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La serpiente y el Arco Iris (1988)

La serpiente y el Arco Iris
Trailer
5,9
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Sinopsis
Un antropólogo de Harvard es enviado a Haití para investigar una extraña substancia relacionada con la magia negra y el vudú, que podría servir para salvar vidas humanas. Mientras él busca la milagrosa droga, ciertos científicos escépticos se niegan a aceptar la existencia de zombies y ritos sangrientos. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
The Serpent and the Rainbow
Duración
98 min.
Guion
Richard Maxwell
Música
Brad Fiedel
Fotografía
John Lindley
Productora
Universal Pictures
Género
Terror Vudú Zombis
7
La mejor película de Wes Craven
Wes Craven no es un director de mi agrado, sus obras tienen siempre ese toque cómico que odio en las películas de terror, pero con “La Serpiente y el Arco Iris” fue por otros derroteros. No le veo yo ese toque comedia-aventuras que se comenta y me parece que es la mejor película que ha firmado el director de Elm Street, con ello no quiero decir que sea una maravilla y tampoco la recomiendo para los aficionados al “cine palomitero” ya que se aleja de los tópicos de otros films del género.
Por último comentar que la película no va tanto del tema zombi profundizando mucho más en el del Vudú que es realmente lo que ocupa la trama principal.
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35 de 51 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Yo anduve con Wes Craven
El norteamericano Wes Craven, director que debe su incierta fama a la saga de Elm Street y su psicopático y sobrenatural protagonista, Freddy Krueger, deja de lado el tono juvenil que, salvo contadas excepciones, marca toda su obra para realizar un acercamiento sensato a un tema antropológicamente muy interesante: el vudú y la zombificación en Haití. Para hacerlo, Craven nos pone en la piel de un antropólogo estadounidense que viaja al país caribeño a investigar dichas creencias y, de paso, obtener muestras de la droga usada en tales rituales. Bill Pullman, actor que acertadamente da vida al investigador de Harvard, pronto se verá en el interior de un misterio superior a lo que esperaba, con agitaciones sociales, los infames Tonton Macoutes persiguiéndole y la aterradora dictadura de los Duvalier como telón de fondo.

Las tres primeras partes del metraje son realmente excelentes, con un fundado carácter etnográfico e histórico, buena fotografía y ambientación, visiones oníricas convincentes y un acertado ritmo que bascula a la perfección entre lo sobrenatural y lo mundano, la creencia y el escepticismo. Craven huye de la puerilidad con que adorna otras obras para dotar la presente de seriedad y credibilidad. El trasfondo que enmarca la historia, la salvaje dictadura de la estirpe Duvalier, las torturas y vejaciones del régimen y su cuerpo paramilitar, aderezado todo ello con las creencias y rituales del vudú con tono sobrio y juicioso, otorga al conjunto la suficiente fuerza y verisimilitud como para mantener un muy buen nivel y contento al espectador.

Sin embargo, en el tramo final, en el esperado desenlace, todo se le escapa de las manos al buen Wes y el hilo argumental, hasta ese punto ciertamente interesante y reflexivo, se convierte en un disparate de enfrentamientos mágicos, sillas voladoras y efectos baratos que desmerecen la buena continuidad del anterior metraje. Y es que Craven no es Jacques Tourneur. La vena juvenil y descerebrada que empapara sus anteriores (y posteriores) obras sale a la superficie para destruir el mejor y más cercano intento de Craven de realizar una muy buena película.

Una verdadera lástima.
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21 de 25 usuarios han encontrado esta crítica útil