arrow

El gran carnaval (1951)

El gran carnaval
Trailer
8,0
7.448
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Charles Tatum es un periodista sin escrúpulos que atraviesa una mala racha a causa de su adicción al alcohol, razón por la que se ha visto obligado a trabajar en un pequeño diario de Nuevo México. Cuando un minero indio se queda atrapado en un túnel, Tatum ve la oportunidad de volver a triunfar en el mundo del periodismo. Entonces, en connivencia con el sheriff del pueblo, no sólo convierte el caso en un espectáculo, sino que, además, retrasa cuanto puede el rescate. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Ace in the Hole
Duración
111 min.
Guion
Billy Wilder, Lesser Samuels, Walter Newman
Música
Hugo Friedhofer
Fotografía
Charles Lang Jr. (B&W)
Productora
Paramount Pictures
Género
Drama Cine negro Periodismo
8
La montaña de los siete buitres
Novena película de Billy Wilder. Escriben el guión Billy Wilder, Lesser Samuels y Walter Newman, a partir de un argumento inspirado en hechos reales. Se rueda en exteriores de Nuevo Méjico y LA y en los platós de Paramount Studios (LA), con un coste de 1,8 M dólares. Es nominada a un Oscar (guión) y gana un Premio Internacional de Venecia (director). Producida por Billy Wilder, se estrena en "première" el 15-VI-1951 (Londres).

La acción se divide en un prólogo situado en Albuquerque (1950) y un relato de 6 días de duración que se desarrolla en Albuquerque y Nuevo Méjico (1951). El periodista Charles "Chuck" Tatum (Douglas), tras ser despedido de su último empleo, recala en la redacción de un diario local "Albuquerque Sun-Bulletin". Tatum es arrogante, embustero, cínico, manipulador y alcohólico.

El film mezcla los géneros de drama y crimen. Billy Wilder lo realiza en un momento dulce de su carrera, entre "El crepúsculo de los dioses" (1950) y "Traidor en el infierno" (1953). En él participa como director, productor y coguionista. Es la primera realización después de su ruptura con Charles Brackett y la única colaboración con Douglas. La obra está narrada desde el punto de vista de Tatum. Este hecho refuerza los efectos derivados de la ausencia de protagonistas simpáticos o amables con los que el espectador se pueda identificar. La obra teje un entrelazado de culpabilidades y complicidades, que afectan a casi todos. Los dardos críticos se dirigen a los medios de comunicación, a los profesionales de la información, a los políticos y al público, que con su demanda determina formas y contenidos informativos. Éste es mostrado como devorador voraz de noticias morbosas, aficionado al voyerismo de desgracias ajenas y dado a asociar la propia insensibilidad con aires de recreo y fiesta. Condena el amarillismo, la manipulación y tergiversación de la verdad, las ansias de protagonismo y poder, la codicia, la traición y la corrupción. El film se inspira en dos hechos reales, el de Floyd Collins y el de Kathy Fiscus. La mano de Wilder se advierte en muchos detalles: vendedor de seguros, compañía Pacific All-Risk Insurance (la de "Perdición"), extraño encendido de la cerilla (sobre máquina de escribir), rubia platino maléfica, chispas de comicidad visual (tropiezo con cabo tienda de campaña), tren, etc. El film fracasa en EEUU y obtiene cierto éxito en Europa. Es uno de los films preferidos de Woody Allen.

La música, de Hugo Friedhofer ("Tú y yo", McCarey, 1957) juxtapone melodías estridentes descriptivas y melodías armónicas ambientales. Añade dos canciones: "The Hut-Sut Song" (Benedict y Douglas) y "We're Coming, Leo" (vocalista y banda). La fotografía, de Charles Lang ("Berlin Occidente", 1948), se recrea en planos elevados y profundos muy detallados, movimientos multitudinarios y ambientes concurridos. Se beneficia de más de mil extras y unos 400 vehículos. El plano final es magnífico. Buenas interpretaciones y excelente guión. Drama muy sólido.
[Leer más +]
64 de 68 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
LAS MALAS NOTICIAS SON LAS QUE VENDEN
Fue la única colaboración de Douglas y Wilder, dos miuras de Holywood. El resultado, esta película que no sólo supone una evidente crítica al mundo del periodismo sensacionalista de tan rabiosa actualidad hoy en nuestros días, sino una acidísima crítica también al tandem de los dos poderes fácticos por antonomasia: prensa y política.

"Primera Plana" continuó la denuncia.

Quisiera desde aquí hacer un llamamiento a la reflexión. Nuestras pantallas están llenas del sonrojante y deleznablemente asqueroso color amarillo, ese que tiñe nuestras conciencias del más gris de los aletargamientos.

Wilder no sólo hacía obras maestras para nuestro deleite sensorial, sino también para denunciar determinadas situaciones alarmantes a las que había que poner fin.

F A N T Á S T I C A P E L Í C U L A.
[Leer más +]
53 de 66 usuarios han encontrado esta crítica útil