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Furia (1936)

Sinopsis
Durante un viaje, Joe Wilson llega a un lugar desconocido, donde es encarcelado por un delito que no ha cometido. Los vecinos, amotinados, provocan el incendio de la cárcel y dan por muerto al forastero. Sin embargo, Wilson consigue sobrevivir y, entonces, intentará vengarse haciendo que sus potenciales asesinos corran el mismo peligro del que él escapó milagrosamente. "Fury" es el primer film americano del gran director alemán Fritz Lang. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Fury
Duración
94 min.
Guion
Barlett Cormack, Fritz Lang (Historia: Norman Krasna)
Música
Franz Waxman
Fotografía
Joseph Ruttenberg (B&W)
Productora
MGM. Productor: Joseph L. Mankiewicz
Género
Thriller Intriga Drama Venganza Drama judicial
8
Furia en Strand
Primera película americana de Lang. Nominada al Oscar a la mejor historia original (Norman Krasna), se inspira en un linchamiento público ocurrido en California en 1933. El productor fue Joseph Leo Mankiewicz.

La acción comienza en Chicago en la primavera de 1935 y termina en torno a setiembre de 1936 en Strand. Narra la historia de un joven, Joe Wilson (Spencer Tracy), honrado y trabajador, enamorado de su novia Katherine Grant (Sylvia Sidney), que aplaza la boda por falta de dinero. Ella marcha a Capitol City (Texas), donde le han ofrecido trabajo. Él se traslada a Illinois, donde monta una gasolinera. Tras algo más de un año, Joe va al encuentro de Kathy para contraer matrimonio. Cerca de la localidad de Strand es retenido por el sheriff, como sospechoso de haber participado en un secuestro que ha conmocionado la ciudad. La película explora los móviles de la venganza. La colectiva se basa en la falta de confianza en la justicia, en deseos precipitados de compensar el mal y, en ocasiones, en impulsos irresponsables de diversión. La individual suele basarse en el instinto de responder al mal recibido procurando daño a los responsables. En ambos casos, la venganza conduce a situaciones de amargura. Lang explora, además, el mundo oculto de las causas que impulsan a hacer el mal. Los instintos violentos pueden provocar, en toda persona, conductas agresivas, injustas y antisociales. Son escenas destacadas el travelling de aproximación al sheriff apostado frente a la Comisaría, el asalto, la reacción de los acusados al ver la filmación del asalto y las imágenes de Kathy ante el regreso de Joe. La obra contiene algunos puntos débiles: la retención de Joe por indicios insuficientes y la forzada escena final. Se hace el elogio del coraje del sheriff, mientras se critica la cobardía interesada de algunos políticos.

La música está dirigida por Franz Waxman, exiliado polaco, en su segunda intervención en el cine. La fotografía incluye imágenes sobrecogedoras (Joe tras las rejas y frente a la multitud que prende fuego a la Comisaría). En varias ocasiones se hace uso de imágenes expresionistas (hoy parecen artificiosas), de acuerdo con la costumbre del momento. El guión ofrece una narración que combina angustia y lirismo. La interpretación de Tracy demuestra su gran talento y la de Sylvia Sidney (25 años) trasmite inocencia y ternura, en un papel muy a su medida. La dirección, con su maestría habitual, crea ambientes opresivos y angustiosos, con un primer climax en el asalto y un segundo en la lectura de la setencia del Jurado.

Película de gran calado narrativo, crítica y sobrecogedora, que echa mano ocasionalmente de recursos cómicos (el coro de gallinas) y tragicómicos (el violento desalojo de la Sala de un personaje ruidoso). Pese a algunos puntos débiles, el conjunto es muy sólido y consistente.
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59 de 68 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Fritz Lang en su primer filme americano ya nos mostró su gran talento.
Un hombre feliz que cree en la democracia y en la bondad del ser humano viaja para reencontrarse con su dulce amada. Debido a un lamentable error es confundido con un secuestrador y su vida cambia: la masa, la sociedad sedienta de culpables no tarda en sentenciarle sin pruebas y se dispone a aplicar su veredicto...

La presunción de inocencia ( principio que no se respeta en nuestra sociedad ), las atrocidades que puede cometer el ser humano cuando se encuentra protegido bajo el anonimato de la masa o la pérdida de confianza en la ley y en la justicia son temas que se abordan en esta maravillosa película de Lang.

Con una fotografía excelente ( no es extraño proviniendo de este maravilloso fotógrafo ) que resalta los claroscuros y la iluminación de los rostros, un reparto entregado ( excelente Spencer Tracy, angelical Sylvia Sidney ), una banda sonora adecuada de Franz Waxman y una dirección precisa, brillante, que dota de a la historia de una profundidad asfixiante, esta película es un alegato en defensa de los valores de la democracia, una reflexión sobre la inocencia perdida, y una muestra más sobre la reflexión en torno a la naturaleza del ser humano.
Excepcional obra que anticipa tantas otras ( La mujer del cuadro, Perversidad, Sólo se vive un vez... ) que realizaría su autor en su fructífera estancia americana. Fritz Lang realizaba un cine serio, humanista, apasionado, preciso, complejo, atormentado y profundamente lírico, que le situa en mi opinión como un autor difícilmente igualable.
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36 de 38 usuarios han encontrado esta crítica útil