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Yo, Cristina F. (1981)

Yo, Cristina F.
Trailer
7,4
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Sinopsis
Christiane F. es una muchacha de 14 años que vive con su madre en un típico piso colmena en Berlín a mediados de los años 70. Su mayor deseo es escapar de esa realidad e ir al Sound, la discoteca más moderna de Berlín. Un día su amiga Kessi se cuela dentro con ella. En el Sound conoce a Detlev, de quien se enamora, y su grupo de amigos, que se dedican a trapichear con drogas. Para sentirse a la misma altura de Detlev y no quedarse rezagada, Christiane coqueteará con las drogas hasta que finalmente prueba la heroína de la que, aún siendo consciente de su peligro, se queda enganchada, al igual que Detlev y el resto. Christiane entrará así en una espiral de degradación que le impulsará a prostituirse para poder pagarse los chutes. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Alemania del Oeste (RFA) Alemania del Oeste (RFA)
Título original:
Christiane F - Wir Kinder vom Bahnhof Zoo
Duración
131 min.
Guion
Herman Weigel (Novela: Kai Hermann, Horst Rieck)
Música
Jürgen Knieper
Fotografía
Justus Pankau, Jürgen Jürges
Productora
Solaris Film / Maran Film / Popular Filmproduktion
Género
Drama Basado en hechos reales Drogas Prostitución Adolescencia Película de culto Años 70
10
Nunca os olvidaré
Son las 2 de la madrugada, mañana trabajo, estaba escuchando a Bowie y me llegó al recuerdo de esta impresionante película que se me quedó grabada en la memoria desde su estreno cuando tenía 16 años (hace ya de eso 26 años). Necesitaba leer algún comentario sobre ella, compartir con otros la experiencia inolvidable de su visionado, su ambiente oscuro pero emocionante, triste pero aventurero, la integración y la comunión absoluta de la música de Bowie con los actores y con la historia.
Vida en su estado puro plasmada en celuloide.
Pero cuidado, esta película al contrario de lo que puede parecer es contraproducente como ejemplo contra las drogas. Es demasiado absorbente para mentes no maduras, puede incitar a la imitación perfectamente. Quizá hoy ya no tanto por el hecho de que a los jovenes no les llega Bowie (que lástima de lo que se pierden!) pero aún así totalmente desaconsejada para menores de 20 años (considero que la mayoría de edad hoy "mental" es de 20 y no de 17 o 18 años como antes).
Recuerdos a una gran amiga que se quedó en el camino de la droga. Su comienzo fué después de que vieramos esta película, y me consta que le llegó tanto como a mí, pero ella la quiso reproducir. Besazos para ella, Elena.
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82 de 100 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
“Nada hará que nuestro amor perdure, pero podemos ganar tiempo, aunque sea por un día, nos convertiremos en héroes para siempre” David Bowie.
Berlín 1975, Cristina es una niña de rostro angelical y apenas 13 años de edad cuyos padres acaban de divorciarse, es una chica inteligente y aplicada.
El mundo que la rodea es gris, es la época del Glam-rock, de jóvenes sin ideales que se creen que se las saben todas y que quieren vivir demasiado deprisa, de padres que trabajan demasiado para reunir unos pocos marcos y no tienen tiempo para preocuparse por sus hijos, de artistas (grandes ídolos) que presumen de su adicción a las drogas como si de algo "cool" se tratara, un mundo de grandes miserias, un mundo con una única reina : La Heroína

Pronto llegaran las primeras escapadas nocturnas a la discoteca de moda, los primeros amores, los primeros cigarros, las primeras cervezas, los primeros porros…

"Yo controlo" se repite Cristina mientras juega a ser mayor, poco después vemos que no es así y llegan los "viajes" a bordo del LSD, los comprimidos de Efedrina y demás medicamentos que, por aquel entonces, vendían sin receta a cualquiera.

"Yo controlo" se repitió cuando, en un concierto de su adorado David Bowie, aspiró heroína por primera vez, pero no fue así.

Cristina quiere experimentar lo mismo que Detlev, su novio, quiere chutarse, quiere viajar más allá de o que el ácido le permitía y empieza a inyectarse. Así Entra en un mundo de jeringas compartidas y de sucios lavabos públicos.

Mientras tanto su madre permanece ajena a todo esto, no se imaginaba lo que su dulce hijita esta viviendo, llegando tanto Detlev como Cristina a prostituirse para poder pagar las dosis.

Una de las escenas que mas angustia causa, es cuando Cristina y su novio deciden desintoxicarse. Se encierran en una habitación durante una semana, sin salir para nada de ella. Hay momentos claustrofóbicos, los dos entre las sábanas de la cama, vomitándose el uno encima del otro. En otros filmes actuales he visto repetida esa escena de la desintoxicación, por ejemplo en Trainspotting, pero ni tan siquiera se acerca a la escena de esta película, mucho mas realista y angustiosa.

Muchas de las escenas transcurren en el metro, dando una sensación aun más claustrofóbica. La fotografía, granulada y a veces oscura da un aire más incomodo durante todo el metraje.

La película es dura, realista y ver a chicos de esas edades en esas situaciones hace poner los pelos de punta, en definitiva, para mí, junto con Drugstore Cowboy, la mejor película sobre la drogadicción.
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79 de 94 usuarios han encontrado esta crítica útil