arrow

Cha cha cha (Serie de TV) (1992)

Cha cha cha (Serie de TV)
Trailer
7,9
831
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Primera encarnación de la serie argentina de humor bizarro "Cha Cha Cha", bajo la conducción del humorista Alfredo Casero. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Argentina Argentina
Título original:
Cha cha cha (TV Series)
Duración
60 min.
Guion
Alfredo Casero, Pablo Cedrón
Fotografía
Néstor Montalbano
Productora
America 2
Género
Serie de TV Comedia Comedia absurda Sketches
9
La generación dorada
Así como en su momento el fútbol argentino tuvo junto a Maradona una serie de jugadores descollantes, así como años después con Ginobili y compañía se dio lo mismo en basquet, aquí en Cha Cha Cha se juntaron en TV los genios del humor bizarro y anti-sistema: Casero, Capusotto, Mex, Alberti, Cedrón, Samsó (Alakrán). Hoy, casi veinte años después parece mentira que hayan estado todos juntos. Una explosión de locura y creatividad, con raíces en Monty Python pero todo entroncado en la repentización y la espontaneidad del under criollo. Cómo olvidarse del Padre Peperino Pómoro, de Batman, de Nelson Gómez el sexólogo paraguayo, de los programas auspiciados por el aceite Gazullo, de las vicisitudes del futbolista Fatigatti hostigado por los panelistas de "Juzguemos a los otros". En fin, escribo esto y me muero de nostalgia.. y de risa.
[Leer más +]
10 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Humor absurdo e inteligente
Excelente, "under", único, irrepetible, inclasificable. Alfredo Casero es un fenómeno, en este programa se lucía y ponía todo de sí para divertir. El y sus secuaces también se divertían muchísimo haciéndolo, y eso se notaba.

De más está decir que es un actorazo y puede hacer cualquier papel que le den. No parece tener limitaciones. Y si no tiene un papel definido y una letra, solamente con un micrófono y una cámara puede generar un show en donde te hace partir de la risa con sus ocurrencias. Muy pocas personas tienen ese don. Casero aporta profesionalismo, pero también locura, y puede llevar un programa adelante con una soltura envidiable.

En su momento me grababa los mejores momentos de Cha-cha-cha en VHS que aún conservo. Fueron graciocísimos, ridículos, creativos, caraduras, se permitieron soltarse y desacartonar la tele, sin complejos. Jamás se la creyeron, y desde esa humildad se convirtieron, como todas las cosas buenas, en un programa de culto. Verlos era un ritual para todos nosotros.

Nunca transaron con los medios ni bastardearon su propuesta original, conservaron su inocencia. Nunca fueron a "la guita". En fin, que cosas así suceden muy de vez en cuando, y cuando desaparecen dejan un vacío enorme.

Cómo él dijo alguna vez, ahí están los programas en Youtube, o en la colección particular de videos que muchos conservamos. Gracias gordo.
[Leer más +]
5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil