arrow

El planeta de los simios (2001)

El planeta de los simios
Trailer
5,1
46.609
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Año 2029. En una misión rutinaria, el astronauta Leo Davidson (Mark Wahlberg) pierde el control de su nave y aterriza en un extraño planeta, que está gobernado por una raza de simios cuya inteligencia es similar a la de los seres humanos, a los que, sin embargo, tratan como si fueran animales. Con la ayuda de una chimpancé (Helena Bonham-Carter) y de un pequeño grupo de rebeldes, Leo encabeza una rebelión contra el poderoso ejército dirigido por el general Thade (Tim Roth). La clave de la victoria consiste en llegar a un templo sagrado, situado en la zona prohibida del planeta, que contiene extraordinarios secretos del pasado. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Planet of the Apes
Duración
120 min.
Guion
William Broyles Jr., Lawrence Konner, Mark Rosenthal (Novela: Pierre Boulle)
Música
Danny Elfman
Fotografía
Philippe Rousselot
Productora
Zanuck Company. Distribuida por 20th Century Fox
Género
Ciencia ficción Fantástico Aventuras Acción Simios Remake Futuro postapocalíptico
Grupos  Novedad
El planeta de los simios
2
LA MADRE QUE LO PARIÓ.
Era innecesario hacer un remake de una película que ya estaba bastante bien.

Pero en el caso de que realmente tengas que hacer ese remake (porque te obliga un hombre armado, por ejemplo) supongo que es un acierto darle una vuelta de tuerca al argumento en lugar de calcar literalmente la historia.

El problema está en que el nuevo argumento es malo de cojones:

Una nave se estrella en un planeta lejano, en ella viajan humanos y monos. Todos ellos se ven obligados a subsistir en ese planeta desierto (¡¡¡¡hasta aquí todo bien!!!!). Pero con el paso del tiempo los monos acaban DOMINANDO A LOS HUMANOS... ¿Qué me estas contando tío?

Tim Burton te dirá: "Es que eran monos MUY MUY LISTOS".
Joder, pero los humanos se supone que son astronautas y científicos, no? No es que sean retrasados ni nada parecido. Supuestamente eran individuos con una buena condición física y con una respetable capacidad intelectual. ¿Cómo coño acaban siendo ellos las mascotas de los monos? Si yo fuera uno de esos humanos se me caería la cara de vergüenza.

Pero aún más impresionante es la forma radical en la que esos monos evolucionan en unos cientos de años, pasando de ser el clásico mono pequeño y saltarín a ser físicamente más fuertes que los humanos. Se supone que la evolución es un proceso que requiere millones de años para que los cambios sean notorios, pero estos simios evolucionan como si fueran pokemons, convirtiendose en algo muy distinto en cuestión de siglos.

Lo curioso es que, aunque ha pasado el tiempo suficiente como para que tengan lugar cambios biológicos tán asombrosos en los simios (porque eso si, los humanos se quedan igual, no cambian ni pizca), el idioma conocido como "english" ha permanecido inalterable. Así que el viajero temporal que protagoniza este film se topará con unos monos enormes que hablan perfectamente el inglés de Oxford y Cambridge. Tal vez lo aprendieron de los humanos a los que esclavizaron y convirtieron en mascotas. Seguramente les obligaron, a base de ostias, a darles clases de gramática y a enseñarles a conjugar los verbos. Bueno, no sé qué explicación le dan a esto, pero el caso es que en todo ese tiempo los supermonos no modifican ni una palabra de la lengua de Shakespeare.

Otra cosa curiosa es que los simios montan a caballo y que en ese planeta lejano, que nada tiene que ver con el nuestro, hay árboles y plantas como los de la Tierra. ¿De dónde salen los caballos y los árboles? En la película original de 1968 la excusa era que....
[Leer más +]
207 de 246 usuarios han encontrado esta crítica útil
2
EL REMAKE DE KARLOS ARGUIÑANO
¡Hola, amigos!, ¡familia! Soy Karlos Arguiñano ¿Cómo va eso? Hoy vamos a preparar un plato de "chuparse los dedos". Vamos a cocinar un remake de El planeta de los simios al punto de suicidio con salsa bochornosa.

Ingredientes que necesitamos:

-Un buen saco de patatas vacío para taparnos la cara ante posibles amenazas de catadores de obras maestras.
-1/2 de kilo de perversidad para forrarnos a costa de decepciones ajenas.
-Un equipo técnico amargo de grabación y efectos especiales recién confesado.

Ingredientes que no necesitamos:

-Un guión en su tinta guisado con trama sobresaliente.
-Una ración de cuarto de libra de expectación argumental y/o un final digno de considerarse "masticable".
-Unas actuaciones que salven la digestión de la cinta en caso de que no haya por dónde elogiarla (es el caso).

Vale, familia, amigos, una vez tengamos nuestros ingredientes viento en popa con las instrucciones.

-Cogemos el saco y nos tapamos la jeta, cerramos los ojos, respiramos profundamente conforme nos vemos rodeados de fortuna y mientras imaginamos al público cagándose en nuestra puta madre. Pasados 5 minutillos reunimos a nuestro equipo técnico-artístico para tomar nota de la versión de 1968. Acto seguido destruimos la historia original hasta que la poca verguenza nos produzca unos gases intestinales de ciento veinte pares de cojones a la par que náuseas extremas. Después de haber potado rellenamos el metraje con dos horas de escenas de tercera y un par de clichés de relación amorosa entre los protagonistas (Abstracta y zoofílica, guay). Concluiremos nuestro plato con un final que parezca sorprendente pero que en realidad no lo es, por ejemplo que el Dios de los simios era en realidad Michael Jackson... (1 hora al horno).........

......(Sacamos el pastel y...) ¡Mmmm! ¡Ha quedado de muerte!, ¡Qué manjar!... Pues nada, ya sabéis que tenéis que hacer para filmar una puta mierda de film a partir de una obra maestra. La semana que viene os enseñaré mi nueva receta: ¡Cómo elaborar una serie española sin que te encarcelen por escándalo público! ¡Hasta luego!
[Leer más +]
94 de 135 usuarios han encontrado esta crítica útil
Relaciones 1