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La balada de Buster Scruggs (2018)

La balada de Buster Scruggs
Trailer
6,6
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Sinopsis
Antología de seis capítulos, cada uno enfocado desde una perspectiva distinta con respecto a la frontera norteamericana y a los peculiares personajes que habitan en sus alrededores. Cada parte cuenta una historia distinta basada en las convenciones del Lejano Oeste de los Estados Unidos. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
The Ballad of Buster Scruggs
Duración
132 min.
Guion
Joel Coen, Ethan Coen (Historia: Jack London, Stewart Edward White)
Música
Carter Burwell
Fotografía
Bruno Delbonnel
Productora
Annapurna Television / Mike Zoss Productions. Distribuida por Netflix
Género
Western Drama Comedia Musical Comedia negra Discapacidad Robos & Atracos Road Movie Película de episodios
9
La broma de la muerte
Canciones, polvo, mesas de póquer, sartenes, indios (americanos), un pollo, oro, los ladridos de un perro, dos tipos de personas, la muerte.

Anoche me enganché a un libro antiguo. Era del 1873. Se trataba de una recopilación de relatos ambientados en el lejano oeste titulado “The Ballad of Buster Scruggs and Other Tales of the American Frontier”. La edición era de lujo, con tapa dura, y cada relato estaba introducido por una magnífica ilustración de una escena que aparecería en él. Encontré música, colores, humor, drama, filosofía, acción…

Ah, no, que no era un libro de verdad. Los hermanos Coen han vuelto a jugárnosla; como cuando nos aseguraban al principio de “Fargo” que aquella historia estaba basada en hechos reales, ahora quieren hacernos creer que “The Ballad of Buster Scruggs” es la adaptación de un libro.

Entonces, unificados por el marco incomparable del salvaje oeste americano se dan cita seis relatos que componen una completa antología de lo que es el cine de los hermanos Coen. Y no se echa en falta ninguna de sus señas de identidad: un envoltorio atractivo, un guion consistente y a rebosar de líneas memorables, actores que disfrutan con sus personajes con incontinencia verbal y/o solitarios…, y por encima de todo un omnipresente humor negro.

La película es irregular, pero no porque tenga capítulos buenos y capítulos mediocres, sino porque mezcla en sus seis cortometrajes todos los registros de los Coen, desde la comedia histriónica hasta la tragedia griega.

A cada espectador le va a gustar más un relato u otro, pero no hay uno solo que deba menospreciarse; al menos a mí me pareció que todos ellos tienen potencial para dejar huella. (Mis favoritos: “The Ballad of Buster Scruggs”, “The Gal Who Got Rattled” y “The Mortal Remains”.)


La frase: «La inseguridad… es apropiada para asuntos de este mundo. La seguridad se nos revela en el más allá. Creo que la seguridad respecto a lo que vemos y tocamos pocas veces está justificada, si puede estarlo. En la historia, desde nuestro pasado, ¿qué seguridades han perdurado? Y aun así nos precipitamos a buscar otras nuevas, buscando su consuelo. ¿Seguridad?..., es el camino fácil.»

El personaje: Buster Scruggs (Tim Blake Nelson) es el más carismático; por algo le llaman el Pájaro Cantor de San Saba, entre otras cosas.

La escena para el recuerdo: los tiroteos están todos magníficamente filmados, son tensos y divertidos, pero aparte de eso destacaría la negociación entre el personaje de Tom Waits y un búho.


www.cinequanon.cat
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57 de 68 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
“Yo pienso que así es la naturaleza humana. Y quién encuentre en ello causa para el enfado y el pesar es un necio por esperar algo mejor”.
Vuelven los hermanos Coen. Vuelven los portentosos planos, diálogos brillantes y humor negro que tanto les caracterizan. Y lo hacen retomando un género que ya les dio muy buen resultado con ‘Valor de Ley’, un film que seguramente perdure en la memoria de cualquier amante del séptimo arte. Eso sí, han vuelto, pero lo han hecho como nunca hasta ahora: sin distribución en salas de cine y con una película dividida en seis historias. Y dejando al margen el debate de la nueva forma de comercializar cine, en el cual me postulo a favor de la opinión más purista, hay que reconocer que para los usuarios de Netflix es una noticia cojonuda disponer de obras de calidad en exclusiva.


1er cap. “The Ballad of Buster Scruggs”

Una canción en medio del lejano oeste nos introduce en esta disparatada aventura de un forajido singular y guasón en busca de entretenimiento, al que la ironía de sus blancas ropas define a la perfección. Y entre medias de mucha música, muchos tiroteos y muchos chistes fanfarrones, los acontecimientos se suceden, dando rienda suelta al disfrute, siempre en un tono desenfadado, lejos de lo creíble (abundantes son las situaciones cercanas a la fantasía y varias las intervenciones en las que el protagonista rompe la cuarta pared, hablando directamente con la audiencia).

La más divertida.


2º cap. “Near Algodones”

Con el atraco a un desolado banco en mitad de la nada, al más puro estilo de los míticos villanos del western, se presenta el segundo relato de los Coen. Al igual que en el primer capítulo, la parodia es la que domina la mayoría del producto, pero en esta ocasión lo esperpéntico se convierte en intrascendente, y la diversión solo aparece a cuentagotas. Lástima que el homenaje evidente a Leone y un final glorioso no sirvan para levantar el vuelo.

La peor de las seis.


3er cap. “Meal Ticket”

Un cambio de registro absoluto respecto a las anteriores historias, pasando de la comedia al drama más puro. La pesadumbre impera toda la narración, con un Liam Neeson que quita el habla y un tullido Harry Melling que deshace el alma. Dos supervivientes que hacen del espectáculo su forma de vida. Para el recuerdo su frase inicial (“La calidad de la misericordia no es forzada, desciende como lo hace del cielo la suave lluvia”.) y su secuencia final.

Sobrecogedora.


4º cap. “All good canyon”

Un valle montañoso celestial, lleno de la fauna característica y un riachuelo en el corazón del mismo son la carta de presentación del cuarto episodio. Fascinante visualmente desde el principio, dando una importancia capital al paisaje, como en las mejores obras de John Ford. “All Good Canyon” es, a opinión de un servidor, un duelo (pacífico) entre ese viejo busca-oros y la propia naturaleza, donde la aparición de otro ser humano es solo anecdótica. Largas charlas con un filón, negociaciones con un búho y conquista temporal del terreno de un alce sirven de ejemplo para entender esa “lucha” que ambas partes perciben efímera, firmando las tablas en última instancia.

Maravillosa. Mi preferida. Y qué banda sonora…


5º cap. “The Gal Who Got Rattled”

Una tímida joven y su empresario hermano serán los protagonistas del siguiente volumen. Sorprende la habilidad de los Coen para acercarnos a la bondad y el amor en tan poco tiempo. Reflexiva en su concepción, goza de momentos sublimes. Imperecedera la escena en la que Billy habla acerca de lo conveniente que es la inseguridad, tan presente en la vida de Alice, mientras los ojos de ella muestran, paradójicamente, que esta vez está más segura que nunca de haber elegido la opción correcta. Posiblemente el mejor momento de toda la película, grabado a fuego en mi retina.

Una delicia.


6º cap “The mortal Remains”

Cinco personas en un carruaje y un cochero que no tiene freno, ésa es la premisa inicial del último fragmento. Es con diferencia el capítulo más difícil de abordar y, aun así, resulta realmente atractivo por varios motivos. Creo firmemente que “The Mortal Remains” es un resumen de todo lo visto en la película. Parece claro que el destino al que se dirigen los pasajeros es una metáfora del inexorable viaje hacia la muerte, tema presente en todas las anteriores. Hay pistas evidentes que así lo hacen pensar: “Mi marido ha estado lejos una temporada. Ha estado enfermo, pero ahora vamos a reunirnos”, menciona la dama. Además, el trampero sugiere que, como los urones, todos somos iguales. ¿No les suena a que, por diferente que seas, nadie se escapa de su trágico fin? Otro tema central de la obra a la vista.

Interesante, aunque intuyo que se me escapan cosas.


En el cómputo global, decir que no comparto para nada la opinión de muchos de que ‘La Balada de Buster Scruggs’ es un producto divisible, que podía haberse realizado como una miniserie. Intentar comprender la película en su totalidad es un requisito casi indispensable para adentrarse en las páginas cinematográficas de la nueva novela Coeniana. Y lo es porque todos los episodios caminan en torno a un tema central, que, a opinión de un servidor, va más allá de una indudable reflexión acerca de la muerte. Creo que la cinta gira alrededor de la propia vida, en la que el paso final es inevitable. Alegría, risas, rebeldía, la necesidad de abordar decisiones complicadas, la ilusión, la decepción, el amor, la tragedia… la muerte. ¿No es acaso una recopilación de nuestra existencia?

Pues eso, véanla. Y es que, a pesar de ciertos altibajos, lo nuevo de los Coen es un regalo para los sentidos.
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42 de 44 usuarios han encontrado esta crítica útil