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Isla de perros (2018)

Sinopsis
Después de que todas las mascotas caninas de Megasaki City sean exiliadas a una isla que es un vertedero, un niño de 12 años emprende un viaje para buscar a su perro extraviado. (FILMAFFINITY)

Estreno en USA: marzo 2018.
Estreno en España: 20 de abril 2018.

Película inaugural del Festival de Berlín 2018 (15 febrero).
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Isle of Dogs
Duración
101 min.
Estreno
20 de abril de 2018
Guion
Wes Anderson (Historia: Wes Anderson, Roman Coppola, Kunichi Nomura, Jason Schwartzman)
Música
Alexandre Desplat
Fotografía
Animation, Tristan Oliver
Productora
American Empirical Pictures / Indian Paintbrush / Scott Rudin Productions / Studio Babelsberg
Género
Animación Fantástico Stop Motion Perros/Lobos
8
Wes no falla
Ya son unos cuantos los largometrajes que lleva realizados Wes Anderson y, aunque haya mejores y peores, todos tienen un sello indistinguible y muy personal que hace que merezcan la pena. Se nota el cariño puesto en todas sus cintas, y esta no se queda atrás.

Isle of dogs nos hace conectar con el stop-motion al nivel de lo que logró Fantastic Mr. Fox. La estética visual es impecable, la música acompaña y nos sumerge en la atmósfera de la película y la composición de los planos está perfectamente pensada y equilibrada (algo habitual en el director).

Si tuviera que destacar algo en especial respecto a anteriores films del director, diría que los puntos de humor funcionan especialmente bien, con una ironía muy ácida que se mantiene durante toda la película sin llegar a cansar en ningún momento.

La sencilla trama a veces se ve enredada por flashbacks innecesarios y demasiado largos, que gustan pero frenan la velocidad de la cinta.
Los personajes son ingeniosos y con una química muy especial entre ellos, otro punto fuerte habitual del director. Sin embargo, hay algunos que pasan sin pena ni gloria y otros muy interesantes como los perros protagonistas, en los que no se llega a profundizar demasiado.

Probablemente no sea su mejor película, pero está muy a la altura de su filmografía, y ya tengo ganas de que sea estrenada para volver a verla. Gracias una vez más, Wes.
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7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Stop motion en estado de gracia
El II Ciclo de Cine Japonés conmemora los 150 años de relaciones diplomáticas entre España y Japón. Las distribuidoras Selecta Visión, 20th Century Fox y A Contracorriente, junto con la embajada del país asiático, han homenajeado la interculturalidad hispano-nipona a través de la proyección de numerosos cortometrajes y el preestreno de seis películas: A Silent Voice, Verano de una familia de Tokio, Lu Over The Wall, Jojo’s Bizarre Adventure, Isla de Perros y Fireworks, con la que clausuró el ciclo.

De entre toda la oferta cinéfila, la mejor opción es, a todas luces, Isla de Perros, la última cinta del siempre controvertido Wes Anderson. El cineasta llevaba sin dirigir un largometraje desde la pastelosa El Gran Hotel Budapest. Ahora, cuatro años después, vuelve a la gran pantalla con una historia de animación en stop motion protagonizada por unos perros parlanchines que son recluidos en una isla abandonada. ¿La causa? Una sociedad que los considera transmisores de enfermedades y que solo permite gatos como animales de compañía.

El estilo visual de Wes Anderson es fácil de identificar: planos frontales simétricos, habitualmente con decorados muy recargados; personajes estrambóticos que rozan lo caricaturesco; música repiqueteante y repetitiva que inunda la narración de principio a fin (siempre con algun tema rockero nostálgico insertado entre medias), y hasta historias con cierta moralina infantil. Su cine es tachado habitualmente de indie o hipster. Sin embargo, Isla de Perros, aun repitiendo todos los elementos característicos de sus películas, resulta original. ¿La razón? El uso de la animación, que el director no elegía desde El fantástico Sr. Fox.

Cada película de Wes Anderson va asociada a una paleta cromática concreta. En El Gran Hotel Budapest resaltaban los rosas pastel, mientras que en Moonrise Kingdom los protagonistas eran el marrón claro y el amarillo anaranjado. En Isla de Perros la paleta de colores es variada y depende del espacio en el que se sitúe la acción. Es más sucia y combina detalles cromáticos dispares (el gris oscuro de la isla de perros contrasta con los colores rojizos y amarillentos de la gran ciudad). Se agradece cierta heterogeneidad. Visualmente cumple con el estilo del director: estatismo frontal, planos generales muy abiertos y numerosos gags visuales (los planos cenitales de un mapa, indicar cuando comienza o termina un flashback, la pantalla partida, etcétera).

Sin embargo, el mayor logro de Anderson es el uso del stop motion: con Isla de perros logra un espectáculo visual sin predecentes en este tipo de animación. El cuidado detalle de cada plano, los movimientos de los perros protagonistas, la humanidad que desprenden sus miradas, los paisajes por los que transitan... todo está construido con una precisión milimétrica. Su estilo combina el futurismo de las distopías orwellianas con el cine japonés de la época feudal. Anderson bebe de la filmografía de Hayao Miyazaki y de las epopeyas bélicas de samuráis de Akira Kurosawa, pero lo hace sin perder su estilo, esa marca de la casa que ha forjado a fuego lento a través de una carrera que, si bien no es apta para todos los gustos, sí es reconocida por cualquier cinéfilo.

El grupo de protagonistas lo conforman cinco perros que han sido apartados de las manos de sus dueños y recluidos en la infame isla de perros que da título a la película. Bryan Cranston, Edward Norton, Jeff Goldblum, Bill Murray y Bob Balaban ponen voz al quinteto canino protagonista, mientras que Frances McDormand y Greta Gerwig dan vida a una locutora de radio y a una joven estudiante que busca devolver a todos los perros a sus hogares. Scarlett Johansson, Tilda Swinton, Bill Murray, Harvey Keitel, F. Murray Abraham y Ken Watanabe completan la lista de voces famosas complementarias.

LA SORPRESA: Encontrar una película de Wes Anderson que pueda combinar, sin ser cargante, el estilo pop del director con una historia emocionante y divertida. Además, es muy complicado mantener el ritmo de una película durante más de hora y media en stop motion.

LA SECUENCIA/EL MOMENTO: La presentación de los perros, cuando hablan por primera vez, antes de enzarzarse por una bolsa de comida putrefacta. En esta secuencia el espectador ya sabe que asiste a un drama animado con dosis de humor negro.

LO MEJOR:
1) El uso de un stop motion cuidado hasta los detalles más pequeños.
2) Los actores y actrices que ponen voz a los perros protagonistas (en especial Bryan Cranston).
3) La banda sonora de Alexandre Desplat (ganador del Óscar por La forma del agua), que recuerda a los momentos previos a la batalla de Ran o Kagemusha.
4) No se deja llevar por la sensiblería y opta por un humor negro ingenioso.

LO PEOR:
1) La obsesión de Wes Anderson por repetir la misma estructura narrativa en todas sus películas.
2) Se echa en falta mayor protagonismo de algunos personajes secundarios.

David G. Maciejewski – El Palomitrón
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil