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La muerte camina en la lluvia (1948)

6,9
75
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Sinopsis
Cuenta la historia de un asesino suelto en Buenos Aires, que siempre ataca a gente que camina sola por la calle, y en días de lluvia. Siempre deja una tarjeta a modo de “firma”, por lo que la policía advierte que se trata de un asesino serial.
La policía descubre que el asesino entró en una casa de pensión, por eso el rango de probabilidades de encontrarlo se reduce dramáticamente, subiendo el temor de los habitantes de la pensión. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Argentina Argentina
Título original:
La muerte camina en la lluvia
Duración
73 min.
Guion
Carlos Hugo Christensen, César Tiempo (Obra: Stanislas-André Steeman)
Música
George Andreani
Fotografía
Alfredo Traverso (B&W)
Productora
Lumitón
Género
Thriller Crimen
10
Está lloviendo nuevamente
Un misterioso asesino serial mata gente bajo la lluvia. El escenario es la ciudad de Buenos Aires de la década del cuarenta. Cuando andando el tiempo todas las huellas se dirigen a una bien puesta pensión llamada Babel, todo hace suponer que el asesino se aloja allí. El implacable sujeto tiene una carta de presentación. Firma con clara grafía "S. López" y clava un cartelito con un alfiler sobre las víctimas. Babel (nombre bien elegido) es una variopinta reunión de personas de distintas profesiones: un ruso que juega al misterio, un presunto hindú con turbante que hace trucos de magia, un intelectual, un relojero...Cuando alguna pista conduce a alguno de ellos, desafortunadamente el asesino vuelve a actuar, desvaneciendo la hipótesis. Sobre estas bases se asienta el film que es atrayente en su concepción, con logradas actuaciones y buen ritmo, música y suspenso. Recomendable.
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7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Un tal López
Un policíaco al estilo de novela de misterio con el asunto de averiguar quién es el asesino en serie que se aloja en una pensión. Un viejo conocido de la policía, un "cleptómano" amigo de lo ajeno, ha sido testigo del último asesinato y ha seguido al criminal hasta una pensión. Los que allí se alojan pasan a convertirse en sospechosos para la policía y nos los presentarán muy a propósito para la exigua trama. Ninguno parece tener labores diarias que cumplir y todos manifiestan una característica demasiado plana para definirlos: un médico, un pintor, un científico, un matrimonio mayor, un ruso pedante, un fakir..., la dueña de la pensión y el servicio.
La labor de la policía es espesa y la película huye de presentarnos una figura realmente protagonista con alguna característica destacable, debido a que el caso tampoco daría mucho para lucirse ya que se basa en encuestas obviando la investigación científica. Los sospechosos no muestran más moralidad que su "ego" o sus miedos por los crímenes, sin dobleces que nos hagan ver en ellos una vida oscura, posibles razones u otro aliciente personal que alimente el misterio y nos hagan tener nuestras propias teorías.
La ambientación tiene el sabor de aquellas novelas cortas policíacas de Bioy Casares por ejemplo, Manuel Peyrou o Adolfo Luis Pérez Zelaschi; relaciones sociales tirantes, calles solitarias, y unas actuaciones pelín teatrales en algunos momentos pero aceptables. Y planos sombríos llenos de lluvia para esconder al asesino de la cachiporra.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil