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Grindhouse (Death Proof) (2007)

Grindhouse (Death Proof)
Trailer
6,6
56.126
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Sinopsis
Película de terror dividida en dos partes, una dirigida por Tarantino y la otra por Robert Rodríguez. Ambas están separadas por falsos trailers de películas de terror, creados por los conocidos directores del género Eli Roth, Rob Zombie, Edgar Wright.

"Death Proof", dirigida por Tarantino, gira en torno a un psicópata de la carretera llamado Especialista Mike, un asesino en serie que va aniquilando a sus víctimas, siempre chicas jóvenes, con su coche de especialista "a prueba de muerte". (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Grindhouse (Death Proof)
Duración
114 min.
Estreno
31 de agosto de 2007
Guion
Quentin Tarantino
Música
Varios
Fotografía
Quentin Tarantino
Productora
Dimension Films / The Weinstein Company
Género
Terror Thriller Acción Slasher Comedia de terror Asesinos en serie Venganza
Grupos  Novedad
Grindhouse
"Un camino hacia la esencia del placer Z, ritualizado a través de la digresión en apariencia vacía, pero siempre relevante (...) 'Death proof' tiene mucha miga y no lo parece. (...) Tarantino se ha desnudado como nunca."
[Diario El País]
"Un loco disparate de esos que le salen a Tarantino en plena juerga de su cabeza con ella misma. (...) en cada escena, en cada mirada, en cada toma, deja su sello. (...) Puntuación: ★★★ (sobre 5)."
[Diario ABC]
7
Cine a prueba de muerte (¡A mí de pequeño me daban 2!)
Tarantino busca, absorbe, copia, imita, mezcla, recicla, sacude, engulle y finalmente pare refritos que señalan a su materia prima pero mantienen intactos sus vestigios fílmicos. ¿Ha tenido éxito algún cineasta reproduciendo el estilo tarantinista? ¿De copiar al copista con talento?
Ahora con “Grindhouse” tiene el espacio adecuado: un claro homenaje a las películas de los sesenta y setenta que se proyectaban en los cines especializados en el exploitation y la sesión doble, donde una película maltrecha y malograda, generalmente con los rollos dañados, era proyectada con un futuro incierto y fogoso.

Hay algo, por lo tanto, que separa las intenciones y visión de Rodríguez y Tarantino. Dos formas distintas de entender el homenaje. El primero busca los recovecos cómicos, gamberros y bizarros. El segundo imita, destruye y construye sin renunciar a su propio estilo.
Así, “Death Proof” es una revisión contaminada del slasher faltándole el respeto y destruyéndolo: psicópata sin enmascarar que utiliza otro tipo de medios para asesinar brutalmente a jóvenes en absoluto idiotas, imitando y apuntando directamente al Russ Meyer de “Faster, Pussycat! Kill! Kill!”, introduciendo innumerables guiños: “Punto límite: Cero”, “Impacto”, “La huida” y referencias propias (“Pulp fiction”) y reconstruyendo el género desde la simplicidad: fragmentada en dos partes de escasas pero dilatadas secuencias y un intermedio que sirve de enlace con “Planet Terror”.
Y aunque esa quiebra y ruptura del filme puede remitir a “Psicosis”, Tarantino es listo y desea que conozcamos a los personajes para dotarles de una entidad dramática. Que nos importe lo que hagan, lo que sientan o lo que les suceda. Y lo va a hacer con el arma principal y más afilada que tiene: los diálogos.

Con un plano secuencia ejemplar en una conversación en un restaurante y utilizando alguno de los trucos de William Castle, los ‘missing reels’ o rollos perdidos, que proporcionaban vacíos con elipsis tremebundas en los momentos claves de la cinta, Taratino demuestra nuevamente su cinefilia de videoclub y su indudable capacidad para hacer del refrito un arte que pocos pueden alcanzar.
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223 de 313 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Grindhouse ha muerto. ¡Viva Death Proof!
Está claro que a Tarantino muchos le tenían ganas. Nada que objetar, excepto que, ya que buscan meterse con él (no con su cine: ya es algo personal), podrían esforzarse un poco y buscar mejores argumentos. O algún argumento, al menos. Cada cual es muy libre de cagarse en todo, claro, pero creo que tachar simplemente de "mierda", "bodrio" o "coñazo" a todo lo que se te ponga a tiro no aporta nada. Creo que lo que no se le perdona a Tarantino es que no haga Pulp Fiction una y otra vez.
Pero bueno, vamos al lío. Muchos de sus detractores comentan, mientras echan espumarajos por la boca, que los diálogos de Tarantino ya no son como los de antes, que son intrascendentes, etc. Supongo que con "intrascendentes" quieren decir "aburridos"... Porque veamos: los diálogos en sus películas siempre han sido intrascendentes. Sus personajes siempre han ido por libre, siempre han tenido sus propios intereses. Y éstos son siempre ajenos a los de la historia. Como debe ser. Si no, no serían personajes: serían peleles. Tarantino ha llevado esta teoría hasta el límite. Sus diálogos no están diseñados para hacer avanzar la trama; es más, no tienen ninguna relación con ella. Y eso es precisamente lo que los hace tan divertidos, tan brillantes: la alucinante disociación, casi esquizofrénica, entre la palabra y la imagen. Pero es la acción lo que hace avanzar la historia. Es el predominio de la imagen sobre la palabra. Y esto, en Death Proof, es más cierto que nunca.
Lo que sí es cierto es que las secuencias son un poco largas. Parece que eso se lo debemos a la manipulación que ha sufrido el proyecto Grindhouse en su estreno europeo. Según he leído, se ha añadido bastante metraje a cada una de las películas para que alcanzasen por separado una duración estándar. Y todo gracias al afán recaudatorio de unos tipejos sin escrúpulos, los hermanos Weinstein. Si no fuera por eso, la película sería muy probablemente una obra maestra. Claro que también sería otra película. En fin... ¿Veremos por aquí alguna vez la versión íntegra de Grindhouse?
Sin embargo, el peso de la película no descansa en los diálogos, sino en la estructura...
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123 de 155 usuarios han encontrado esta crítica útil