson decide alistarse en el ejército, donde no tardará en obtener el grado de coronel médico antes de ser enviado a las líneas del frente...

Allí, sometido a la tensión el hastío que genera su permanente lucha contra el horror de las mutilaciones y la muerte, encuentra consuelo en los brazos de la enfermera Jane McCall, a quien, pese a la intensidad de su romance, jamás niega la existencia de la esposa que espera su regreso. Finalizada la guerra, el coronel médico Johson es un hombre amargado y endurecido que no está seguro de poder encontrar un nuevo sitio en la vida civil ni en ese matrimonio que ahora le parece tan lejano.
Si dentro del cine americano de los años '40, la 2.ª Guerra Mundial es el origen de docenas de películas dotadas de mayor a menor grado de eficacia propagandística, orientada a inflamar el espíritu colectivo, los efectos colaterales del conflicto, la vida en la retaguardia y el difícil proceso de readaptación de los soldados que regresaban del frente, supusieron el origen de un grupo de títulos infinitamente menos numeroso pero cualitativamente llamativo.

Desde "La Señora Miniver" hasta "Los Mejores años de Nuestra Vida", los efectos de la guerra sobre quienes de una forma u otra participaron en ella son un material dramático de primer orden, y es ahí donde hunde sus raíces esta extraordinaria película "menor" sólo por el hecho de haber sido producida con posterioridad a las oscarizadas y corales obras maestras dirigidas por William Wyler años antes.
Envejecido y posiblemente cansado de desempeñar en la vida real el papel de rey de Hollywood, Clark Gable, que en lo personal había pagado un alto precio durante la contienda (participó directamente y perdió a su esposa, la también actriz Carol Lombard), se mete en la piel de ese hombre desorientado y lleno de miedos inconfesables, que, sin haber pegado un tiro conoce de primera mano ese horror que condicionará todo su futuro. De este modo, basándose en la novela de Sidney Kingsley y estando respaldado por la gran MGM, el veterano Mervin LeRoy se cocina un sólido drama amoroso, el cual tampoco elude las dificultades de quienes quedaron en casa frente a la necesidad sentimental casi imposible de soslayar, de mirar para otro lado, en un esfuerzo por recuperar el pasado.

Contando con la genial fotografía de Harold Rosson y las estrellas Lana Turner y Anne Baxter acompañando a un inmenso Gable, "Homecoming" (llamado con el ridículo título de "La Rival" en su traducción castellana) es una muestra más del buen hacer de su director, responsable de las memorables "Duro de Pelar", "Senda Prohibida" o "El Diablo a las 4", y de la riqueza argumental de un Hollywood mucho más brillante y arriesgado que el actual.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil