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Rey Gitano (2015)

Rey Gitano
Trailer
3,1
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Sinopsis
Jose Mari y Primitivo son dos detectives en paro, han fracasado en su profesión y representan perfectamente a las irreconciliables dos Españas. La inesperada llegada de Gaje, un gitano golfo e incorregible seductor que les propone una disparatada misión, su suerte cambiará, pero a peor. En un país arruinado, con un gobierno bajo sospecha y una monarquía en declive, es decir, al borde del abismo, estos personajes se encargarán de darnos el empujoncito final. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ España España
Título original:
Rey Gitano
Duración
116 min.
Estreno
17 de julio de 2015
Guion
Juanma Bajo Ulloa
Música
Kike Suárez-Alba
Fotografía
Jose Luis Bernal
Productora
RH Cinema / Frágil Zinema
Género
Comedia Road Movie
2
La Cara Oculta del Cine Español
Dónde y de qué manera se ha gestado esta cosa es inexplicable.
'Rey Gitano' parece (y se siente, algo peor) como una especie cadena de favores y rascadas de espalda de la industria española, surgidas a raíz de las ganas de su estrella principal, Arturo Valls, de tener algún tipo de película hecha a gloria propia.
Todas las intenciones, las buenas, las malas y las peores, parecen haberse ido a pique. Es más, ni siquiera parece que hubiera algunas.

Algún mimbre bueno hay: Josemari y Primitivo parecen una suerte de Mortadelo y Filemón pasados por el filtro de la desgana española, y no se puede decir que Arturo Valls haya puesto su cara y poco más.
Pero es que, más allá de esos (leves, levísimos) aciertos, el resto quiere ser una comedia estúpida que por supuesto carece de toda la gracia que pretende (y ABURRE, imperdonable) y una crítica velada que tampoco consigue parecer más que un arreglo de última hora, cuando se dieron cuenta de que no había más que rascar.

Desfilan una serie de personajes caricatura que dibujan una España rancia y plagada de vividores, pero nunca se llega a nada parecido a una crítica, porque siempre va más allá el trazo grueso y la tontería sin nula preparación, ojo, que no justificación.
La tontería injustificada funciona en los detectives protagonistas y sus monólogos, que Karra Elejalde y Manuel Manquiña hacen funcionar a base de tablas y carisma, pero el resto parece estar muy, muy lejos de ellos, como si cada uno de los personajes hubiera querido hacer la película por su cuenta.

No parece tan descabellado pensar eso cuando las tramas que incluyen a María León, Santiago Segura o Rosa María Sardá, entre otros, encajan a martillazos y pobremente con cualquier cosa que aparece.
Es ahí cuando más se ve, que los amiguismos tienen un precio, y que hay que sacar a los de la tele el suficiente tiempo para que vendan, y que qué gracia la tipa esta métela más aunque no tenga sentido, y que la película se hunde a marchas forzadas por estas cosas a manos de un director perezoso al que 'Airbag' le ha quedado muy atrás, y que cree que sus chistes de colegas hacen gracia a todo el mundo.

Sí, 'Rey Gitano' ha dibujado un país de pandereta.
Pero del otro lado, del lado de las subvenciones y la vergonzosa situación del cine español, que pretende vender monstruos de Frankenstein como estos como la última sensación en comedia, cuando todos sus responsables son conscientes del naufragio que tienen entre manos.
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47 de 65 usuarios han encontrado esta crítica útil
1
Sabotaje al cine (publicada en el periódico El Día de Tenerife el 24 de julio del 2105)
Se sube el telón. Se ve a Manuel Manquiña, Karra Elejalde y Albert Plá protagonizando chascarrillos escatológicos, suena una música molona, hay alusiones al consumo de drogas compulsivo y constantes escenas al volante. ¿Cómo se llama la película?: “Airbag 2”, pero camuflada con el título de “Rey gitano”.
Juanma Bajo Ulloa se dio a conocer en 1989 con el cortometraje “El reino de Víctor” (que tiene el honor de ser el primer cortometraje galardonado con un Goya), en el que ya se vislumbraban algunos rasgos de sus notables largometrajes “Alas de mariposa” (1991) y “La madre muerta” (1993), dos interesantes trabajos que apuntaban a un director con hechuras. Luego con “Airbag” (1997) pegó un pelotazo comercial con una gamberrada divertida. Años después presentó la endeble “Frágil” (2004), en la que ya se percibía su desencanto por todo lo que rodea al mundo del cine. Desde entonces solo había dirigido dos cortometrajes, “Qué glande es el cine” (2005) y “No hubo manera” (2013), así como un documental “Historia de un grupo de rock” (2008). Ahora regresa con la inefable “Rey gitano”, en la que plasma su desencanto con la realidad social actual. En una ocasión llegó a afirmar en una entrevista concedida a “La Vanguardia”: “La vida es un pastel de mierda con algunos tropezones de fresa”. Pues bien, parafraseando su propia afirmación. “Rey gitano” es un pastel de mierda con solo un tropezón de fresa: María León.
El último filme de Ulloa pretende ser un ajuste de cuentas con el descreimiento de su autor con la casta política (no solo española sino internacional) y un sabotaje a la monarquía española, pero en realidad lo que consigue es sabotear no solo su propio cine sino el cine en general con una película repleta de bromas pueriles de mal gusto cercanas en ocasiones a un Torrente bastardo (como ejemplifica la escena de la cata de orín) o incluso a “¡Ja, me maaten…!” (2000), del dúo humorístico Cruz y Raya, en la que por lo menos Juan Muñoz sabía imitar el acento gitano no como el ubicuo Arturo Valls, que produce grima con su ridícula forma de hablar. ¿Quién le ha dicho a este presentador de televisión que sabe actuar?
El elenco es básicamente la misma “troupe” que la de “Airbag”, en la que Rosa María Sardá encarna a una bizarra miscelánea entre Angela Merkel y Hitler (bigote rubio incluido), Karra Elejalde comete constantes “lapsus linguae” carentes de gracia, Manuel Manquiña calca a Martínez El Facha de “El Jueves” o Albert Plá es un ávido pajillero consumidor de pornografía. Les secundan Santiago Segura (un rico postrado en una silla de ruedas) y Charo López (una faquir sexual) en unos esperpénticos papeles que pretender mostrar la putridez del poder. Que Ulloa intenta rematar con unos pésimos imitadores de la familia real española. De esta especie de pandilla basura la única que se salva de la quema es María León, que deja algunos ramalazos de su calidad como actriz.
Ulloa escribe, dirige y produce un auténtico desaguisado fílmico. El colmo es cuando denigra el cine de Woody Allen con los comentarios que pone en la boca del personaje que encarna Elejalde. No se puede caer más “bajo”. “Rey gitano” llega a producir sonrojo y vergüenza ajena. Cuando uno ya no tiene nada que aportar es mejor no martirizar al público con bromas endogámicas que solo le hacen gracia al que las escribió. Lo mejor que se puede hacer con esta película es tirar el recuerdo de su visionado a un váter imaginario y tirar de la cadena.
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40 de 54 usuarios han encontrado esta crítica útil