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Sombras (1959)

Sombras
Trailer
7,2
2.467
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Sinopsis
Benny, Lelia y Hugh son tres hermanos negros que comparten piso en Nueva York. Lelia sale con David, un intelectual neoyorquino, pero en una fiesta conoce a Tony y hacen el amor. Cuando Tony descubre que Lelia es mestiza no puede evitar sentir prejuicios raciales, por lo que Hugh le impide que vuelva a ver a su hermana. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Shadows
Duración
87 min.
Guion
John Cassavetes
Música
Charles Mingus
Fotografía
Erich Kollmar
Productora
Lion International
Género
Drama Cine independiente USA Racismo
10
A black world
Cassavetes y los negros, en los años 50 y 60. Sin topicazos, al estilo underground y con la cámara encima del hombro. En aquellos años. El genuino sabor cassavetiano dando de morros al establishment de Hollywood con una película diferente. Dura, descarnada. ¿Alguien conoce a estos actores? Pues lo son y con letras mayúsculas. Y encima la música es de Mingus. Y que no hay guión. Y que todo es improvisado. Y que la fotografía también es morrocotuda. Y que viva el B/N. Y que me gusta que se diferencien las sombras, y que se noten, y que todo sea de noche. Y que viva Cassavetes y la madre que lo parió.
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86 de 98 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
¿Qué más da?
La sombra del cámara se refleja en los personajes... Da igual

La luz parece colocada por un estudiante de fotografía de primer año, con grandes pelotazos... Bueno, no pasa nada.

Casi nunca hay raccord de sonido y a veces, ni de miradas... ¿Y qué?

A veces los cuadros están desenfocados, y la mayoría de ocasiones, desencuadrados... No importa.


La película de Cassavetes es un milagro. El director, el padre del cine independiente, de ese llamado "cine underground", coge a un cámara y un sonidista y se pone a grabar por ahí, lo primero que se le ocurre. Ahora desde nuestro ordenador con YouTube y Emule y nuestras cámaras DV, nuestros móviles con cámara de vídeo de 3 megapíxeles y nuestros programas para editar regalados por cualquier periódico, podremos decir: "Vaya tontería, eso lo hace cualquiera". Pero en 1959 la industria de Hollywood era absorbente. Nadie podía hacer cine si no entraba dentro de los géneros, si no seguía un proceso industrial más parecido al de una producción en cadena.

Harto de esto, Cassavetes hizo una película de improvisaciones, sin guión, con cuatro dólares y unos actorazos. A Cassavetes le movía el amor a lcine, y eso se nota en cada uno de los fotogramas. Le salió una obra de 32 horas. Esto que vemos hoy no es la película que él quería. 32 horas era demasiado, se la cortaron. Ahora se entienden los cortes en un mismo plano y las reacciones tan teatrales de algunas secuencias, de las que nos perdemos, a lo mejor 3 horas que nos explicarían muchas cosas.

Debo reconocerlo, siento debilidad por el cine hecho con amor y 4 duros. Porque es el amor al cine el que lleva a esta gente a hacer lo que más quiere. Es el mismo amor que le tienen los protagonistas de "Vivir rodando" (el rodaje es una locura estresante, pero sin la cual no podrían vivir), el mismo amor que tenía Robert Rodríguez en sus incios (que no digo que lo haya perdido) o ese amor que tienen esos españoles que hicieron "Billy Freud´s Last Night".
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59 de 61 usuarios han encontrado esta crítica útil