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Luces de la ciudad (1931)

Luces de la ciudad
Trailer
8,6
30.595
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Sinopsis
Un pobre vagabundo (Charles Chaplin) pasa mil y un avatares para conseguir dinero y ayudar a una pobre chica ciega (Virginia Cherrill) de la que se ha enamorado. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
City Lights
Duración
81 min.
Guion
Charles Chaplin
Música
Charles Chaplin
Fotografía
Rollie Totheroh, Gordon Pollock (B&W)
Productora
United Artists
Género
Comedia Romance Cine mudo Pobreza Comedia romántica Comedia dramática
Grupos  Novedad
Charlot
10
Tenía razón
Quizás la peli favorita de mi madre, y yo no la he visto hasta trece años después de su muerte. Ya me vale.
Con una espartana puesta en escena, un guión lineal y sencillo, unas interpretaciones soberbias (la cara pasmada de Chaplin viendo a través del escaparate a su amada es toda una lección de saber transmitir sentimientos), una música que te llega a todos los rincones del alma, y tal vez el mejor final de toda la historia del cine (esas dos frases que ni siquiera se oyen), se nos muestra una obra de arte repleta de poesía, de momentos hilarantes, y de una ternura que excita hasta límites extremos el lagrimal. Que Chaplin era un genio ya lo sabía, pero ignoraba hasta que límite lo había sabido demostrar.
Perdóname, bonita, el no haberte hecho caso hasta ahora: pero es un axioma de la naturaleza humana el no seguír los consejos que te dan los padres.
Ella tenía razón, y es una película sumamente sencilla y hermosa; de las que te hacen creer que en el mundo aun hay gente buena. De las que no se olvidan.
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531 de 613 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
A veces los ojos nos impiden ver (10.0)
26 de diciembre de 2006. Canal de TV: Cinematk. Hora: 8 de la mañana. Propósito: ver "Luces de la ciudad" hasta el final sin derramar una sola lágrima. Resultado final: fracaso total.

Y es que ésta es una de las casi inexistentes películas con las que lloro doblemente: de risa y de tristeza. (Hay unas cuantas más, pero de ellas, la mitad también serían de Chaplin.)
Sigo a ese vagabundo feúcho y bajito mientras se desvive por esa violetera ciega, me río con él, y cuando llega el final, se me cae el alma a los pies: ella le coge de la mano en gesto compasivo e inmediatamente cambia el aspecto de su rostro, y él le pregunta: "¿Ahora, ya ves?", y ella responde: "Sí, ahora ya veo". Si esto no es poesía...

Para mí, es uno de los mejores dramas románticos de la historia, y una de las mejores comedias, y una de las mejores obras de arte.
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287 de 344 usuarios han encontrado esta crítica útil