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Upstream Color (2013)

Upstream Color
Trailer
6,2
3.757
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Sinopsis
Casi nueve años después de su aclamadísima ópera prima, "Primer", Carruth vuelve a ponerse tras la cámara -y vuelve a ejercer de guionista, compositor y director de fotografía- para contar la historia de un hombre y una mujer que se atraen el uno al otro para verse enredados en el ciclo vital de un organismo inmortal. La identidad se vuelve una ilusión mientras luchan para unir los fragmentos perdidos de sus destrozadas vidas. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Upstream Color
Duración
96 min.
Estreno
28 de marzo de 2014
Guion
Shane Carruth
Música
Shane Carruth
Fotografía
Shane Carruth
Productora
ERBP
Género
Ciencia ficción Drama Romance Cine experimental Cine independiente USA
9
Una posible explicación
NOTA 1: Si lo que queréis es ver una película para relajaros un rato, mejor elegid una de acción o una comedia, porque este film os sacará de quicio. Si de todos modos decidís verlo, ateneos a las consecuencias.

NOTA 2: Si ya habéis visto la película y queréis saltaros todo esto porque lo que buscáis es una explicación, id directamente al spoiler.

La segunda película de Shane Carruth no defrauda: tiene una fotografía impecable, una banda sonora envolvente y una historia que rebosa emoción. Entonces, ¿cuál es el problema? En principio, ninguno, pero lo cierto es que el cine comercial nos tiene demasiado acostumbrados a la narrativa lineal "made by Disney", a los primeros planos explicativos y a la sobreexplicación de la trama, y esta película no tiene nada de eso. Los diálogos escasean y en la mayoría de escenas son sustituidos por silencios y sonidos ambientales que vertebran la historia.

"Upstream color" es una obra desbordante, abstrusa y muy compleja a nivel estructural, un rompecabezas en el que faltan la mitad de las piezas. Y lo peor es que las pocas que tenemos apenas parecen encajar y se desvanecen por momentos. Cuando nos enfrentamos a una película así, debemos procurar centrar todos nuestros sentidos en la pantalla y retener la mayor cantidad de detalles posibles. Y aun así es muy probable que la mitad de la película pase ante nuestros ojos sin que nos demos cuenta. Por eso recomiendo encarecidamente que, quien quiera llegar a entenderla bien, la vea al menos una segunda vez. Nuestra memoria es selectiva y elimina por defecto todos los fragmentos que no hemos podido interpretar (quizá porque aún no hemos llegado al final y no tenemos toda la información, o quizá simplemente por falta de atención) para intentar que la historia encaje mejor (cosa que con esta película no funciona, creedme), por eso el revisionado nos permite percibir cosas que en su momento pasamos por alto, pero que después nos parecen obvias.

No me enrollo más. Si os interesa conocer mi interpretación de los puntos clave de la película, os invito a que leáis el spoiler.
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136 de 150 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Cine del futuro, abrazando las convenciones del presente
Recuerdo el debut de Shane Carruth, Primer (2004) como una película laberíntica, que sabía que era muy lista y no lo ocultaba en ningún momento, sin importarle el qué podría pensar el espectador o cómo de perdido se encontrase con su juego de viajes temporales. Sin embargo la disfruté, en cierta medida, como una experiencia diferente y arriesgada. Con "Upstream Color" esperaba algo similar, y sin embargo Carruth se las ha arreglado para ser fiel a su tipo de cine y al mismo tiempo reinventarse, estando mucho más cerca de la candidez que de la frialdad. Por así decirlo, si "Primer" era matemáticas, "Upstream Color" son ciencias naturales. Algo más orgánico, menos mecánico, infinitamente más humano. Si Terrence Malick no hubiera hecho "To The Wonder" borracho, habría salido algo asi.

"Upstream Color" se inicia con casi media hora en la que vemos cómo una mujer es secuestrada y dominada por alguien que desconoce. Lo que sigue a continuación es una historia de amor que se narra de forma desorganizada, alternando tiempos y personajes, para crear asi una sensación enrarecida sobre la percepción de la estabilidad de esa pareja. Interpretada impecablemente por Amy Seimetz y Shane Carruth, es un trabajo intenso en el que todo lo que sucede parecer tener un (doble) sentido, invitando a volver a verla para desentrañar todos sus secretos. Como "Primer", no es cine de entretenimiento propiamente dicho, es una película para estar activo y no pasivo, para intentar bucear en sus (excelsas) imágenes y tratar de capturar ese instante mágico que la haga perdurar. El guión es muy sólido desde un punto de vista estructural, pero tampoco está nada mal a nivel de diálogos e interacción entre los pocos personajes que tienen escenas de importancia en el film.

Sumemos un tercer punto de vista que no revelaré, y que esa primera media hora termina por ser determinante para la conclusión de una película-isla, cine independiente en el puro sentido del término; tan 'independiente' que no aspira a ser parte de nada superior, ni siquiera de convertirse en una obra de culto (como "Primer"). Es tan libre, tan de Carruth, que importa poco que llegue o no al público mayoritario. De hecho, imágenes al margen, me sorprende que cuando se estrenó en Sundance gustase tanto al público como para ser ovacionada. Lo único que cabe esperar que su director no vuelva a esperar nueve años para hacer otra película. Necesitamos más autores como él.
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36 de 47 usuarios han encontrado esta crítica útil