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En los 90 (2018)

En los 90
Trailer
6,9
716
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Sinopsis
Stevie, un chico de 13 años que vive en el Los Ángeles de los años 90, pasa el verano lidiando con los problemas de su vida doméstica y divirtiéndose con su nuevo grupo de amigos, que ha conocido en una tienda de skate. (FILMAFFINITY)

Preestreno: Festival de Toronto 2018.
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Mid90s
Duración
84 min.
Estreno
21 de junio de 2019
Guion
Jonah Hill
Música
Trent Reznor, Atticus Ross
Fotografía
Christopher Blauvelt
Productora
A24 / Waypoint Entertainment
Género
Drama Años 90 Adolescencia Skateboard Amistad
6
Un debut correcto.
Mid90s es una "coming of age", una de estas películas que nos muestran esa tumultuosa transición que es el paso de la niñez a la adolescencia o a la vida adulta. Marca también el debut como director y guionista de Jonah Hill, actor que saltó a la fama hace ya algo más de una década tras co-protagonizar la comedia Supersalidos. De este género te salen decenas de productos cada década, y destacar entre tanta competencia es bastante complicado, en especial para un debutante (Bo Burnham lo consiguió hace tan solo unos meses con la estupenda Eighth grade). Y aunque Mid90s diste mucho de ser una película sobresaliente, sí que me parece un trabajo sólido y bastante digno.

Como debutante, Hill es prudente y sensato, y juega sus cartas con precaución. La historia de Stevie y su amistad con un grupo de skaters está contada de manera esquemática, minimalista. Los personajes están retratados a retazos, Hill nos da lo justo y necesario, pero no más. Lo mismo se puede decir de la relación del protagonista con su entorno. Katherine Waterson y Lucas Hedges (los actores que interpretan a la madre y al hermano de Stevie, respectivamente) no tienen demasiado con lo que trabajar, por desgracia. Como consecuencia, las interpretaciones son correctas, veraces y naturalistas, pero a ratos, planas. Por suerte, Hill es inteligente y corta la película (que dura 80 escasos minutos) justo cuando sus personajes empiezan a convertirse en parodias de sí mismos. El final es potente, pero demasiado abrupto, y aún no sé si eso juega a favor o en contra del resultado final, porque algunas resoluciones me resultan algo insatisfactorias.

En la dirección, Hill es igual de cauteloso. Abundan los planos fijos y cortos, y cuando más movimiento hay suele ser en las escenas de skating. Estos planos, algo más largos, están resueltos con solvencia. Incluso la secuencia de más duración de la cinta (Fuckshit entrando en la casa, abriendo la nevera, volviendo a la calle y reuniéndose con sus compañeros) es relativamente contenida y sobria en su ejecución, y no llama la atención sobre sí misma. Y ojo, digo todo esto como un cumplido, porque el resultado es, por lo general, bastante efectivo. Sí, habría agradecido que el montaje se hubiera permitido el lujo de extender la duración de más de un plano fijo (por ejemplo, considero que la escena de Fourth Grade hablando en el sofá con la chica habría funcionado mejor con menos cortes), pero bueno, tampoco vamos a ponernos exquisitos. El aspect ratio de 4:3 es una idea que da muy buenos resultados, porque desde luego le da un rollazo de cinta amateur noventera que difícilmente se habría podido lograr en 16:9. La música, por su parte, funciona muy bien, pero es que claro, me metes a Pixies, Morrissey, A Tribe Called Quest y Big L en la misma película y a mí ya me tienes ganadísimo.

En fin, Mid90s no es una gran película, ni tampoco revoluciona el género de las coming of age (en serio, necesitamos un término en español para esto, aunque igual lo hay y no me lo sé y estoy haciendo el gilipollas diciendo "coming of age"), pero es un producto muy correcto. No me ha dado la vida, pero desde luego tampoco me arrepiento de haberla visto, porque sus ideas, aunque no sean demasiado innovadoras, están desarrolladas con cierta calidad. Diría que no es la mejor película de este tipo de 2018 (Eighth grade le da mil vueltas, y The miseducation of Cameron Post, por poner un ejemplo, también me pareció más interesante), pero si te va el rollo, su buen hacer y su corta duración son razones más que suficientes para echarle un ojo. Y ahora a esperar el próximo proyecto de Jonah Hill, porque viendo esto, creo que tiene el talento suficiente para regalarlos buenas películas en el futuro. Espero no equivocarme.
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11 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
90s flavor
Coming-of-age ambientado en mediados de los 90, golden age del hip hop, chavales de barrio en los Angeles... Jonah Hill ha hecho la peli para mí en especial o qué. Quicir, así es muy difícil ser objetivo...

El pasado agosto pude ver Minding the Gap, un documental que sigue las vidas de chavales que bien pudieran ser los retratados en la película: enamorados del skate, amigos fieles y con pocas oportunidades de futuro. Es una auténtica maravilla y se asemeja mucho el mensaje de la película con el de esta. Si la comparo con otros coming-of-age recientes, como Eight Grade, en realidad son universos distintos. Poco tienen que ver los problemas de los adolescentes de clase media con los de clase baja, y los chavales de los 90 vivieron otras forma de comunicarse e interactuar que los de hoy.

Pero bien, si hay un denominador común en un adolescente es la búsqueda incansable de lo guay. Todos queríamos ser guays y por eso nos juntábamos con los más guays del insti o del barrio, que solían sacarte un par o tres de años y controlaban de porros, litronas, tías y ese tipo de cosas que al momento prometían ser una escalera directa al éxito y que con la perspectiva del tiempo se convierten más bien en planos arquitectónicos del profundo foso que estabas cavando.

En este sentido la película cumple muy bien.

Destacable también el tema de la dualidad de la lealtad, algo sacrosanto que bien podía matarte por exponerte a riesgos por tus colegas o bien te hacía sentirte acompañado y protegido cuando las cosas estaban turbias en casa.

También me ha encantado la fotografía, obviamente siendo los 90 la elección 4:3 y 16 mm era de cajón acertada.

Jonah Hill me ha enviado a mi adolescencia de nuevo, y me ha dejado un poco deprimido el recordar esos momentos y en cómo de rápido pasa el tiempo, y es que no te das cuenta y te sitúas en 30 palos.
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6 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil