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La vida de una mujer (1963)

7,9
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Sinopsis
Nobuko Shimizu sufrió la muerte de su marido y tuvo que criar a su hijo como madre soltera. Ya con 25 años, su hijo planea casarse con una joven que no es del agrado de Nobuko. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Japón Japón
Título original:
Onna no rekishi
Duración
126 min.
Guion
Ryozo Kasahara
Música
Ichirô Saitô
Fotografía
Jun Yasumoto (B&W)
Productora
Toho Company
Género
Drama
9
Mención especial a Mikio Naruse
Descubrir el cine de Mikio Naruse, aunque tarde, se está convirtiendo en un inmenso placer. La mayoría que llegamos aquí ya hemos pasado por casa de los grandes renombres del cine japonés, de manera que es fácil caer en comparaciones y hablar de Ozu, de Kurosawa (que por lo visto en sus inicios fue ayudante de Naruse) y de directores más conocidos en occidente. En parte es una pena que Naruse no tenga ese mismo reconocimiento pero a veces pienso que, como en otros casos parecidos, casi mejor que permanezca en su semiolvido, así los pocos afortunados que sabemos disfrutar de su cine nos podemos dar la enhorabuena con mayor conciencia.

Hasta ahora sólo he visto buenas películas de Naruse y esta en concreto, "La vida de una mujer", roza la excelencia y tiene todo lo que ha de tener un largometraje para ser reconocido como una obra maestra. Hideko Takamine realiza una de las interpretaciones más brillantes que recuerdo y a través del paseo que llevamos a cabo por parte de su existencia también conocemos un poco de la historia de Japón que a la vez es, no hay que dudarlo, la misma vida de Mikio Naruse. Una de las caras más conocidas del cine japonés aparece en lo que nos hace pensar que será un papel secundario, Tatsuya Nakadai no parece que vaya a ser determinante y sin embargo acaba regalándonos las mejores escenas de la película. Pese a que la vida de la bella Hideko es paralela a la de Nakadai, a Naruse le interesa más centrarse en ella, nada menos que antes, durante y después de una guerra mundial.

A mí Naruse me atrapa porque explica una historia completísima, con varios flash-backs, con una buena cantidad de personajes secundarios y pese a su aparente complejidad no me pierdo. Ahí hay algo que hace que, no sé cómo, que merece mis mayores elogios. Porque me atrapa, ya lo he dicho, con esta historia de una vida común que lógicamente tira a lo dramático, y personalmente me encuentro a años luz de aburrirme, todo lo contrario, mi fascinación por "La vida de una mujer" ha ido en aumento y las dos horas me han parecido un destello. Especial atención al papel de la mujer en la sociedad japonesa, la imagen del hombre y, mi parte preferida, las escenas del período inmediato al fin de la guerra. Una gozada.

Así pues no recomiendo a nadie el cine de Mikio Naruse, mejor nos lo repartimos los pocos que lo conocemos... Bromas aparte, "La vida de una mujer" es una película que fluye, que te transporta suavemente a través de su historia y personalmente yo me he quedado a gusto poniéndola por las nubes.
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8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Todos los hombres son iguales
Mujer—

"Ahora me doy cuenta, las mujeres siempre son perdedoras".
--

`Onna no rekishi´ es la vida, como dice el título, de Nobuko. El personaje de la eterna Hideko Takamine sirve como testimonio, a través del melodrama, del estatus femenino y la familia en distintas etapas del Japón del siglo XX (son interesantes los breves apuntes del comportamiento del suegro, marido e hijo de la protagonista).

Nobuko, como en ´Cuando una mujer sube la escalera´, luchará por su independencia contra la adversidad y la tragedia. Su autonomía es puesta a la gresca en medio de una sociedad patriarcal y de Guerra Mundial. Vemos la evolución de esa mujer desde su boda, su aún ingenuidad, hasta el inevitable madurar y el endurecimiento que las circunstancias le imponen.


Japón—

"No te quejes viendo los tiempos que corren".
--

La estructura narrativa se articula a partir de una trama actual (relación madre-hijo, “incidente desencadenante”*) y sucesivos flashbacks que nos dan una perspectiva lineal de la vida de la protagonista y del devenir del propio Japón.

Vemos la guerra y postguerra mundial, el racionamiento, apuntes de la ocupación estadounidense, etc. Un camino de miseria hasta llegar al "milagro económico japonés" que empezaba a fraguarse en los `60 (ese repunte económico se observa en los personajes: ella tiene un salón de belleza, el personaje de Testuya Nakadai una posición desahogada…). Tal época de bonanza económica permite que el film cierre con un optimismo relativo pese a las calamidades previas, e incluso se permita un gag a propósito del archiconocido "ni contigo ni sin ti". Y es que al final, pese a todo, somos animales románticos.


Estilo río—

Definición del "estilo río" que da kurosawa (fue asistente de Naruse): «El método de Naruse consiste en colocar un breve plano tras otro, pero cuando los vemos empalmados en la película dan la impresión de formar una sola toma larga. El flujo es tan majestuoso que los empalmes son invisibles. Este flujo de planos cortos, que a primera vista parece plácido y convencional, luego se revela como un río profundo con una superficie tranquila, que disimula una rápida y turbulenta corriente subterránea».
http://www.pagina12.com.ar/diario/espectaculos/6-30181-2004-01-09.html

Así, el film se desarrolla a partir de planos sin casi movimiento. Planos fijos con especial querencia por el plano medio, medio-corto, primer plano general (siempre cercanos, sin grandes tomas), que aportan clasicismo e intimidad sin aspavientos (sin angulaciones enfáticas).

La cámara apenas se mueve y cuando lo hace es con timidez. Breves correcciones para conseguir un contraplano en un espejo o escenas en las que la cámara acompañe para hacer confluir a dos personajes en el mismo punto. Siempre dentro del criterio general de economía y contención, pequeños movimientos que no contravienen las características "río" de la puesta en escena de Naruse.


El detalle—

Entre tanta quietud destaca la secuencia de la "revelación"**: Nobuko huye, la cámara ejecuta un travelling lateral de acompañamiento –sensación de aceleración– mostrando la espalda escorzada en plano medio (en off, su voz nos explica sus sentimientos). Luego hay un corte y pasamos a su rostro en primer término. El travelling continúa el seguimiento del personaje –ahora hacia atrás– pero el movimiento del cuerpo, al tener el rostro de la protagonista en plano corto, es menos evidente. Para reforzar el vértigo, ya que supone el momento fundamental del conflicto, Naruse introduce un tren en segundo término atravesando el plano (01:33:15).

Es uno de los pocos momentos donde el dinamismo se impone a la calma en la puesta en escena. Por puro contraste, el movimiento adquiere efecto dramático.
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8 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil