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Historias extraordinarias (2008)

Historias extraordinarias
Trailer
7,5
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Sinopsis
Se trata de los relatos que tienen como figuras centrales a tres forasteros, identificados cada uno con una inicial: H, X y Z, cada uno con una misión, que se irán revelando de a poco. Capítulo tras capítulo, Llinás describe lugares, situaciones, sus actitudes frente a las circunstancias y los hechos de los que son protagonistas o simples testigos, a partir de un relato en off (con las voces de Daniel Hendler, Juan Minujin y Verónica Llinás), escrito con formato literario, de manera que estos cuentos ilustrados no requieran diálogos entre los personajes. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Argentina Argentina
Título original:
Historias extraordinarias
Duración
245 min.
Guion
Mariano Llinás
Música
Gabriel Chwojnik
Fotografía
Agustín Mendilaharzu
Productora
I-Sat / El Pampero Cine / Universidad del Cine
Género
Intriga Drama Cine experimental Película de episodios
7
Solos, el camino y yo.
Un crimen, un tesoro, una apuesta. 3 historias, 18 capítulos y 4 horas de duración. Mariano Llinás dirigió, escribió y protagonizó esta arriesgada “película literaria” completamente curiosa desde cualquier ángulo que se la mire, como si fuera una aventura que nosotros mismos estamos viviendo, porque los largos pasajes temporales y los ojos de los personajes parecen ver al mismo tiempo lo que el espectador ve, convirtiéndose ellos mismos espectadores de las historias y meta-historias que suceden… como si fuera una lectura audiovisual narrada en 3era persona donde (vaya paradoja) los personajes principales carecen de identidad, no tienen nombre, como si se generalizaran todas las historias que similares a estas son contadas por personas, personas comunes, como vivencias y anécdotas de la vida. Una película donde realmente los principales actores son la voz en off y las imágenes de los ríos, los campos y los pueblos del corazón de la provincia de Buenos Aires, lugares que de solo estar parado ahí ya te hacen sentir como en una aventura o en una película… en mi infancia fueron los campos cercanos a Junín e imagino que ustedes tanto como yo tienen historias para contar.
Sin embargo y como puntos negativos se podría mencionar que el director parece excederse por momentos y juega con la inteligencia del espectador. También que luego de un comienzo que pintaba para obra maestra daría la impresión que al relato se le va acabando la magia ó la pierde por el camino...
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31 de 36 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
El tesoro de la llanura
Un halo fantástico se desprende de estas tres potentes historias rodadas en localidades anodinas, desperdigadas en la llanura de la provincia de Buenos Aires, que encierran arquitecturas misteriosas y suntuosas geometrías recubiertas de olvido y abandono, que parecen aguardar a quien las descifre.
Mariano Llinás se revela como el intérprete adecuado para sondear en estos misterios, tan a mano como ignorados. Se trata de una película donde los actores son tan importantes como la voz en off y las imágenes de los campos y los pueblos del interior bonaerense y la omnipresencia del río.
Los actores, igual que la historia fluyen naturalmente a pesar de situaciones artificiosas registradas con una fotografía, banda sonora y técnicas fílmicas cuidadas hasta la obsesión.
Las cuatro horas de duración se sostienen en base a puro talento narrativo, que apela a las reglas mnemotécnicas de la poesía clásica, caracterizada por la iteración en cada recomienzo para refrescar la memoria del espectador-lector.
Este "relato filmado" va ganando en sugerencia y nos invita a una lectura audiovisual narrada en tercera persona y con pocos diálogos, donde los personajes principales carecen de identidad, no tienen nombre, como si se generalizaran a partir de las letras que los nombran: X (el propio Mariano Llinás), Z (Walter Jakob) y H (Agustín Mendilaharzu).
La película se parece a una novela, con sus capítulos y momentos en los que pueden cerrarse los ojos y dejarse llevar por la seductora narración. Historias absurdas y extremas pero al mismo tiempo cercanas y posibles, a las que hay que leer también en su plano simbólico. En esto las historias y metahistorias son borgeanas: los datos reales y concretos se van volviendo cada vez más abstractos, más simbólicos. Sus datos concretos (un crimen casi involuntario, un tesoro que siempre se aleja como una mujer fatal) se van desmaterializando en un tiempo que termina olvidándose al ser superado por el relato.
Las historias construyen su unidad a partir de un símbolo universal pero poderoso: la vida es un camino, un viaje, la vida es el río y también el solitario encuentro en el interior de uno mismo en la habitación de un hotel de provincias, en medio de esa planicie amorfa y estéril que se presenta como un territorio de aventuras, donde todo puede pasar, donde hay historias a descubrir y solamente es cuestión de traducirlas en imágenes y sonido.
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20 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil