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Vidas cruzadas (Short Cuts) (1993)

Vidas cruzadas (Short Cuts)
Trailer
7,5
9.987
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Sinopsis
Adaptación de varios relatos del escritor norteamericano Raymond Carver (1939-1988). Retrato de la vida cotidiana de un grupo muy heterogéneo de personas que viven en Los Ángeles e intentan afrontar como pueden las dificultades de su vida laboral y personal; gentes que se cruzan indiferentes ignorando los dramas ajenos. Sin embargo, en medio de tanta cotidianeidad, late la presencia del terror. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Short Cuts
Duración
188 min.
Guion
Frank Barhydt, Robert Altman (Historias: Raymond Carver)
Música
Mark Isham
Fotografía
Walt Lloyd
Productora
Spelling Films / Fine Line Features / Avenue Pictures
Género
Drama Historias cruzadas
Grupos  Novedad
Adaptaciones de Raymond Carver
6
Sobredosis de miserias
Altman siempre tuvo predilección por los films corales y aquí se desató. Revolotean demasiadas historias, y como siempre pasa, todos preferimos una más que otra, algunas nos sobran, otras nos faltan, etc. Es prácticamente imposible no ser irregular con gigantesco material. Sin embargo, a mí me sabe bien, pero tirando a poco.

No me llego a meter del todo en ninguna historia, casi todas tienen su interés, y el mensaje de que todos tenemos nuestras miserias (algunas más miserias que otras) está muy bien expuesto. Su "sucesora", "Magnolia", hace que las ambiciones de ésta palidezcan de lo desmedido del proyecto de Anderson. “Magnolia” era más irregular, pero yo llegué a llorar con la historia de Robards y con alguna que otra más, aquí no me emociono con ninguna. Yo creo que es porque Altman no me involucra, si los personajes se desnudan sentimentalmente yo no me he llegado a identificar con ellos, y en los personajes que podrían ser interesantes no se profundiza.

Como conjunto, sin embargo, está muy bien. Y sin duda hay una excusa invencible para defenderla y son los actores. A mí me da igual que el personaje de Lemmon no pinte mucho, es Lemmon y siempre me gusta verlo y oírlo, así que no me estorba, y el resto es de órdago: Tim Robbins, Julianne Moore, Andie McDowell, Lily Tomlin, Chris Penn, Robert Downey jr., Frances McDormand...me dejo alguno seguro. Mi querido Tom Waits también está, pero como actor nunca me ha atraído, y ésta no es una excepción. Podrían haberlo sacado cantando en vez de a la madre de la violinista, y me apuesto a que mi valoración hubiese ascendido.

El film también acierta en mostrar a los personajes en su vida profesional y en su intimidad, esta última muy explícita. Pero mostrar la intimidad de los personajes no significa comprender lo que hay dentro de ellos. Bastante bien, pero podría haber sido colosal.
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54 de 68 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
El qué y el cómo
Dura casi tres horas, sí, pero se me ha hecho corta. Y eso se debe, digo yo, a la fluidez y a la naturalidad con la que Altman es capaz de entrelazar un buen puñado de historias que —si bien no son apasionantes en el sentido estricto de la palabra— sí que poseen la virtud de atrapar al espectador desde el primer minuto y no soltarlo ni un solo instante hasta los créditos finales. Sin que ningún relato pierda fuelle en ningún momento, sin que ningún tramo resulte monótono o aburrido en absoluto y sin que ninguna línea argumental parezca confusa, inconexa o discordante. Algo que, sin lugar a dudas, dice mucho de los relatos de Raymond Carver y, sobre todo, de la capacidad narrativa de Altman. El mago del mosaico coral. De la mirada caleidoscópica. El poeta de la metrópoli. Un punto de referencia ineludible e inexcusable, en cualquier caso, para todos aquellos realizadores que, después de él, decidieron seguir su mismo camino con mayor o menor fortuna.

Lo que más me fascina de “Vidas cruzadas”, sin embargo, es su perspectiva global. Como ya he dicho antes, ninguna de sus historias me parece, por separado, especialmente intrigante o seductora. Pero juntas conforman un fresco intimista —y universal, al mismo tiempo— difícilmente superable. Y ahí radica, a mi juicio, la magia de esta peli. En que Altman consigue hacernos partícipes de este sinfín de grandes y pequeñas tragedias cotidianas con una facilidad absolutamente pasmosa. Casi insultante, diría yo. Sin que ninguna de sus múltiples interconexiones resulte forzada, sin que ningún personaje sobre y sin que ninguno de esos relatos quede cerrado más allá de los límites establecidos.

Peazo nueve, pues, para un monumento cinematográfico de visión imprescindible y onerosa que demuestra, una vez más, que la excelencia de un buen guión está —más que en el qué— en el cómo.
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32 de 40 usuarios han encontrado esta crítica útil