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Aniki-Bóbó (1942)

7,2
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Sinopsis
La película sigue a unos niños por las calles de Oporto, donde el grito de guerra es "Aniki-Bóbó!". El jefe del grupo, Eduardinho lucha con otro niño, Carlitos, por ganarse la amistad de Terezinha, la única niña del grupo. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Portugal Portugal
Título original:
Aniki-Bóbó
Duración
71 min.
Guion
Manoel de Oliveira (Poema: João Rodrigues de Freitas)
Música
Jaime Silva Filho
Fotografía
António Mendes (B&W)
Productora
Produções António Lopes Ribeiro
Género
Drama Infancia Bandas/pandillas callejeras
6
El ladrón de ‘bambolas’
Limpiar la conciencia y al frasco, carrasco. Antes que “El limpiabotas” y que alguien hiciese neorrealismo el dinosaurio estaba allí… ¡Manoel de Oliveira lo hizo! De acuerdo, “Aniki-Bóbó” es muy previsible pero tiene momentos. El tren, el accidente y el grito de la niña inicial son algunos ejemplos. Teresinha puede presagiar lo peor, pero llegan las nubes y Oliveira llega al cielo… al menos, a mi cielo.

¡Atención! Hay violencia infantil y pique de niños por una hembra y la cosa se sabe y se ve que va acabar mal, muy mal. Carlitos roba y todo. La secuencia romántica con caída de tejado sin sorpresas anuncia que por el amor de esa chica va a ocurrir algo demasiado malo y esta vez no es la película en sí.
Tiene muchas lagunas de guión: los niños dejan tirado a su amigo y acusan a otro de haberle tirado (valga la redundancia), aunque tiene detalles interesantes como esa persecución de niños jugando a los policías y ladrones… Pero otros efectos de remarcada alegoría como la cometa rota y otros más barriobajeros en los instantes más melodramáticos…
Hay ciertas ventiscas cómicas como ver a un niño que desea fugarse en un barco porque le persigue la ley… Aprenden rápido, aunque tal vez, como Casandra y su síndrome, ha visto la futura filmografía del dinosaurio portugués.
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8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Neorrealismo portugués
A día de hoy es el mejor film de Manoel de Oliveira que he visto. En muchos aspectos se anticipa a lo que será el neorrealismo italiano -aunque sin llegar a las cotas alcanzadas por los cineastas italianos-, utiliza actores no profesionales, retrata la situación de los desfavorecidos, prácticamente toda la película está rodada en exteriores y aderezada con juegos infantiles nada inocentes. Aunque parece ser que el propio Oliveira niega tajantemente ser un precursor del neorrealismo.

La película nos narra las andanzas de un grupo de niños pobres que alternan su asistencia a la escuela con los juegos infantiles. Dos chicos de la pandilla entran en conflicto porque están enamorados de Teresinha... Con esta premisa Oliveira nos muestra que las pasiones infantiles no difieren mucho de las de los adultos: el amor, los celos, la amistad, etc.
Los personajes son casi todos clichés: El empollón repelente, el abusón, el profesor cascarrabias, el amigo debilucho pero de gran corazón y la chica guapa de la que todos están enamorados...
El actor que mejor está para mi gusto es el niño protagonista, con unos ojos muy expresivos y que consigue -al menos en mi caso- que nos sintamos identificados con él y con su causa.

Obra interesante, se deja ver muy bien y no aburre en ningún momento, los amantes del cine neorrealista verán una curiosidad histórica (que no una obra maestra) y los amantes del cine luso y del cine de Oliveira se congratularán de contar con un antecedente del neorrealismo con bandera portuguesa.
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5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil