arrow

Cuando una mujer sube la escalera (1960)

7,8
741
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Keiko acaba de quedarse viuda y tiene que valerse por sí misma. Encuentra un empleo como anfitriona en un local de Tokio, pero además de cubrir sus propios gastos debe ayudar económicamente a un hermano enfermo y sin trabajo. Tras seducir a un rico cliente, una joven geisha deja el trabajo, cosa bastante habitual. En cambio, Keiko, que desea honrar la memoria de su marido, se niega a relacionarse con los ricos clientes de la casa. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Japón Japón
Título original:
Onna ga kaidan wo agaru toki
Duración
111 min.
Guion
Ryuzo Kikushima
Música
Toshiro Mayuzumi
Fotografía
Masao Tamai (B&W)
Productora
Toho Films
Género
Drama Prostitución
8
Historia de una mujer caída en constante lucha
Sin duda, "Cuando una mujer sube la escalera" es una de las películas imprescindibles de la filmografía del maestro japonés Mikio Naruse. La mujer japonesa vuelve a ser el centro de atención siendo Hideko Takamine quien vuelve a protagonizar la historia. Vamos a presenciar cómo sobre sus espaldas pesa el melodrama que supone sobrevivir de lo que la noche te da, ella pertenece a otra época y su lucha tiene que ver con la incomodidad de presenciar el constante cambio de la sociedad a la que pertenece. Cada vez que sube las escaleras para trabajar se está humillando, pero no tiene más remedio que hacerlo porque está sola. O se inclina ante el trabajo que le da de vivir a ella y a su familia o lo pierde todo. Su lucha por mantener unos valores conservadores y no entregarse al completo la hace más digna, más atractiva para los hombres. No es una cualquiera caramba, es Hideko Takamine.

Mikio Naruse, extrañamente poco reconocido en el mundo occidental, es alguien que sabe cocinar de forma soberbia, poco a poco y a fuego lento, los elementos de los que dispone. Con historias siempre del Japón cotidiano, el que le tocó vivir, en mi opinión no es que esté a la altura de Yasujirō Ozu (esto ya son gustos muy personales): para mí está por encima. De momento no he encontrado ni una película de Naruse mediana, todas son notables. Como en otras ocasiones, en "Cuando una mujer sube la escalera" cuesta entrar, pero a los diez o quince minutos empiezas a comprender más y más a la protagonista y es imposible no acabar empapado por su vida y sus circunstancias.

Cuando el cine está bien hecho, cuando el cine es bueno, es cine como el de Naruse.
[Leer más +]
9 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Hay personas a la que la vida le da reveses sin cesar
Valiosa película del genial Mikio Naruse. Obra en blanco y negro donde vemos como la sociedad japonesa de la postguerra (II.G.M.) se ha impregnado ya de las modas, las vestimentas, los looks y gran parte del comportamiento "demócrata"-occidental.

La protagonista principal, a la que llaman tanto por el nombre de "Mama" como por el de "Keikon", es una mujer de unos 30 años que trabaja en un bar como chica de alterne, de las que se dedican a acompañar a los clientes varones, incitarlos a consumir, beber, comer, hablar, hacerles la estancia en el locar lo más hospitalariamente posible, e incluso salir o acostarse con ellos. Pero en el caso de Keikon, ella nunca se acuesta con los clientes ni deja que la soben ni se propasen con ella. Aún así atrae a muchos hombres. Con este comortamiento serio y lo más firme posible ella da ejemplo de mujer respetable a pesar de trabajar donde trabaja. Keikon, en un momento dado le aconseja así a una compañera de oficio: "Creo que la mujer pierde su encanto si va tonteando con los hombres. (...) Una mujer de verdad no tiene que ser nunca ligera."

Keikon, además, tiene que trabajar duro para ganar así dinero con el que mantener a su anciana madre y a un hermano mayor bastante buenazo y simplón que fue abandonado por su esposa y vive sin apenas trabajar a cargo con un niño paralítico. Todo esto y la pérdida repentina del hombre que ella verdaderamente ama, hace que se lance en brazos del primer empresario, gordo y poco atractivo, que le propone matrimonio. Mas encontrará de repente un nuevo y tremendo revés en su vida.

Estamos ante una buena película japonesa, toda ella elaborada con un toque bastante italiano o español del neorralismo propio de los años cincuenta y sesenta; incluso la música que acompaña al desarrollo de esta historia es muy parecida a algunos de los temas musicales que el neorrealismo italiano o español empleó en esas décadas del siglo XX.

Es una película digna de persa con atención.
[Leer más +]
11 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil