arrow

El santuario no se rinde (1949)

4,4
225
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Marisa Fuenterreal recuerda los días de la resistencia en el santuario de la Virgen de la Cabeza. Allí conoció a Aracil, un hombre de ideas extremistas que la salvó de las tropas enemigas, y luego al capitán Cortés, que murió en la batalla final junto a la mayoría de los defensores. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ España España
Título original:
El santuario no se rinde
Duración
102 min.
Guion
Arturo Ruiz Castillo, Alfonso Nieva (Historia: José María Amado)
Música
Jesús García Leoz
Fotografía
Juan Mariné (B&W)
Productora
Valencia Films / Centro Film
Género
Drama Bélico Guerra Civil Española
6
“La Guardia Civil muere pero no se rinde”
Es la máxima que luce en la pared del despacho de mando, hermosas palabras que para mí guardo como grato recuerdo de esta película, mis experiencias con el cuerpo han sido positivas a nivel personal, siempre me sentido protegido y respetado, tampoco tenía nada que temer, es más, siempre me han ayudado en la carretera, cuando he tenido problemas mecánicos, incluso tengo un compañero independentista que me confesaba que prefería a la benemérita de tráfico en lugar de los "mosos de squadra", una panda de inútiles que sólo ponen multas, según sus textuales palabras. Incluso son humillados con sueldos inferiores a otros cuerpos de seguridad nacionales y autonómicos, no creo que mejoren la calidad del servicio hablando catalán o euskera para tener sueldos más altos. También recuerdo unas inundaciones en Bilbao donde la benemérita salvó a muchos vascos de la corriente del agua que arrastraba lo encontraba a su paso.

Un film bélico de una explícita heroicidad que debemos valorar en su perspectiva histórica, referida al cuerpo de la guardia civil, no olvidemos que es y ha sido siempre una institución militar, por lo que siempre estuvo a las ordenes de sus superiores jerarquicos, su misión nunca fue la política, sino defender la ley y acatar las ordenes recibidas. Como todo cuerpo está compuesto por personas algunas admirables y otras no tanto, que están en la mente de todos, quizás les suene Luis Roldán o Antonio Tejero, dos zascandiles que denigraron una institución que sufrió el terrorismo etarra con la sangre de sus componentes incluyendo sus cuarteles con sus mujeres y niños, recuerdo las masacres de Vic o Zaragoza, durante los mal llamados “años de plomo”, esos en los que alguno recurría a la repugnante disculpa de “Algo habrá hecho...”.

Basada en un hecho real, el asedio por parte de las fuerzas republicanas al santuario de Nuestra Señora de la Cabeza, al mando de un oficial de la guardia civil, el capitán Santiago Cortés (un excelente Tomás Blanco) y sus hombres. Film épico de exaltación patriótica, aunque a diferencia de otras más radicales y belicosas que ensalzaron la dictadura, aquí lo que impera es el aspecto humano. Por supuesto, es lo que yo más valoro de la película, por encima de ideologías, pues ambos bandos son españoles con sus motivos irreconciliables, las dos españas que 40 años después, se habían reconciliado con la democracia, parece que ahora la izquierda pretende reinventar el pasado sembrando el odio y la división. Arturo Ruiz Castillo y Jose M.ª Amado productor, eran de ideología republicana, aquí no hay consignas ideológicas ni se insulta a nadie, sean de uno u otro bando. Lo que sí se muestra es una guerra fratricida entre hermanos. La historia de amor que no puede faltar, la protagonizan un notario republicano, Luis de Aracil (Alfredo Mayo) que intentando salvar a una dama, Marisa (Beatriz de Añara) recalan en el fortín asediado y en el que en principio no es bien recibido.

Es ella, con su cálida voz, la que nos relatará los hechos acaecidos en un largo “flash back”. Y es que el conocimiento del pasado nos hace entender el presente, lo que nos ayuda a construir un futuro mejor. Cuando perdemos la memoria dejamos de ser nosotros mismos. Por consiguiente, un pueblo que no tiene memoria pierde también su identidad. Y ahora ya me podéis fusilar por ser políticamente incorrecto.
[Leer más +]
9 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
4
Lo heroico
De la Guerra Civil se han hecho ciento y una película pero curiosamente siempre se tratan desde el mismo punto de vista, entre ideológico y trágico. Sin embargo, ¿qué pasa con las hazañas bélicas? ¿Qué ocurre con los actos heroicos de los combatientes? En España somos así de catetos y pasamos por alto la belleza desgarrada de la guerra y de la muerte.

«El santuario no se rinde» es un ejemplo de lo que digo. ¿Habéis escuchado alguna vez eso de «las caras de Bélmez», quizá el hecho paranormal más famoso de nuestra geografía? Cierto o no, algunos especialistas relacionan la batalla del Santuario (cómo suena esto, por favor...) con la fenomenología posterior, y esto lo digo para dar una idea de lo relacionados que están los acontecimientos, de que el pasado es presente, de que nada se ha ido del todo, sino que queda de una manera o de otra, solo que nadie lo sabe porque no se estudia o porque no nos fijamos.

Bueno, ¿qué pasa con «El santuario no se rinde»? Pues que no hay quien la entienda. Alguien que no supiera nada de historia española se quedaría a dos velas, porque aquí no se explican ni ideologías, ni ideas, ni contexto, ni situaciones. Nada. Los creadores de la película eran republicanos, detalle meta cinematográfico que encuentro más interesante que la película en sí, y de ahí que su protagonista, Alfredo Mayo, sea un anti golpista que, ojo, es notario, rico y cacique. Pero un buen hombre. Obviamente, la historia se centra en el asedio al Santuario y las vivencias de algunos guardias civiles y de algunos ciudadanos, todo contado con una gran falta de ritmo y mucha carencia de contenido más allá de la evidente y justa vocación heroica que el cine patrio debería recuperar.

Floja.
[Leer más +]
4 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil