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Trágica información (1952)

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Sinopsis
El ambicioso editor de un periódico ve su éxito amenazado con el regreso de su ex mujer, a la que abandonó veinte años atrás. Tras matarla involuntariamente, se encuentra con que sus mejores periodistas se ocupan de investigar el caso. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Scandal Sheet
Duración
82 min.
Guion
Ted Sherdeman, Eugene Ling, James Poe (Novela: Samuel Fuller)
Música
George Duning
Fotografía
Burnett Guffey (B&W)
Productora
Motion Picture Investors / Columbia Pictures
Género
Cine negro Drama Thriller Crimen Periodismo Melodrama
8
El asesinato de los Corazones Solitarios
Esta Trágica información es la película que más me ha gustado de Phil Karlson gracias a un guión incisivo y contundente, marcado por la amargura de unos diálogos agudos y unos personajes llenos de cinismo. Hay una fuerte crítica a esa prensa sensacionalista que pretende vender las noticias como sea con unos impactantes titulares o esos reporteros y fotógrafos que se quieren anticipar a la propia policia (similar al planteamiento de El ojo público con Joe Pesci, otra película notable). En este sentido, es curioso la fiesta que organizan de los Corazones Solitarios buscando una línea periodística más comercial acercada a las relaciones sentimentales y a los cotilleos.

Este director si logra generar un gran climax que va in crescendo en su parte final a pesar de que algunos elementos de la trama rozen la verosimilitud por tantas casualidades y coincidencias en este asesinato de muerte accidental. Sin embargo, evita que el conjunto chirrie debido a un ejercicio de estilo intenso donde las piezas encajan como un puzzle.

Sobresale un reparto tan completo que va desde Broderick Crawford con ese aspecto brutal, irritable y amargado, a un John Derek como entrometido y oportunista periodista, la siempre elegante Donna Reed como una desencantada informadora o ese jubilado y alcohólico periodista tan patético que interpreta Henry O'Neill.

Hay varias secuencias dignas de mención como ese juego de miradas simpáticas que se establece entre varios testigos indigentes, el día a día de la prensa con panorámicas de las oficinas, esos planos tan bien fotografiados de Crawford entre la luz y la oscuridad o esa espeluznante paliza que infrigue al personaje de Rosemary DeCamp, previa al fatídico desenlace.

Karlson es un director a reivindicar justamente en la actualidad porque sabe dotar sus historias de sencillez y precisión, sin adornos de ningún tipo.
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12 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
EXTRA-NOIR
Hacia 1952, cuando se realizó el presente filme, la mezcla del mundo del periodismo con las temáticas criminales propias de la serie negra había producido ya muchas notables películas, entre las que podríamos citar "Call Northside 777" de Hathaway, "The Big Clock", de John Farrow (con algunas interesantes similitudes con el argumento de la aquí comentada) o "Deadline USA", de Richard Brooks. Posteriormente aparecerían otros títulos que abundarían en esta línea, alcanzando resultados meritorios, de los que yo destacaría "While the City Sleeps" de Fritz Lang, y "Sweet Smell of Success" de Alexander MacKendrick.

A cargo de esta película, que adapta una novela del también cineasta Samuel Fuller (al que no le gustó demasiado el resultado), encontramos a uno de los realizadores más olvidados hoy en día, incluso dentro del universo de la serie B, y es que poca gente recuerda hoy a Phil Karlson, quien no obstante cuenta en su filmografía con varias películas de calidad, en especial dentro del género negro ("Kansas City Confidential", "99, River Street", etc).

Gran parte del mérito del filme estriba en la naturalidad y eficacia con la que se plantean contexto y argumento (prensa sensacionalista y un crimen que afecta a su máximo representante y promotor), los cuales encuentran un adecuado reflejo en los protagonistas (un editor sin escrúpulos, un periodista ambicioso y una periodista responsable) y un buen apoyo en unos excelentes secundarios. Así, la película navega entre la denuncia de un tipo de prensa que explota el dolor y la humillación ajenos, y el retrato ácido y condenatorio del profesional que se presta a tales métodos, los cuales, paradójicamente, se volverán fatalmente en su contra.

Formalmente destacan dos secuencias; la que inicia la película, en la que una cámara situada en un tejado realiza una panorámica de Nueva York, para después describir un picado que muestra a un coche de policía, y finalmente, en un travelling en descenso, acercarnos a una escalera, en la que John Derek "se informa" acerca de un asesinato, resulta narrativamente eficaz y visualmente espléndida. Igualmente lograda, y más característica del cine negro por su dramático uso de la fotografía, es la secuencia en la que el asesino aguarda emboscado a un viejo y alcoholizado periodista, cuya aproximación nos es mostrada en un bello plano nocturno, con las luces de la ciudad y el metro elevado al fondo. Por lo demás, el guión me pareció correcto, aunque como ya he comentado a Fuller no le gustó nada, y las interpretaciones irreprochables, especialmente en el caso de Crawford (un actor tal vez no demasiado versátil, pero magnífico en estos registros) y de los secundarios.
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11 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil