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Austin y Ally (Serie de TV) (2011)

3,8
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Sinopsis
Serie de TV (2011-Actualidad). La serie sigue la relación entre dos polos opuestos, Austin, un extrovertido músico cantante, y Ally, una compositora brillante pero tímida; y sus dos mejores amigos, Trish y Dez. Sin el conocimiento de Ally, Austin y Dez "se apropian" de una de sus canciones, la graban, y crean un video y lo publican en Internet, después de que Austin se convierte en una celebridad local. Cuando Trish convence a Ally de decirle al mundo que ella escribió la canción, Austin le ruega que escriba otro éxito para él. En cambio, los dos se combinan sus talentos para crear una verdadera hazaña musical. (FILMAFFINITY)
Dirección
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Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Austin & Ally (TV Series)
Duración
22 min.
Guion
Kevin Kopelow, Heath Seifert, Rick Nyholm, Steve Freeman, Aaron Ho, Luisa Leschin
Música
Joleen Belle, Fred Rapoport, Rick Butler
Fotografía
Bryan Hays, Donald A. Morgan, Antar Abderrahman Jr., Rick F. Gunter, John Simmons, Gary W. Scott
Productora
It's a Laugh Productions / Cinema Vehicle Services. Distribuida por Disney Channel
Género
Serie de TV Comedia Musical Sitcom Adolescencia Música Comedia juvenil
7
No todo el talento tiene que ser color de rosa
Dirán que me enganché con esta serie que pese a sus libretos a veces estúpidos y cojonudos me atrapó en cuanto a una temática de una fórmula ya muy conocida: la música. No se necesito un (a) chico (a) forjando de puro chiripazo la música así como una banda musical vigente o extinta. Una novedad protuberante es la composición a través de dos chicos (hoy cantantes saliéndose hace rato del cascarón para cultivar y cosechar éxitos) que aman la música con sus personalidades opuestas: Austin Mónica Moon (cantante y bailarín osado, pueril, recochero, perezoso en el estudio y que constantemente se mete en problemas); Ally Dawson (cantautora talentosa, buena estudiante tímida, cerrada, lela, pésima bailarina, imitadora y cuentera, y que padecía pánico escénico).

Si se componía canciones para obtener un hit se debía barajar varias ideas y discutirlas para moldearlas siempre y cuando sea de un suceso fortuito o pasajero. Obviamente, se debía buscar una palanca de marketing y audiovisual, y los que saben de esto son sus amigos Trish María de la Rosa (ducha y torpe en los negocios, sarcástica y vengativa, empleada conchuda aplicando la ley del menor esfuerzo); y Dez Wade (pilo y exigente en el cine y en los videos acompañado de la idiotez tanto en su actuar como en lo oral).

A lo largo de la serie he mirado como Austin, el monstruo de la música, anda como si fuera un juglar cantando e improvisando canciones con verraquera. Por otra parte, Ally se dedica con tesón componiendo sin olvidar los detalles de cada melodía.

Hay unos momentos que me aburre y son: la galopante bobería y relajada de Dez y le gusta sacarle la piedra a Trish que, ni corta ni perezosa, se la monta o le responde con insultos o le baja de la nube con sucesos irrealizables. Peor aún, como la bobería es contagiosa así pasa con Ally posándose de chistosita, imitando y bailando cuando en realidad no lo es y le cuesta trabajo aceptar sus debilidades; y como si fuera poco, Austin posándose de meloso y niño bonito durmiendo con sus ositos dormilones, y tiene un libro para colorear. Notable papel de Raini Rodríguez en cuanto a la versatilidad de la conchuda empleada Trish y que mantiene la buena relación a la pareja protagónica.

En la mayoría de los capítulos, ha ido acertando con la realidad y el posible giro a la historia. También eran pasables la parodia hacia ellos mismos que a veces quedan en el intento. La escenografía: el centro comercial, la tienda musical , escuela, coliseo: pasbles; y ésta última, la mini playa desastrosa ya que el vestuario informal no concordaba para dicho entorno a desarrollar.

En las canciones, la mayoría canturreadas, con un sentimiento único orquestado al principio con Austin para estar en la cúspide, consolidando como el artista revelación rock y pop, y más adelante, Ally haría lo suyo superando su pánico escénico, obvio con la ayuda de Austin, que terminaron enamorándose al principio por atracción que, sin embargo, les faltaron acoplarse por lo que tuvieron que separarse para ser amigos y socios musicales y nuevamente se cuadraron por cosas del destino.

Renglones apartes cito la cuarta y ultima temporada en la que bienintencionadamente acertó con un remodelado y cambio de razón social de la tienda musical a academia musical fomentando el aprendizaje musical con tecnología de última gama para los pequeños aspirantes a ser músicos y bailarines, no obstante, les faltan mayor contundencia para motivar a los niños para desarrollar su talento escondido o fijo.

En resumidas cuentas, Austin y Ally es una de las series bien creadas con el elenco que inyectaron al televidente con buena onda aunque bastante inverosímiles y predecibles. La música bien desarrollada por parte de los protagonistas, aunque a mi juicio, están en su mejor esplendor Laura y Raini por su impecable desarrollo en el canto y el solfeo que es la verdadera prueba de fuego en el triunfo como cantantes. Por los lados del protagonista, con el gran respeto y admiración que se merece, ha tenido evolución en su cuota musical, actoral y artística; y pese a que aún le falta madurez en el canto, sigue siendo referente en la música juvenil mejorando su profesión que está surgiendo, desarrollando y consolidándose como el cantante de hoy en día para cosechar éxitos y que no se quede en un solo lado para seguir mostrando lo que hoy en día es.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Let the music play
A ver, no flipemos.
Austin & Ally no es ninguna maravilla, no es una obra maestra de la televisión, pero es que tampoco lo pretende. Lo que pretende es sencillamente ser una serie entretenida para adolescentes que mezcle música, amor adolescente, amistad, humor y conflictos juveniles. Ya está. Y siendo lo que es, la verdad es que no tiene nada de malo. Muy al contrario, creo que incita a los jóvenes a escuchar música, a cantar, a tocar instrumentos, a actuar y a respetar y valorar la cultura. Además, es la mar de entretenida, y Laura Marano y Ross Lynch forman una pareja de lo más simpática. Si pueden, escuchen algo de la banda en la que canta Lynch, R5, porque merece la pena, y veremos con qué nos sorprende próximamente en My friend Dahmer, en la que da vida al asesino ens erie y caníbal Jeffrey Dahmer.
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