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El golem (1920)

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Sinopsis
Clásico del cine mudo alemán que cuenta la leyenda de una estatua: el Golem. En el siglo XVI, en el gueto de Praga, vivía el Rabino Löw, mago y maestro en el arte de la nigromancia. Para evitar la expulsión de los judíos, ordenada por el emperador Rodolfo II, modeló la figura de arcilla del Golem e invocó al espíritu de Astaharot para que le otorgará la vida. Sin embargo, cuando los judíos consiguen quedarse en la ciudad, y el Golem salva la vida del emperador, el rabino trata de invalidar su conjuro y quitarle la vida porque ya ha realizado su cometido. Pero cuando un sirviente, cegado de amor, se la devuelve, la figura de arcilla escapa de la influencia humana y se convierte en una amenaza. Esta obra maestra del expresionismo, claro precedente del mito de Frankenstein es, seguramente, la primera gran película sobre monstruos de la historia del cine, porque otras dos versiones, también de Paul Wegener con el Golem como protagonista, desgraciadamente se han perdido para siempre. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Alemania Alemania
Título original:
Der Golem, wie er in die Welt kam
Duración
80 min.
Guion
Paul Wegener, Henrik Galeen (Novela: Gustav Meyrinck)
Música
Película muda
Fotografía
Karl Freund (B&W)
Productora
Projektions-AG
Género
Fantástico Terror Siglo XVI Monstruos Expresionismo alemán Cine mudo Remake
8
EL ETERNO MITO CREATIVO
Película interesante para aproximarse a los conceptos y maneras de lo que se ha llamado expresionismo alemán. Filmada hace más de ochenta años, su visionado es imprescindible para aquellos que quieran acercarse a los orígenes del llamado séptimo arte.

En algún manual cinematográfico se la califica de obra maestra. Yo no me atrevería a decir tanto. La obra de Wegener parte del eterno mito creativo, del hombre acercándose a Dios como fuerza generadora de vida, y lleva estos planteamientos, históricamente literarios, al terreno cinematográfico donde por aquellos años 20 resultaban absolutamente originales.

Prueba de esta originalidad es que, aun no siendo un cinéfilo de pro, la película se reconoce plenamente como precursora de aquella de Frankestein con la niña y la flor (observen simplemente la carátula frontal de la película).

Resultan altamente interesantes los decorados que, unidos a una fotografía de claroscuros, de sombras acechantes y claridades diáfanas y junto al propio argumento narrativo, conforman un film de acusados tonos surrealistas. Y no menos original e interesante es la escena en que se sobreponen el tiempo histórico del éxodo judío con el tiempo real. Un acercamiento, bien logrado, a esa idea del “cine” dentro del propio cine que también vimos en Tartufo, la obra de Murnau.

En resumen una película con suficientes méritos y valores cinematográficos para no defraudarnos y un aliciente mas para seguir profundizando en los trabajos de aquellos pioneros “chalados” con sus locos “cacharros”, dicho, como creo que se entiende, con un respeto imponente.
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48 de 50 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
¡¡¡QUE VIENEN LOS JUDÍOS!!!
El expresionismo alemán es, quizás, el mayor movimiento estético dentro de la historia del cine. La fuerza visual que supieron darle a sus películas Murnau o Lang se mezclaba con una capacidad narrativa a la altura de sólo unos pocos maestros en la historia de este medio. Pero, cuando no se cuenta con el talento de uno de esos dos, por mucho que se intente, no dejará de ser más que una prueba, más o menos acertada, por realizar el mismo tipo de cine. Es, en cierto modo, un resumen de lo que me ha parecido El golem, que, aparte de ser una cinta iniciática de uno de los movimientos cumbres del cine, poco más tiene para reseñar, salvo posteriores influencias de todo tipo de cine, especialmente el Frankenstein de Whale.

Evidentemente, la gran mayoría de las películas de aquella época tienen tratamientos de estos temas que han quedado desfasados, por ello hay que tomarlos con cierta distancia. El tratamiento que tiene la historia es totalmente plano, desaprovechando un argumento que puede dar muchísimo juego, y quedándose en un intento de gran película. El guión es pobre, y Wegener no sabe por dónde continuar, desaprovechando temas tan interesantes como la persecución a los judíos, o el amor entre Florián y la hija del rabino. Teniendo todo un tratamiento esquemático, empobrece algunas ideas realmente interesantes, como el clásico mito del dios humano, la necesidad del hombre, sea de la fe que sea, de ser dios, y poder otorgar vida, que queda un tanto deslucido.

A pesar de ello, cabría destacar los numerosos adelantos técnicos que nos encontramos dentro de la película, que a pesar de su mediocridad, deja algunas escenas realmente brillantes que, a pesar de poder ser esteticistas más que funcionales, si le dan gran valor a la película. Un dato a tener en cuenta es el punto romántico que tiene la historia, casi una traslación de la leyenda judía más que de la novela en que está basada, y que influiría posteriormente en el tratamiento que Lang le dio a sus Nibelungos. Pero, una vez analizado todo esto, no queda más que tomarla como un interesante documento histórico del comienzo del cine, del temprano, y brillante desarrollo de los efectos especiales y la puesta en escena, y poco más, porque sería un delito colocar esta cinta a la altura de Nosferatu o Metrópolis.
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33 de 34 usuarios han encontrado esta crítica útil
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