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El año que vivimos peligrosamente (1982)

Sinopsis
Yakarta, año 1965. Al inexperto reportero australiano Guy Hamilton (Mel Gibson) se le presenta la oportunidad de su vida cuando lo mandan como enviado especial a Indonesia. En el turbulento escenario de la insurrección comunista contra el presidente Sukarno, conoce a Billy Kwan (Linda Hunt), un enigmático fotógrafo, y a Jill Bryant (Sigourney Weaver), una atractiva mujer que trabaja en la embajada inglesa. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Australia Australia
Título original:
The Year of Living Dangerously
Duración
115 min.
Guion
C.J. Koch, David Williamson, Peter Weir
Música
Maurice Jarre
Fotografía
Russell Boyd
Productora
Coproducción Australia-Estados Unidos; Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) / McElroy, McElroy
Género
Drama Romance Años 60 Periodismo Política Histórico Historia de Indonesia
"Weir sorprende con un drama magnético de resonancias clásicas alimentado por una Hunt algo más que genial"
[Diario El País]
"Obra maestra de Weir. Un relato pasional que desprende garra y emotividad y diserta con lucidez sobre el compromiso y la rebeldía"
[Diario El País]
5
-¿Qué debo hacer? -decía Tolstoi- Pues bajarle un poco la nota respondo yo.
Hasta las películas fallidas -muy pocas- de Peter Weir siempre tienen algo que las hace tener suerte. En el caso de “El año que vivimos peligrosamente” tenemos ese ejemplo, consiguió una excepcional taquilla para tratarse de una película australiana y unas críticas bastante positivas con Oscar incluido. Y eso que nos contaba algo mil veces visto: Una historia de amor de dos occidentales en lugar exótico en tiempos revueltos. Pues fue suficiente –aunque con “Gallipoli” debió de valer ya- para confirmar al director de Sydney de conseguir el pasaporte a Hollywood inmediatamente.

Pero haciendo balance, y con la perspectiva de los años, seamos sinceros; la película es más bien floja, y funciona a medias y en las otras mitades no funciona directamente.

Claro que tiene muchos elementos atractivos que la hacen engañosamente aparentemente buena como una pegadiza banda sonora que se hizo muy popular, una pareja protagonista joven, guapa y famosa que envuelve la pantalla con cierto magnetismo, un aire de aventura y libertad a través de los ojos del periodista que nos hace sentir empatía...Todo muy calculado, como la novela de Christopher Koch.

Para empezar lograr realmente hacer creer al espectador medianamente culto que aquello es Indonesia, Yakarta o Java no es fácil, y eso no se consigue porque aparezcan cuatro bancales de Filipinas ni cien orientales dando gritos, es como digo bastante más complicado.

Luego el envoltorio político –porque no es más que un papel de regalo- exige un poco al menos de seriedad e interés si se quiere hablar de la figura de Sukarno para que no parezca el comentario de un niño de colegio.

Pero es que en sí el guión es muy poco verosímil. Ver a los chicos malos como se divierten saltándose controles del ejército con un acelerón de su vehículo mientras les llueve balas y se lo toman a risa, no es muy creíble la verdad. Ni siquiera Linda Hunt merece un Oscar ni de lejos. Es uno de esos premios que de vez en cuando la Academia nos brinda a alguien muy mayor, a un niño, a un actor enfermo, a un papel donde exige el cambio de sexo como es el caso...y apunten los que quieran más. Saben perfectamente a lo que me refiero.

Es una historia más pastelona, hasta la agente de la C.I.A. es una chica entrañable y está buena y el periodista es un profesional ante todo que busca la objetividad de la noticia ¿quedan de esos hoy? Conozco a varias “pijas” que les gusta esta película ¿Adivinan por qué? Yo no se lo he preguntado, pero no creo que sea por la situación politico-social de la Indonesia de la segunda mitad de los sesenta.
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63 de 98 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
¡Qué bien le sienta a Sigourney Weaver la lluvia!
Interesante película sobre las aventuras y romance entre un corresponsal de guerra y una funcionaria de una embajada en una situación de peligro. Podrían haberla titulado pefectamente "El año que amamos peligrosamente".

La dirección de Peter Weir es, como siempre, contenida. Pero eso le da un toque realista a esta historia, que se agradece.

Mel Gibson está aceptable, ya que si no hace de locatis o lo contiene Peter Weir, suele patinar. Linda Hunt, por mucho Oscar que le hayan dado, da el pego y punto. Ya se sabe que esto de cambiar de sexo en una actuación da para muchos premios. Pero quien está espléndida es Sigourney Weaver. Se come la pantalla, y además logra algo milagroso para que funcione el feeling del romance: no sé como lo hace pero no parece más alta que Gibson y le debe sacar al menos dos palmos.

La historia es correctita, pero le subo la puntuación porque tiene una de las mejores secuencias rómanticas que haya visto. Contenida pero espléndida... y liderada por la Weaver claro. También ayuda mucho la música (sobre todo a esta escena), pero curiosamente la pieza más conocida de la banda sonora de Jarre no es de él, sino una titulada "L'Enfant" de la "Opera Sauvage" de... Vangelis.
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31 de 38 usuarios han encontrado esta crítica útil