arrow

Purgatorio (2014)

Purgatorio
Trailer
4,2
1.145
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Cuenta la historia de una joven que se ve obligada a cuidar del hijo de su recién llegada vecina. El tiempo pasa y nadie aparece para recogerlo, pero lo peor es que la actitud del chaval empieza a ser cada vez más rara, llegando a afirmar que hay otro niño en la casa. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ España España
Título original:
Purgatorio
Duración
85 min.
Estreno
4 de abril de 2014
Guion
Luis Moreno
Música
Aaron Rux
Fotografía
Jon D. Domínguez
Productora
Apaches Entertainment / Atresmedia Cine / Cine365 Film
Género
Intriga Terror Thriller Drama Sobrenatural
3
El desperdicio de la malicia.
Mujer joven, madre preferiblemente y un tanto asustadiza también, se queda sola en una enorme casa habitada por sonidos fantasmales. Seguro que les suena. A tan típico esquema vuelve a hacer referencia Purgatorio, el debut en el largometraje del antes director de segunda unidad Pau Teixidor. La referencia a los grandes hitos del género se enriquece además con la inclusión en su argumento de un segundo personaje, un niño casi adolescente que servirá al director de elemento catalizador de la odisea pesadillesca a la que nuestra traumatizada heroína deberá verse abocada. La fórmula es bien conocida. Y a Teixidor se le nota a lo largo del visionado de su ópera prima que conoce a la perfección los mecanismos del género y que sabe y tiene la capacidad para manejarlos en beneficio de la muy buscada y necesitada intriga que ha de poblar cualquier producto que se precie de pertenecer al mismo. Y, de hecho, Purgatorio aguanta muy bien (incluso hasta en las comparaciones) a lo largo de sus primeros compases, cuando Teixidor hace gala de poseer un cuidado sentido de la planificación, optando por dar a una criatura de tan bajo presupuesto un empaque técnico de exquisita factura y sacando un partido excelente a la limitada localización, un edificio de viviendas prácticamente vacío en el extrarradio de una gran ciudad.

A lo largo de esos primeros minutos, Purgatorio despliega de forma eficaz su entramado de misterio, generando desde su estética de Instagram o de anuncio de IKEA que se desprende de sus imágenes un suspense ciertamente austero, que posee valor precisamente por no resultar impostado. Sin embargo, Teixidor tarda poco en tirar por la borda los buenos augurios conseguidos en su planteamiento, precisamente con la entrada en escena del segundo personaje importante y el desperdicio al que pronto se ve sometida la oscuridad y malicia que se palpa en dicho personaje. En él se haya la clave para apreciar lo que podría haber sido Purgatorio, si sus artífices hubieran poseído verdadero instinto creador, porque las alusiones sexuales que se dejan entrever en contados momentos, unidas a la extraña condición de infante retorcido que se vislumbra tras los primeros diálogos que el niño entabla con la protagonista dan una idea bastante acertada de las posibilidades enfermizas del argumento, que más pronto que tarde deriva hacia el melodrama redentor.

La prueba del escaso efectismo que al final obtiene Purgatorio para con sus intereses la hayamos en la vana inclusión de un elemento, suponemos clave, para la creación del misterio. En Al final de la escalera (The Changeling) (1980), de Peter Medak, el sonido de una simple pelota rodando escaleras abajo lograba estremecer como nunca antes otro elemento narrativo lo había hecho en el cine. El mérito estaba en que, a pesar de haber narrado toda la película de un modo academicista, Medak también había sabido disponer las pistas previas de manera efectiva hasta llegar a tremenda escena cumbre de su cinta. En Purgatorio, podemos encontrar un conato de aquella maestría en el uso simbólico que se la da al sonido de un trompo al dar vueltas sobre sí mismo en un momento también cumbre de la película. Pero los resultados distan mucho de los obtenidos en Al final de la escalera. Porque Purgatorio, a lo largo de todo su recorrido previo, no ha sabido o no ha querido abogar abiertamente por dar miedo, por resultar realmente hiriente y prefiere contar en tono un tanto alegórico el calvario sanador que efectuará esa madre para superar la muerte de su hijo. Y ahí radica el gran problema de la película. El que se haya optado por el thriller psicológico para abordar una historia que evidencia pronto unos pesarosos tintes tan melodramáticos, lo que lleva al guión a manejar situaciones de manual (el sonido del trompo), a la vez que una serie de trampas y trucos de guión, para acercar la historia a los parámetros de un género que, por dicha vía, le es hostil.

Para terminar de hilar el rizo de los desaciertos, los pretendidos desvíos a lo sobrenatural no se ensamblan con naturalidad en una narración que hasta ese momento había podido presumir de resultar realmente orgánica y la proliferación de un efectismo técnico meramente decorativo (algunos usos con la cámara, la omnipresencia de una banda sonora repleta de golpes de efecto, la ya manida oscuridad como hábitat del mal), termina por acercar el misterio y el terror que tanto busca Purgatorio a una previsible acumulación de tópicos. La raíz de los defectos parte de un guión que se descubre a la postre realmente plano, que busca rellenar sus carencias con fuegos de artificio y sobre el que el novel director trata de imponer un estilo de reconocida influencia en el thriller comercial, demostrando oficio y temple, sí, pero al final, ni el suspense pedía a gritos tanta impostura narrativa, ni el drama interno del personaje principal se merecía tremendo calvario nocturno. Un personaje al que, eso sí, interpreta sólidamente Oona Chaplin, que cumple con convicción priorizando el componente dramático de su personaje, de intenso e indescriptible dolor, sin dejarse llevar ni caer en la comodidad que siempre suponen los tics tantas veces transitados por otras actrices en papeles del mismo corte, desplegando en su interpretación una elegancia minuciosa digna de mejores causas.

http://actoressinverguenza.wordpress.com
[Leer más +]
9 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
El espejo y el limbo
Presentada en el 17 Festival de Cine de Málaga, llega Purgatorio, una cinta con aires de terror aunque asentada con más firmeza dentro de thriller psicológico. La idea surgió de la primera edición del concurso de cortos y guiones, patrocinados por Orange y Atresmedia. La unión de director y guión sin un punto de unión entre sí, hizo que la historia de Purgatorio fuera efectiva con un presupuesto de 200.000 euros. A ésto se le une una revolucionaria idea para vender la película y tiene relación a su adaptación a los nuevos medios como las plataformas de móviles e internet. Aunque Purgatorio se estrenará en cines, hay de forma simultanea un cortometraje llamado Purgatorio Redux que será ofrecido por otras vías para los más curiosos, realizada en varios capítulos de cinco minutos cada uno. El método comparativo es el conocido aluvión de éxito creado por Netflix para la serie House of Cards, ofreciendo de forma íntegra todo el material sin necesidad de esperar semanas a un capítulo nuevo.

¿Pero qué hace una película de éste género en un festival como el de Málaga donde en su mayoría suele abundar el drama y alguna que otra comedia? Es un soplo de aire fresco y probablemente, su género abarque más que el terror, de ahí a que sea asequible a otro tipo de público y festivales.

Está rodada en Seseña, durante un periodo de diez días. Oona Chaplin es su máxima protagonista, contando con la presencia del joven Sergi Mendez como su aterrador vecino. Purgatorio hace referencia a esa simbología de la muerte, donde hay libertad para creer o no, algo que a día de hoy se ha condenado por ser una irrealidad. No obstante, hay mucha gente que cree aun en ese estado como si se tratase de una especie de limbo. En palabras de su protagonista, es una experiencia de la muerte en vida. Por ello no pueden faltar elementos comunes dentro del género de terror, como es la oscuridad, los golpes, el sonido (espectacular éste apartado) o un espejo. Este último es un gran protagonista, pues de forma indirecta es quien muestra el mundo del mas allá. Pero sin hablar mucho de su argumento, diremos que tiene algunos momentos en los que decae y nos hace preguntarnos si su material no quedaría mejor en un corto, como en éste caso, con la experiencia "Redux". También es cierto que hay algunos momentos de lucidez y algunos planos muy buenos como el momento en el que Marta se agobia y la cámara se centra en ella de frente, obteniendo de regalo un mareo conjunto para ella y el público.

Es una experiencia peculiar, sobretodo por ese sonido que citábamos, donde sus golpes y algunos ecos se convierten casi en protagonitas. Pero de forma mas acentuada me gustaría referirme a la banda sonora de Aaron Rux como una de las piezas mas agraciadas de la obra. Música ecléctica, envolvente y ambiental, de halo electrónico y que logra darle intensidad, no solo en sus momentos de suspense sino en su tema de introducción y cierre. Ha sido por mi parte todo un descubrimiento. Rux está relacionado con Canódromo Abandonado, una compañía de la que forma parte no solo haciendo música sino actuando y dirigiendo como en su último y peculiar proyecto La tumba de Bruce Lee, el cual tiene una pinta tremenda después de haber visto el trailer. En resumidas, y volviendo a Purgatorio, nos encontramos con una cinta que tiene sus mas y sus menos, que ejerce de thriller psicológico y que tiene a una Oona Chaplin en estado de gracia con una muy buena actuación.
Por Dante Martín
@Cinebsonet
www.cinebso.net
[Leer más +]
5 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil