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En busca del fuego (1981)

En busca del fuego
Trailer
7,2
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Sinopsis
Film ambientado en la Prehistoria, en el Pleistoceno Superior, hace unos 70.000 años, cuando en el Viejo Mundo convivían diversas y amenazantes especies humanas y animales. Un clan de neandertales –dependientes del fuego que saben mantener, pero no producir- sufre el ataque de una horda homínida más simiesca que apaga la única fogata del clan. Se sienten entonces tan vulnerables y desvalidos que deciden enviar a tres machos jóvenes en busca de un nuevo fuego. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Canadá Canadá
Título original:
La guerre du feu (Quest for Fire)
Duración
105 min.
Guion
Gérard Brach (Novela: J.H. Rosny Sr)
Música
Philippe Sarde
Fotografía
Claude Agostini
Productora
Coproducción Canadá-Francia-Estados Unidos; Belstar Productions / Ciné Trail / Stéphan Films / International Cinema Corporation
Género
Aventuras Prehistoria
8
Sin falsear la realidad no habría película
Basada en una novela que ya tiene más de un siglo, La guerre du feu (“La conquista del fuego”), de J. H. Rosny (pseudónimo de los dos hermanos belgas Joseph Boex y Séraphin Boex, auténticos pioneros de la “novela prehistórica”), la historia nos lleva al Pleistoceno Superior de hace unos 70.000 años, cuando en el Viejo Mundo convivían diversas y amenazantes especies humanas y animales (como los tigres dientes de sable): un clan de neandertales –dependientes del fuego que saben mantener, pero que no saben producir- sufre el ataque de una horda homínida más simiesca, con la nefasta consecuencia de la extinción de la única brasa encendida que han rescatado en su huida. De modo que, angustiados y vulnerables, helados y desvalidos, refugiados en la frágil protección de una laguna, deciden enviar a tres machos jóvenes a la búsqueda del fuego…

La película engancha, entretiene, divierte, emociona y es ideal para regalar o compartir con los jóvenes (despertando su curiosidad sobre muchas cuestiones científicas). Un film estupendo –todo un placer estético y visual- al que siempre le tendremos cariño. Entre la aspereza, la incomunicación o la comicidad, el director consigue también momentos poéticos y trascendentes…

Como ficción y fantasía nada que objetar, y tampoco habría que objetarle demasiado a todas las licencias peliculeras que se permite. Pero a pesar de sus aciertos, los que somos aficionados a la evolución humana, a la Paleoantropología y Prehistoria,… encontramos errores contundentes, por ejemplo, en la recreación del modo de vida de los neandertales del Musteriense durante el Pleistoceno Superior (134.000-10.000 a.C.); en la recreación de las características de otras especies de homininos aún más primitivos -contemporáneos a los neandertales- con los que coexistieron en paralelo; en una serie de prejuicios sobre la innata superioridad del Homo sapiens, así como en los infundios sobre la torpeza simiesca del Homo neanderthalensis. Si tenemos que analizar esos errores, por orden de mayor a menor gravedad, lo podríamos hacer como sigue:

1º) La mayor falsedad arqueológica de la película (la hipótesis equivocada de que los neandertales "no sabían producir fuego) se convierte en su punto de partida necesario y medular. Sin esa conjetura falsa no podría plantearse la aventura de la película. Suposición muy equivocada para los neandertales que poblaron la fría Europa del Pleistoceno Superior, aún más cuando hay pruebas del control del fuego desde al menos cien mil años antes (por humanos más primitivos del tipo erectus e heidelbergensis). Las poblaciones de neandertales prosperaron durante glaciaciones que incluyeron periodos glaciares como el Würm I (iniciado hace más de 100.000 años) que le imprimieron a Europa –la que quedó libre de un enorme grosor de hielos perpetuos- un clima siberiano. Fue muy crudo el periodo frío del episodio geológico OIS 4 (datado entre 74.000 y 60.000 años) durante los milenios en que prosperaron los neandertales “clásicos” y cuando el mamut lanudo ártico llegó hasta El Padul, al sur de Granada –la menor latitud registrada para esa especie fósil de clima frío- como atestiguan los fósiles encontrados en la turbera de su laguna. Esa pudo ser también la época durante la cual por primera vez los Homo sapiens de origen africano llegaron a Europa encontrándose con unos neandertales que seguramente dominaban el fuego mejor que los recién llegados. De modo que todo el paradigma que da sentido a la película, ese de que los neandertales eran unos pobres ineptos que se ven empujados a lanzarse a la aventura de “buscar el fuego”… queda desmontado por la realidad.

2º) No existió una superioridad tecnológica de los sapiens respecto a los neandertales durante los muchos miles de años que fueron contemporáneos. La mayoría de la gente asume el prejuicio y el tópico de que los clanes de nuestra especie sapiens eran más inteligentes que los neandertales y que, desde que aparecieron en África (hace unos 200.000 años) comenzaron a desarrollar una industria lítica superior. Completamente falso. Mientras sapiens y neandertales convivieron en Europa durante unos 20.000 años (¡200 siglos!), no dejaron restos tecnológicos que nos hayan indicado ninguna diferencia significativa, hasta el 35.000 a.C. cuando los neandertales se extinguen y se inician unos milenios de progresivo desarrollo tecnológico en la industria de piedra de nuestra especie. O sea, que nuestros ancestros sapiens ¡no demostraron ninguna superioridad tecnológica durante más de 150.000 años! La única y quizás importantísima diferencia es que los sapiens siempre poseyeron un pensamiento simbólico (escultura, pintura, música, magia…) del cual los neandertales no han dejado pruebas. Y esta faceta simbólica sí que está reflejada en la película con acierto (la identidad del clan de los sapiens está vinculada a las pinturas que adornan sus cuerpos).

3º) Los neandertales no eran ningún eslabón semi-humano de la evolución. Pero en la película adoptan actitudes muy simiescas (que rayan la caricatura): hablan con gruñidos y no se desplazan erguidos del todo. Y eso está muy mal. Humanos fósiles mucho más primitivos que los neandertales poseían una marcha y una postura plenamente moderna desde hace al menos 1,6 millones de años. Y es prácticamente seguro que humanos anteriores y antepasados de los neandertales, como los Homo heidelbergensis de Atapuerca (de hace 400.000 años) ya tendrían un lenguaje elaborado. Sí está muy bien recreado el aspecto facial de los pálidos neandertales, con su arcada orbitaria, su frente huidiza y sus melenas claras (análisis de su genoma han descubierto que podían ser rubios y pelirrojos).

Y continúo con otros errores y aciertos en SPOILER:
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68 de 70 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Los Ulam, obligados a adaptarse (8.2)
El clan de los Ulam (Homo Sapiens) conoce el fuego desde hace tiempo, pero no sabe cómo crearlo, sólo cómo mantenerlo. Una tribu de Wagabous (Neandertales) les arrebata su cueva y diezman su población, viéndose obligados los supervivientes a refugiarse en medio de un frío pantano. La vida del clan depende de encontrar un fuego con el que calentarse y alimentarse, por lo que un destacamento formado por los tres guerreros más jóvenes (Naoh, Amoukar y Gaw) parte en su busca. En su periplo hacia tierras más cálidas se suceden mil y una aventuras: son atacados por dos dientes de sable (escena graciosísima); se enfrentan a otras tribus; rescatan a Ika, una joven de la tribu Ivaka que les enseñará a reír (atención a la risa de Gaw) y a muchas otras cosas...

Lo que consiguen los responsables de la película es más difícil de lo que parece: contar una historia de forma coherente, clara y muy amena sin que ningún personaje articule una sola palabra comprensible. Además, Annaud sabe rodearse siempre en sus films de los mejores profesionales (no sólo en lo relativo a la cinematografía, sino al tema tratado en cada uno) y aportar, por su parte, la atmósfera más adecuada posible.
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83 de 118 usuarios han encontrado esta crítica útil