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Vitoria, 3 de marzo (2018)

Vitoria, 3 de marzo
Trailer
6,3
259
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Sinopsis
Película sobre la masacre del 3 de Marzo de 1976 en Vitoria-Gasteiz. Cinco trabajadores murieron a manos de la policía durante el desalojo de una asamblea en la iglesia del barrio de Zaramaga, en el contexto de una larga huelga. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ España España
Título original:
Vitoria, 3 de marzo
Duración
90 min.
Estreno
1 de mayo de 2019
Guion
Hector Amado, Juan Ibarrondo
Música
José Luis Canal
Fotografía
Gaizka Bourgeaud
Productora
Departamento de Cultura del Gobierno Vasco / ETB / Gariza Films / ICAA / Sonora Estudios
Género
Drama Años 70 Histórico Basado en hechos reales
7
El relato de un estado represor que salpicó de sangre la Transición
"Campanades a morts fan un crit per la guerra dels tres fills que han perdut, les tres campanes negres". Esta canción de Lluis Llach homenajea los obreros asesinados por las balas, las porras y los golpes del Estado represor que cometió una masacre en 1976 en Vitoria. En una España donde las mejillas de los franquistas aún estaban llenas de lágrimas por la muerte del dictador, el País Vasco hervía para preparar una huelga general obrera. Bajo estas premisas arranca "Vitoria, 3 de marzo", la primera película de Victor Cabaco y co-protagonizada por Amaia Aberasturi y Mikel Iglesias, el único actor catalán.

La película se presenta como un thriller y no como un documental. Sin embargo, la cinta nos regala una diversidad de imágenes reales de la época y uno de los puntos clave que visten la trama: las grabaciones policiales de las cargas en Vitoria aquel 3 de marzo. Cabaco presenta un conjunto de personajes corales que visten una ficción que va cogiendo un ritmo vertiginoso hasta emular lo más real y verídico: 4.000 trabajadores celebran una asamblea en la iglesia de San Francisco de Asís en el País Vasco y son asaltados por la policía española.

El mensaje es dual y muy claro: conciencia política y recuperación de la memoria histórica. La cámara baja hasta los ojos de los dos jóvenes coprotagonistas para dar una nueva y fresca visión a las películas de la Transición. Ya no es un relato hecho por y para los viejos señores de gafas de pasta y cigarro pegado a los dedos. Cabaco y sus actores buscan vertebrar un relato a partir de todos los personajes y no sólo con los dos jóvenes. Esta coralidad enriquece la historia, que al presentar una ficción y no un documental, la dramatización es mucho más necesaria. Sin embargo, al principio falta un ritmo algo más elevado. Como una piedra bajando por una pendiente, la trama rueda hasta coger un ritmo vertiginoso. Y desemboca en un final sensacional.

El clímax de "Vitoria, 3 de marzo" está tan bien logrado que el espectador permanecerá con un mal cuerpo durante un buen rato. La película es un grito de denuncia y un puñetazo sobre la mesa. Se reclama que se vuelva a poner la masacre de Vitoria sobre esta mesa, exigiendo un perdón que nunca pidió a nadie por las cinco muertes y más de 150 heridos. Este espíritu traspasa por todos los rincones de la película, que tiene una clara intención de respetar los hechos y no dramatizar en exceso las escenas de las cargas.

Los jóvenes que vean la película podrán empatizar con los papeles de Aberasturi y Iglesias, los dos polos opuestos de una conciencia política. Ella, joven, políticamente virgen, va adquiriendo una conciencia obrera, social y política a través del metraje. Él, desarrollado en mil batallas sociales y políticas a pesar de su juventud, verá cómo llegar hasta el final puede tener consecuencias. Los dos actores firman una interpretación sólida y muy creíble, aunque en ciertos momentos la juventud se hace patente en ciertas escenas que no terminan de convencer.

"Vitoria, 3 de marzo" es necesaria. Es obligada. Es frustrante porque han hecho falta 43 años para hacer una película como ésta. La sangre que salpicó las calles de la capital vasca no la limpió nadie. Los golpes de porra, la violencia policial y una represión aberrante no pidió perdón nadie. La justicia argentina hace años que pide la extradición de los ministros franquistas Martín Villa y Osorio para rendir cuentas. La ciudad exige, pide responsabilidades. Y esta película, por fin, podrá llevar a todo el Estado y en diversas partes del mundo, la historia de un histórico 3 de marzo.
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20 de 36 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Los inicios de la etapa postdictadura
El cineasta cántabro Víctor Cabaco, que hasta la fecha había trabajado en proyectos televisivos, y únicamente había estado al frente de 4 episodios de la serie " Compañeros ", de gran éxito en su momento. En su ópera prima como director nos presenta una película que formó parte del programa del pasado festival de cine de San Sebastián, ya que fue la elegida para ser la película de la Gala EITB, y la semana pasada se pudo ver en el BCN Film Fest. La propuesta con guion escrito por Hector Amado y Juan Ibarrondo recrea unos hechos históricos que tuvieron lugar el 3 de Marzo de 1976 en Vitoria, en los primeros meses después del fin del franquismo, cuando los obreros y sindicatos de trabajadores encabezaron unas manifestaciones para intentar conquistar más derechos. La historia se inicia el 25 de Febrero para contarnos la evolución durante tres semanas de una familia vitoriana, de los poderes políticos y empresariales de la época, y de los sindicalistas y trabajadores que van a la huelga.

La película funciona mucho mejor a nivel estético y técnico que en el interés de la historia, sobre todo porque los personajes no están bien desarrollados y las interpretaciones, salvo alguna excepción como los más expertos ( José Manuel Seda y Ruth Díaz ).
Las relaciones personales no están bien explicadas, entre la familia protagonista, en donde la hija Begoña es una persona activa en las asambleas de trabajadores junto a su novio Mikel, y que choca frontalmente con las ideas de su padre, pero tampoco funciona bien ese romance, y por contra sí están bien desarrolladas las planificaciones de las manifestaciones y los asuntos políticos, sobre todo en su parte inicial, ya que durante el tercio final se da prioridad a la acción, reconociendo que esas escenas están bastante bien filmadas.
La película sirve a nivel educativo e histórico para dar a conocer, aunque sea de manera superficial, la existencia de estos conflictos en esa ciudad del País Vasco, y al menos no aburre y es de corta duración.

En muchos momentos está más cercana a una Tv-Movie de gran calidad técnica, y que desaprovecha a algunos personajes secundarios interesantes, como a los de Ana, la madre de Begoña, y sobre todo a los líderes políticos y los de la patronal, cuyas apariciones son los mejores momentos de la película, a nivel de interés de la trama, pero cuya importancia se va diluyendo en la parte final.
Me gustaría destacar la calidad del sonido y los efectos visuales, que tiene mucho mérito teniendo en cuenta el limitado presupuesto, y la música compuesta por José Luis Canal e interpretada por The Bulgarian Symphony Orchestra. Con unas canciones muy bien seleccionadas, de Lluís Llach, Paco Ibáñez y George Moustaki.
Una película recomendable para dar a conocer este hecho histórico y puede gustar al público medio que busca historias que mezcla intrigas políticas con un romance de fondo.

LO MEJOR: La calidad técnica. La música y las canciones.
LO PEOR: Algunos personajes y las relaciones familiares y románticas no están bien desarrolladas.

Pueden leer esta crítica con imágenes y contenidos adicionales en: http://www.filmdreams.net
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6 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil