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Días peligrosos: Creando Blade Runner (2007)

7,7
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Sinopsis
Un documental definitivo, de más de tres horas, sobre la compleja realización y el intenso legado de Blade Runner. Realizado a partir de más de 80 entrevistas al personal involucrado en la realización del film y a cineastas reconocidos, junto a horas de material original nunca visto. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Dangerous Days: Making Blade Runner
Duración
214 min.
Guion
Charles de Lauzirika
Música
Vangelis
Fotografía
Charles de Lauzirika
Productora
Blade Runner Partnership / Lauzirika Motion Picture Company / Warner Home Video
Género
Documental Documental sobre cine
Grupos  Novedad
Blade Runner
7
Historia de un Director's Cut
Estupendo making of para terminar de enmarcar a "Blade Runner" como joya incomprendida de su tiempo que resurgió cual ave fénix de sus cenizas con el que podría ser uno de los "Director's Cut" más famosos de la historia del cine.

Tradicionalmente cuando directores y distribuidoras han tenido sus muchos rifirrafes sobre el montaje de una película tenía que ver con la duración y la eliminación de escenas (por ejemplo el caso también famoso de la versión americana de "Erase una vez en América" de Sergio Leone). En "Blade Runner" todo giró en torno a añadir o quitar una narración en off durante toda la película y una escena de final feliz. Algún detalle más por supuesto, pero fundamentalmente ese par de decisiones y su impacto en la valoración final de la película son las que tanto han dado que hablar a los críticos y cinéfilos.

"Dangerous Days: Making Blade Runner" repasa el desarrollo completo de la película para poder llegar a ese momento fundamental que todos esperan ¿Por qué hacía falta una voz en off y un final feliz? ¿Y por qué aún así fracasó "Blade Runner"?

El documental es esclarecedor al dedicar la mayor parte de su duración al apartado visual y de diseño de producción del universo de la película, confirmando que la gran pasión de Ridley Scott es la estética y el crear mundos, fusionar la fotografía y la iluminación con los decorados, supervisar hasta el mínimo detalle los departamentos de arte y tirarse horas preparando la iluminación de un plano. Pero no nos engañemos, Ridley también tiene buen ojo para elegir actores (o directoras de casting, quien sabe), aunque no sea este el apartado que más minutos merece en el making of.

El resultado final en la película es que cuando la trama no está contando nada, lo cuenta la ambientación, el decorado, la luz, la tenue música, la cara de los actores, la puesta en escena... Lo que en inglés se resume con la palabra "mood", estado emocional o de ánimo que flota en la atmósfera. "Blade Runner" es puro cine en el sentido más visual, hipnótico y expresivo, es un coche volador que despega entre la lluvia y el humo o un harrison ford que deambula entre calles abarrotadas de peatones, paraguas y neones.

Y cuando crees que estás sumergido y aletargado en esta película de pronto te salpica con momentos en que el guión resurge con un dramatismo y una fuerza wagneriana, los personajes hablan y actúan, y resulta que las pocas escenas en que ocurren cosas alcanzan unas cotas de profundidad existencial y psicológica que parecía vedada al cine "de género", siendo la cumbre esa lucha final y muerte poética de Roy Batty.

¿El veredicto del director al quedar montada la película? "He visto algo maravilloso", pero "no funciona".

La famosa voz en off hace más evidente la trama ante el miedo de un público que no se enteraría de nada en todos esos momentos aparentemente muertos, pobres en acontecimientos o de baja intensidad; y esa misma voz en off que disfraza a un protagonista que roza lo depresivo, tan opuesto a un "villano" con irrefrenables ganas de vivir.

Es curioso que es algo que nunca le ha vuelto a pasar en su cine, nunca el cine de Scott ha vuelto a fallar (o acertar) por falta de exposición en la trama o ser poco explicativo en los diálogos.

En cualquier caso la voz en off fue una chapuza de la productora, el propio Scott reconocía que podía ser una solución, pero había que trabajar en ello para que encajara; en cualquier caso acabó apartado, pagaron a un escritor para hacerlas de prisa y corriendo y se obligó por contrato a Harrison Ford para que las grabara.

Lo que nadie vio venir es que años después del fracaso en taquilla el tiempo la acabaría redimiendo contra todo pronóstico, porque esos sectores minoritarios pero influyentes, que son los fans fetichistas de los ochenta y los críticos y cinéfilos que gustan de rescatar y reivindicar películas, encontraron una mina de oro en "Blade Runner", el material perfecto para analizar, desmenuzar y comentar en los cine-forum. Era ciencia ficción con factura de Hollywood y era cine de autor con un toque de nouvelle vague, en donde no todo tiene que tener un sentido evidente, en donde triunfa lo expresivo sobre lo explicativo, lo emocional sobre lo racional, lo orgánico sobre lo mecánico...

Para mí "Blade Runner" es el "Apocalypse Now" de la ciencia ficción (encuentro incluso paralelismos sorprendentes en ambas tramas), pero "Apocalypse Now" fue un éxito, y "Blade Runner" no, lo que demuestra que efectivamente los 80 desde muy pronto fueron en otra dirección, como se apunta en el documental, era la década de E.T., de Indiana Jones, de héroes, acción y épica (en la propia secuela del gran éxito de Scott "Alien" se aprecia ese cambio abismal de una década a otra).

Viendo los trailers tramposos de "Blade Runner" el público se esperaba entretenimiento de calidad, naves, robots, acción y persecuciones. Y se encontraron con esa extraña mezcla de film noir nietzscheniano, pesimista y contemplativo... Visualmente adelantada a su tiempo, pero ¿narrativamente por detrás de su tiempo? ¿Espiritualmente más cercana de Apocalypse Now o Taxi Driver?

Y es que como dice el propio Ridley, si vas por delante de tu tiempo tienes un problema, igual que si vas por detrás.
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31 de 31 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Si tiene usted que ver un making of en su vida, que sea éste
El fenómeno Blade Runner hace tiempo que transpasó lo meramente cinematográfico, y se ha convertido en una especie de culto profano. A mí siempre me gustó, pasando de considerarla una genialidad estética a una película realmente buena y una de las experiencias más hipnóticas que nos ha dado este arte; con el visionado del Final Cut, claramente la edición definitiva y la única que debería existir, me animé a ver este documental que es también muy recomendable. Aparte de desvelar aspectos muy sabrosos del rodaje, creo que cualquier aficionado al cine debería verlo porque refleja a la perfección el pequeño milagro que es una buena buena película. Con gran habilidad nos va desgranando la infinidad de vueltas que hay que dar a un guión para conseguir que sea perfecto, las penurias para financiarse, la auténtica lotería que es un casting y muchas cosas más. En definitiva, es una parada obligada para cualquier aficionado a la película,
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9 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
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