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Te quiero, te quiero (1968)

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Sinopsis
Tras recuperarse de un intento de suicidio, un hombre es seleccionado para participar en un experimento que consiste en viajar en el tiempo, algo que hasta ese momento solo había sido probado en ratones. No obstante, una falla provoca que el hombre viva acontecimientos de su pasado en un orden aleatorio. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Francia Francia
Título original:
Je t'aime, je t'aime
Duración
90 min.
Guion
Jacques Sternberg
Música
Krzysztof Penderecki
Fotografía
Jean Boffety
Productora
Les Productions Fox Europa / Parc Film
Género
Ciencia ficción Fantástico Drama Romance Viajes en el tiempo Cine experimental Película de culto Drama romántico Drama psicológico Nouvelle vague
9
El pasado, la memoria y la inmutabilidad de ambas cosas.
Si Alain Resnais se destapó como un magnífico documentalista en los albores de su filmografía, aunque siempre a rebufo de Chris Marker (sin duda el más valido de los dos cuando hacían pelis a pachas), cuando entró a realizar películas ¨convencionales¨ lo hizo subido encima de un guindo harto elevado para que nadie pudiese entrar a valorar si lo filmado era cosa de una mente adelantada, de un trilero cinematográfico o, directamente, una serie de mamarrachadas inconexas más propias de un hermeneuta al que regalan su primer Cinexin. Quedó patente con esa obra maestra de la técnica y pionera del montaje críptico y onírico que es El Año Pasado en Marienbad, a la sazón encumbrada por la crítica en su día por el azar que decantó a estos señores a adoptar esta impostura dentro de las 2 vías que en ellos se dan cuando no comprenden el objeto a criticar: o se habla de Obra Maestra o se condena al ostracismo. Dicho azar optó por la 2ª vía al tener que ejercer su acción sobre Te Amo, Te Amo, película un millón de veces mejor y cuasi obra maestra. La alusión a dicha peli no era un ejercicio de venganza por mi parte, sino algo importante de cara a situarnos.

Es extraño cómo una de las escasas pelis de ¨sci-fi¨ franchutis (junto a La Jetee del ya mentado Chris Marker y algún triunfo del irregular Jean Rollin, como Acoso En La Noche) puede resultar aún tan válida, influyente y vanguardista, pese a ser casi tan vieja como Ana Obregón. Conforme la vemos nos damos cuenta de que Olvídate De Mí le debe todo, no sabemos si como ¨re-arrange¨, influencia inconsciente o un poco de cada. Y no termina aquí la cosa, ya que la fuga psicogénica de Carretera Perdida sus buenos paralelismos conserva con interpretaciones psicológicas de la peli de Resnais, amén de la cápsula orgánica de viaje temporal, que parece cosa de un Cronenberg nuevacarnero. Por supuesto, el hermetismo también remite al Lynch más postcinematográfico, al de Inland Empire.
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31 de 36 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Resnais adelantando Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos
Alain Resnais es sin duda, una emblema del cine francés, la Nouvelle Vague y de una corriente que juega con las rupturas lineales, y demás. Es por eso que "Je t'aime, Je t'aime", más allá del entramado general sobre la historia de amor del protagonista (Interpretado por el mítico Claude Rich), y lo que de ella acontece, recae más en una exposición delirante, sin tanta fuerza argumental, pero con mayor originalidad y enfoque en un quiebre estructural narrativo.

Entre lo más interesante de este curioso film, figura la forma en que el personaje principal, dominado por los designios de su mente, no puede reponerse ni volver a su situación actual, quedando maniatado a un viaje interminable por los recovecos de su cerebro, viviendo hechos pasados, sobre los cuales poco y nada se puede hacer. Quizás ese sea el mayor logro de la película, sobre la metáfora de como uno mismo a veces no puede siquiera optar por el camino más lógico y conveniente.

No hay duda de la influencia de Resnais sobre Gondry, o de esta película por sobre "Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos", así como de un sinfín de cintas, mayormente norteamericanas, que no existirán si no fuera por esta idea llevada a cabo. No obstante, hay que reconocerle a Gondry que no se limitó a copiarla, sino que buscó el punto opuesto; trabajar más en lo referido a las relaciones y la historia de desamor.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil