arrow

My Mad Fat Diary (Serie de TV) (2013)

8,0
1.996
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Serie de TV (2013-2015). 3 temporadas. 16 episodios. Situada en Lincolnshire en 1996, My Diary Fat Mad sigue la historia de Rae de 16 años de edad, que acaba de salir de un hospital psiquiátrico, donde ha pasado cuatro meses. Se reencuentra con su mejor amiga, Chloe, que no es consciente de la salud mental de Rae y sus problemas con la imagen corporal, creyendo que estaba en París durante los últimos cuatro meses. Rae intenta mantener esta información en secreto y al mismo tiempo trata de impresionar a los amigos de Chloe Izzy, Archie, Chop y Finn. (FILMAFFINITY)
Dirección
  Ver todos los directores
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Reino Unido Reino Unido
Título original:
My Mad Fat Diary (TV Series)
Duración
42 min.
Guion
Tom Bidwell, Rae Earl, George Kay
Fotografía
Suzie Lavelle
Productora
Tiger Aspect Productions
Género
Serie de TV Comedia Drama Adolescencia Años 90
7
Rae Earl, la fruta (y gorda y loca) ama
Rae Earl ha llegado para poner orden con una de las nuevas series más ácidas, inteligentes y ¿dramáticas? del 2013. A partir de ahora, es la puta (y gorda y loca) ama de las adolescencias torturadas, de las almas eclosionando en pena, de todo el universo musical resquebrajado por la consecuente locura mayor sobre traumas menores. Para aquellos que estén hasta las narices de Jenna Hamilton, la protagonista de “La chica invisible (Awkward)”, o consideren grotesco los dibujitos de “How to Live with your Parents (for the Rest of your Life)”, llega un pepinazo directo para reivindicar los 90 con una sintonía musical infalible. De acuerdo, Rae está gorda y loca... pero la ración de humor negro en todas sus desventuras plasmadas en su diario manejando sus pensamientos con tanta habilidad y frescura, mezclando la risa, el grito y el lloro en un nuevo llanto y voz de una generación pasada, es todo un acierto. Avanzamos en el Siglo XXI y no se reivindica en demasía los 90…. “Adventureland” se quedó en el 87 y “The Carrie Diaries” en lo peor de tan proclamada década. ¿Y qué pasó con los 90? El año 96 y una chica de 16 nos van a traer a una Rae salida de un hospital psiquiátrico con grandes trastornos alimenticios, auto-mutilación y, en definitiva, una adolescencia traumática creada por Tom Bidwell, adaptando la obra biográfica de Rae Earl.

Castigos propios y víctimas ajenas entre la humillación por bandera, es el listón a rebasar y es hora de superar los traumas episodio a episodio. No faltará madre excéntrica en busca del amor —si Inmigración se lo permite o si sobrevive a absurdas dietas— y su mejor amiga de toda la vida que es la chica guapa y perfecta que le puede abrir las puertas a un mundo que se ha perdido. Ha llegado el momento para que Rae Earl se presente al mundo y supere sus traumas con terapias de choque lanzándose al vacío existencial de todos sus miedos y grandes temores, viviendo entre dos universos que pretende mantener separados. Se acabó que los tópicos sean tópicos y que el espectador se quede a dieta de originalidad. El desparpajo de “My Mad Fat Diary” con su mala leche se beneficia tanto del repertorio musical como de la explotación y reinvención de viejas heridas de una manera tan política incorrecta como inteligente. Dicha combinación, junto a la retahíla de heridas adolescentes tan infantiles como inofensivas —secretos inconfesables, celos, amor, drogas, sexo… —, se convierten aquí en afiladas dagas arrojadizas tan certezas como desopilantes.

¿Qué grupo de la época no aparece en su acertadísimo soundtrack? Oasis, Pulp, Suede, Björk, The Lemonheads, Eels, Ocean Colour Scene, The Chemical Brother, Depeche Mode, Prodigy, Garbage, Stone Roses… hasta la ‘Macarena’ de Los Del Rio… Inestabilidad y sobrepeso, amistades y romances, no obstante, son las sintonías musicales mientras que las posibilidades de Rae —y por extensión las de esta serie— pasan por el protagonismo y simpatía de su protagonista, de la desnudez de sus traumas y las opciones para salir adelante. Valiéndose de un lenguaje grosero pero creíble e íntegro nos lanzan a la piscina emocional repleta de olas de esa nueva heroína catódica. Su honestidad se convierte en la nuestra y nuestra afiliación para esta serie y las meteduras de pata y todo tipo de situaciones tópicas volteadas, en el propio beneficio de la ficción, se convertirán en propias. Los errores se pagan, el diario se hace visual y el foco que intenta cubrir a Rae ha encontrado a los aliados perfectos porque “My Mad Fat Diary” llega para recordarnos que 1996 fue el año de “Trainspotting”. ¡Y qué año! Ahora, a esperar nuestra terapia del 97…
[Leer más +]
19 de 19 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Champagne Supernova.
Hemos llegado a un punto en el que sólo tramas tales como las de Breaking Bad o Game of Thrones pueden llegar a ser consideradas como algo magistral. No me confundáis, he visto ambas, y me ha fascinado la evolución de cada personaje y el inesperado giro de cada acontecimiento, todo en un ritmo acelerado e imparable, impecable.

Sin embargo, ¿qué buscamos en una serie? Desde luego que algo de entretenimiento y evasión del estrés diario al que estamos sometidos, un escape de la realidad que nos ha tocado vivir. Pero, ¿se han preguntado qué pasa cuando una serie nos hace cuestionarnos, nos hace reflexionar sobre el motivo por el cual estamos sentados en un sofá para evadir lo que sentimos, lo que somos fuera de esa pantalla?

Nunca me había hecho ninguna pregunta sobre por qué me era preferible sentarme a ver una película, una serie, en lugar de salir fuera y lanzarme a la vida, a conocer a mis amigos, a conocer el mundo. Con esta serie nos encontramos en una conversación bilateral entre ambos lados de la pantalla, de modo que Rae, nuestro yo interior, nos sabe hablar de los problemas que todos llevamos a cuestas, aun sin saberlo. No se trata de una mera identificación con la protagonista, sino que llegamos a dialogar con ella de forma constante, ayudándonos a analizar los problemas que nos invaden desde una perspectiva nueva, empatizando con todas aquellas personas que nos rodean. Porque todos tenemos inseguridades. Porque todos nos sentimos rechazados en alguna ocasión. Porque todos somos Rae.

Se trata de la narración de cada una de las vidas que pueblan esta sociedad, se trata de la narración de la inseguridad que nos angustia a todos. Desearía haber podido disfrutar de esta serie años atrás, para haber obtenido todas las respuestas que necesitaba, para poder mirarme a mí misma de frente y decirme "eres perfecta tal y como eres".

Realmente recomiendo esta serie a todo aquel que quiera conocerse un poco más a sí mismo, a aquel que quiera tener la respuesta de la felicidad, aunque siempre habrá algunos miles a los que las espadas y la química les sean más amenos y digeribles que aprender a ser feliz.
[Leer más +]
21 de 24 usuarios han encontrado esta crítica útil