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Daños y perjuicios (Damages) (Serie de TV) (2007)

Daños y perjuicios (Damages) (Serie de TV)
Trailer
7,5
4.205
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Sinopsis
Serie de TV de 59 episodios (2007-2012). Es de carácter judicial y está ambientada en Nueva York. Patty Hewes (Glenn Close) es una famosa e implacable abogada, experta en litigios contra dirigentes de grandes compañías. Ellen Parsons (Rose Byrne) es su joven y brillante protegida. En un importante juicio se enfrentan a Arthur Frobisher (Ted Danson), uno de los más ricos y poderosos empresarios del país. Mientras Patty libra una dura batalla contra Frobisher y su abogado, Ellen se dedica a aprender los entresijos de la profesión. (FILMAFFINITY)
Dirección
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Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Damages (TV Series)
Duración
50 min.
Guion
Daniel Zelman, Glenn Kessler, Todd A. Kessler, Mark Fish, Aaron Zelman, Jeremy Doner, Hans Tobeason, Jason Wilborn, Adam Stein
Música
James S. Levine
Fotografía
David S. Tuttman
Productora
Emitida por FX Productions; Sony Pictures Television
Género
Serie de TV Intriga Drama judicial
9
I think i smell a rat
El gremio de la abogacía y sus derivados ha gozado siempre de gran variedad de manifestaciones en la pequeña pantalla. Sitcoms, comedias sobre abogadas que representan su instinto maternal en forma de bebé que baila al son de una rubia al piano, despiadadas fiscales o brillantes currantes imponiendo sus criterios ante un mundo corrupto y abominablemente encantador. ¿Qué podría hacer que una serie como esta,cuya primera temporada ha sido incubada alrededor de un sólo caso que aparentemente es tan original como un discurso del arzobispado, no desprendiese un tufillo a pastiche resabido? Nada más ni nada menos que un concepto de base: cuando tratamos con el poder, todos estamos podridos, y la ambición del ser humano es el veneno de justicieros y ajusticiados.

Tenemos a el personaje central del evento, Patty Hewes (Glenn Close), una todopoderosa fiscal que hará lo que deba de hacer para administrar justicia sobre los corruptos. Eso sí, hará lo que deba de hacer según su sistema de valores, creado por Patty Hewes al servicio de Patty Hewes. La secunda Rose Byrne, en el papel de Ellen Parsons, la reciénsalidadelhorno brillante discípula de la ley que siempre se encontrará en posición de decidir si la ética está por encima de la justicia o si es la ambición quien lo está. El trabajo actoral tanto de Glenn Close como de Rose Byrne roza la perfección y alcanza el climax cuando ambas se encuentran juntas en escena,basándose en unas miradas que siempre siembran duda sobre si lo que vemos es amistad, relación profesional o una auténtica pelea de gatas.

¿El caso? Ted Danson es el magnate Arthur Frobisher, quien acaba de ser liberado por un juicio del gobierno en el que se le acusaba de estafar a sus más de cinco mil empleados al supuestamente vender las acciones de su empresa justo antes de ser denunciado por las inspecciones fiscales. Patty Hewes retoma el papel del gobierno y decide imputarle en representación de los empleados. Y hasta aquí podemos contar, porque otro punto a favor de la serie es la forma en la que se van desgranando los acontecimientos: mediante la ambigüedad temporal y moral. Ambigüedad temporal, porque comenzamos simultáneamente en dos puntos de la historia separados por seis meses que irán siendo acotados para liberar la información necesaria sobre el caso. Ambigüedad moral, porque esa acotación permite que los últimamentemásfamososquenunca guionistas de la televisión americana jueguen con la integridad de los personajes y su supuesto papel en la historia.

Si adornamos todo esto con un elenco que reparte lecciones de dicción como nadie (La voz de Zeljko Ivanek como Ray Fiske define mejor el personaje que cualquier imagen o palabra posible) y un pulso sobre la historia por parte de los directores más que sobresaliente, tenemos una bomba de relojería que hará que dudemos de las intenciones de nuestra propia madre.

Trust no one, que diría la "buena" de Patty.
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34 de 42 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Esa mirada.....
En el capítulo piloto, dirigido por Allen Coulter (A dos metros bajo tierra, Los Soprano, Roma, Sexo en NY y un largo etc) nos presenta a una Patty Hewes (Glenn Close) Todopoderosa Señora de un prestigioso despacho de abogados en NY. Despiada, calculadora y ambiciosa, que no retrocede ante la ilegalidad, la traición, el chantaje o incluso algo peor... con tal de salirse con la suya.
Prodigiosa interpretación de una madura Glenn Close, que parece haber encontrado su sitio en la pantalla tras la soberbia madre de “Nueve Vidas”.
Siempre con la cabeza encogida entre sus hombros, siempre en un plano más bajo que el de sus interlocutores, explotando hasta lo indecible esa mirada glacial. Elegante, pausada en sus movimientos. Siempre encaramada en tacones de aguja y vistiendo trajes de chaqueta sin una arruga. Con ese quitarse las gafas, esbozar una media sonrisa y clavar su mirada cual depredadora acechante... logra tenerte en vilo de principio a fin, descolocado y suspicaz hacia sus verdaderas intenciones. IMPRESIONANTE su dicción, grite o susurre, se muestre dócil y maternal, o sarcástica y vengativa, siempre vocaliza y modula una voz cristalina. No hay atajos en su pronunciación... Un verdadero placer. Recomiendo vivamente que se vea en VO
Ellen Parsons (Rose Byrne), borda un papel que evoluciona magistralmente. Nada que ver la meritoria abogada recién salida de la fiscalía con la mujer que entra en la limusina en el último plano del último capítulo. Su trayectoria es coherente y creíble al máximo. Está soberbia en la emoción y el conflicto que le plantea su relación amorosa. Sabe transmitirnos la confusión y la sospecha que ella siente y que es el hilo conductor de la trama.
Incluso mi muy detestado Ted Danson, que interpreta al corrupto Frobisher, está magnífico, sin muecas ni sonrisitas a destiempo

Inevitable la comparación ante “El Diablo se viste de Prada”: la despiada jefa y la ilusionada jovencita dispuesta a sacrificar todo con tal de afianzarse en el puesto. Afortunadamente, Damages le saca 15 cuerpos de ventaja, en producción, en la elección de unos actores de reparto que se salen (todos), en el montaje (maestría en los saltos temporales y en la dosificación de la información) Fantásticos los créditos iniciales. Por ponerle algún pero, mejoraría la música. Hace poco he visto la serie completa, de un tirón, y mantengo en el recuerdo, planos, conversaciones, expresiones y silencios, pero no se me ha quedado la banda sonora...

Un disfrute inteligente y altamente recomendable para espectadores a los que les guste poner en movimientos sus neuronas. Después de Dexter, la mejor que he visto.
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26 de 32 usuarios han encontrado esta crítica útil