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Medianoche en el jardín del bien y del mal (1997)

Medianoche en el jardín del bien y del mal
Trailer
6,8
15.515
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Sinopsis
Un joven escritor de Nueva York es enviado a la sureña localidad de Savannah para informar sobre la prestigiosa fiesta de Navidad de un adinerado y excéntrico personaje local llamado Jim Williams. Cuando éste se ve implicado en un turbio caso de asesinato, entonces el escritor decide investigar por su cuenta lo ocurrido, lo que le permitirá conocer a fondo el ambiente y los estrafalarios personajes del lugar. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Midnight in the Garden of Good and Evil
Duración
155 min.
Guion
John Lee Hancock (Novela: John Berendt)
Música
Lennie Niehaus
Fotografía
Jack N. Green
Productora
Warner Bros. Pictures / Malpaso / Silver Pictures
Género
Thriller Intriga Drama Drama sureño Crimen Homosexualidad Drama judicial Literatura
"Película llena de apuntes, exacta descripción de un escenario sureño y con momentos fascinantes"
[Cinemanía]
"Eastwood no sólo ofrece una asombrosa lección de cine, de intensidad narrativa, de dominio técnico, sino que también disecciona a sus personajes como reflejo de muchos otros, como espejo de una sociedad decadente, al tiempo que absorbe al espectador en una trama judicial"
[Diario El País]
7
Magnífica película, atípica y pintoresca.
“Medianoche en el jardín del bien y del mal” es una de las más atípicas y pintorescas películas que haya rodado Clint Eastwood, quizás por este motivo sea una de las más incomprendidas de toda su filmografía, seguramente todos sus seguidores esperaban un film de acción y aventuras. Evidentemente se encuentran con una magnífica historia totalmente diferente, basada en un best-seller de “John Berendt” ambientada en Savannah, una ciudad hermosísima y de rancio abolengo sureño y que a nuestro admirado Clint, le sirve para diseccionar una sociedad anclada en la tradición y con fuertes perjuicios arraigados durante generaciones, una latente división entre blancos y negros, entre unas clases y otras, con costumbres ancestrales como los ritos de vudú.

Desde luego el reparto (como ya nos tiene acostumbrados Eastwood) es de un nivel altísimo, por un lado tenemos a John Cusak en el papel de un periodista neoyorquino que viene a Savannah para cubrir la fiesta de Navidad, que anualmente da el mecenas “Jim Williams” en su espléndida mansión y rodeado de sus “espléndidos amigos”, personaje culto y refinado, magníficamente interpretado por Kevin Spacey. Jude Law, en una breve pero brillante intervención, como Billy “colaborador” de Williams. Todos y cada uno de los actores nos realizan una especie de descripción simplemente con verlos actuar, sin necesidad de presentaciones. El misterio que esconde el personaje de Jim es un auténtico lujo, es una maravilla como Clint juega con su forma de interpretar para reflejarnos con miradas lo infinito que esconde su personaje. Un personaje que esconde todo tipo de mentiras, con el hándicap de una sexualidad que si la presenta como verdad puede causarle varios problemas y abandonos. Y él lo sabe.

Todos estos guiños cinéfilos rebosantes de calidad se acompañan de una música excelente de Lennie Niehaus a base de jazz y blues, una fotografía genial de Jack N. Green, y si a todo ello le añadimos la compañía de “Lady Chablis” y de la críptica Minerva, nos encontramos delante de una película magnífica, que nadie debería perderse.
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49 de 55 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Las eclécticas flores del jardín de Clint Eastwood
Este es el film más atípico y complejo que he visto del maestro cineasta, tal vez porque está basado en un suculento best-seller, donde la trama se compone de múltiples historias que se cruzan en la ciudad de Atlanta, con su inequívoco sello del sur estadounidense.
La intriga gira en torno a un excéntrico millonario sureño de ambigua sexualidad (K.Spacey), con características de nuevo rico: es un anfitrión al estilo del Gran Gatsby, coleccionista de antigüedades y obras de arte. Un joven periodista venido del Norte (J.Cusack) llega contratado por él, para la frívola tarea -muy bien paga- de redactar apenas 500 palabras sobre una de sus fiestas. El recién llegado queda cautivado por el universo social que encuentra, al cual describe a un amigo como: "Esto es igual a 'Lo que el viento se llevó', pero en versión surrealista". Y es esta versión surreal la que empieza a filtrarse en los diferentes tonos de la película, que tiene características del thriller, donde se incluye también un típico juicio con argumentos a favor y en contra, estrados y banderas norteamericanas. Aunque por momentos el film pasa a un abierto clima de comedia (como todas las escenas donde trabaja Mrs Chablis, un divertido y sensual travesti negro). Como si esto no fuese ya demasiado, se introducen elementos esotéricos propios del film de misterio, como ritos y creencias de la subcultura del vudú, a partir de una hechicera gorda y negra como son las nanas sureñas.
Muchos hilos y subgéneros son los que van estirando y dilatando más allá de lo ideal en una trama tan ambiciosa, que se volvería inmanejable de no tener por detrás el sólido oficio de Clint. De todo ello y por sobre todo, prevalece una mirada irónica respecto de ese microcosmos social marcado por una doble moral: la ambigüedad no solamente envuelve a la sexualidad sino a la justicia: la condena del vudú será distinta al veredicto del falible jurado.

Algo curioso es que no existe un protagonismo excluyente, sino varios secundarios con su minuto de gloria. Desde las breves apariciones de Jude Law en adelante. Eso sí, el travesti negro desplaza a todos en su happy hour. Y esto también define el tono más risueño, por el que parece inclinarse Clint Eastwood, quien parece disfrutar en medio de una trama babilónica que se vuelve difícil de manejar. Así las cosas, es comprensible que los actores principales no se destaquen demasiado: Kevin Spacey y John Cusack están por debajo de su nivel de excelencia. Es una película-ómnibus, donde hay demasiado para contar y se pasa de un asesinato a un juicio; de un salón de baile a las tinieblas de un cementerio, del suspenso del thriller a los enredos graciosos de la comedia. Pero siempre con el respaldo del oficio para filmar, junto a una memorable banda sonora a ritmo de jazz y blues.
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47 de 53 usuarios han encontrado esta crítica útil