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La condición humana II: El camino a la eternidad (1959)

La condición humana II: El camino a la eternidad
Trailer
8,1
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Sinopsis
Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Forzado a unirse al ejército japonés durante la contienda, Kaji es enviado a Manchuria. Allí entabla amistad con un soldado que simpatiza con el comunismo. Tras una breve visita de su esposa, Kaji es enviado con su unidad al campo de batalla, del que muchos de sus compañeros nunca regresarán. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Japón Japón
Título original:
Ningen no joken II (The Human Condition II: The Road to Eternity)
Duración
181 min.
Guion
Masaki Kobayashi, Zenzo Matsuyama (Novela: Jumpei Gomikawa)
Música
Chuji Kinoshita
Fotografía
Yoshio Miyajima (B&W)
Productora
Shôchiku Eiga / Ninjin Club
Género
Bélico Drama Ejército II Guerra Mundial Amistad Drama psicológico Secuela
Grupos  Novedad
La condición humana
9
DE "LA CONDICIÓN HUMANA", ESTA 2ª PARTE ES LA MEJOR, MÁS SOBRECOGEDORA E IMPACTANTE DE TODO EL CONJUNTO DE 9 HORAS
En mi vida había visto un filme con más bofetadas, "guantazos", "galletas", "tortazos" u "hostias" dadas a hombres en la cara por cualquier motivo insignificante o sin venir al caso, todo por mera disciplina enajenante e indignidad militarista. Esto era una degradante costumbre japonesa que donde más se ponía de manifiesto era dentro de la vida militar. El director Kobayashi Masaki, que había participado en el ejército japonés de esos años cuarenta, conocía a la perfección todo ese submundo militarista y repleto de frustraciones patrioteras y machistas que él presenta sin cortarse un pelo a lo largo y ancho de su película y sobre todo en esta II parte.

Sin duda, la II parte de LA CONDICIÓN HUMANA es la mejor de las tres. Aquí nos narra como Kaji (Nakadai Tatsuya) es sometido por el militarismo y llevado por la fuerza a formar parte del ejército imperial japonés en la región de Manchuria. Esta 2ª parte, es la más excelente pues nos describi con toda clase de detalles expeluznantes las condiciones de vida de los soldados, su formación y adiestramiento, su transcurrir diario tanto a la intemperie como en los barracones donde vivían, los castigos a que eran sometidos por sus inmediatos superiores, y lo que aún es peor, por su propios compañeros veteranos, más crueles si cabe que los jefes u oficiales. Es una parte que pone los pelos de punta y en la cual, como antes he dicho, se pueden contar, como en ningún otro film de la historia, tal cantidad de bofetadas en el rostro, dadas a unos u otros soldados por toda clase de motivos indignos e injustos, que cualquiera que lo vea se puede hacer una idea bien exacta de lo que era el ejército japonés a mitad del siglo XX y por qué un ejército así acabó llevando a su país a una guerra mundial, a las consecuencias sufrientes de perderla y al horror espantoso de recibir sobre su población civil los efectos de dos bombas atómicas.

Stanley Kubrick, en su película de 1987, "La chaqueta metálica", se inspiró y filmó la 1ª parte de su filme, casi idénticamente copiado, ya en el nudo ya en el desenlace, de este II capítulo de LA CONDICIÓN HUMANA de Kobayashi Masaki. No lo citó, porque casi nadie conocía en Occidente esta maravillosa obra japonesa, pero debió hacerlo, pues no hay nada oculto que no acabe saliendo a la luz y esta comprobación la puede hacer hoy en día cualquiera contemplando y comparando una y otra cinta.

El único respiro en esta parte II, entre tanta brutalidad militarista, es el encuentro amoroso, encantador y lleno de ternura, entre el pacifista convertido a fuerza en soldado, Kaki, y su esposa Michico, quien recibe un sorprendente e increible permiso de la autoridad militar para visitar a su marido dentro del cuartel y pasar con él una noche entera.

Fej Delvahe
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63 de 74 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
ALGUNOS PELIGROS APAREJADOS AL EXCESIVO VISIONADO DE PELÍCULAS
Amigos, ver mucho cine es indudablemente hermoso, pero encierra también no pocos peligros así como sorpresas desagradables. El visionado de este excelente filme, segundo dentro de una trilogía que alcanza las mayores cotas de antimilitarismo en la historia del cine, me ha proporcionado momentos muy gratos, pero se ha llevado por delante parte de la estima que yo sentía por "La chaqueta metálica" de Kubrick. Precisamente la primera parte de aquella obra era la que más me gustaba y la que me había llevado a concederle un ocho, pero tras ver la presente película, que cuenta lo mismo y mejor, me ha sido imposible mantener dicha nota. No es la primera vez que me pasa; algo similar me ocurrió con "La delgada línea roja" de Malick respecto de la anterior y casi desconocida "El ataque duró siete días", y más recientemente con "Munich" de Spielberg, un calco (con muchos medios, eso sí) de un telefilme titulado "La espada de Gedeón". En modo alguno les acuso de plagio a todos ellos, pero sí cabe recriminarles sus silencios, así como señalar que la originalidad de sus argumentos y personajes resultan harto discutibles.

Dicho esto, corroborar el máximo interés de esta cinta, un ejemplo de humanismo por parte de su director, un Kobayashi que se revela audaz hasta el punto de leerle la cartilla a las estructuras autoritarias características del Japón, centrándose especialmente en el ejército. Ya en "No hay amor más grande" se planteaba ese mismo problema, con las tremendas dudas que acosan a Kaji, un carcelero que no creía en las cárceles. En este caso, Kaji es un militar que no cree en el ejército, y en todo momento se nos muestra como un hombre que valora a sus semejantes por encima de las patrias y las retóricas impuestas desde el poder.

Formalmente hay que destacar la minuciosa preparación que denota el filme, plasmada en la composición de cada plano, en la lógica interna de las secuencias y en la solidez del guión, valores todos ellos que en mi opinión mantienen la brillantez y el interés del filme, sin que éste decaiga. El reparto ejecuta su labor con eficacia, destacando algunos personajes-tipo que a Kobayashi le interesa retratar (el recluta "patoso", el soldado de primera comunista, la enfermera, etc), más allá del protagonista, un personaje maravillosamente concebido y al que es difícil no estimar.

A pesar de lo dicho, sigan viendo películas, por favor.
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28 de 30 usuarios han encontrado esta crítica útil