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El novio de mi madre (2006)

El novio de mi madre
Trailer
4,5
4.841
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Sinopsis
Rosie (Michelle Pfeiffer) es una mujer madura que vive en Los Ángeles y trabaja como productora de un programa de televisión que no marcha bien: mientras su jefe (Fred Willard) quiere sustituirlo por un reality, su ayudante Jeannie (Sarah Alexander) no duda en traicionarla. Las cosas en casa no van mucho mejor. Su ex-marido va a tener un bebé con una mujer más joven, y su hija Izzie (Saoirse Ronan) empieza a ser una adolescente problemática que sale con un tipo llamado Dylan (Rory Copus). Así las cosas, cuando el joven y brillante actor Adam Perl (Paul Rudd) aparece por la sala de casting, Rosie se queda prendada de él. El problema es que, en el mundo del espectáculo, las mujeres mayores no suelen salir con hombres más jóvenes. Pero se equivoca completamente. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
I Could Never Be Your Woman
Duración
91 min.
Estreno
11 de mayo de 2007
Guion
Amy Heckerling
Música
Mike Hedges
Fotografía
Brian Tufano
Productora
Bauer Martinez Studios / I Could Never Ltd / Templar Films Unlimited / Lucky 7 Productions LLC / Formula Films
Género
Romance Comedia Comedia romántica
2
El desastroso retorno de Michelle
Querida Michelle,

Para cualquiera que no te admire, tu regreso tras cinco años de ausencia puede rozar el catastrofismo. 'El novio de mi madre' es de lejos la peor película que he visto en años. Echo la vista atrás y mi cerebro no logra recordar una bazofia peor definida que esta. Quiere ser una crítica a la superficialidad y al bisturí plástico y termina siendo su mayor paradigma. Quiere hacer reír y su humor, de auténtico ridículo, casi acaba haciendo llorar de vergüenza ajena. Quiere erigirse en comedia romántica con mujer madura y chico joven como protagonistas y el único género al que se acerca peligrosamente es a la tragedia, la que viven en sus propias carnes los espectadores que ven cómo los minutos de metraje se transmutan en inagotables horas.

Buena parte de la culpa la tiene su argumento vacío y la presencia de unos personajes sobreactuados. La serie de televisión para adolescentes de la que tu personaje es la guionista y que pretende ridiculizar el banal mundo televisivo termina siendo más profunda que esta película para mentes en blanco. El novio de mi madre se convierte en un claro ejemplo de lo que pretende parodiar: es nula, es tonta y es ridícula. Lo peor de todo: ni es crítica ni hace gracia.

Tu compañero de reparto es el principal exponente de esto último. ¡Paul Rudd no tiene la más mínima gracia! Es más, la mayor parte del tiempo lo único que genera es odio. Penosas son sus escenas en la pista de baile, sus calculados esfuerzos por parecer ‘guay’ a ojos de un guionista totalmente fuera de la onda, sus pretendidos gags que tu propio personaje compara con los de Ben Stiller y que no hacen sino convertir a este mediocre humorista en el dios de la comedia. Un novio así no lo querría para su madre ni una niña de dos años.

Pero que Paul Rudd haga el ridículo en pantalla me trae sin cuidado. Su currículum es de auténtica pena. Tú, con un pasado glorioso (Los fabulosos Baker Boys, Lady Halcón, Las amistades peligrosas, La edad de la inocencia) no puedes permitirte una mancha en tu expediente de este calibre, y menos tras productos de dudosa calidad como Heredarás la tierra o Historia de lo nuestro.

¿Dónde ha quedado, además, tu singular belleza? Apenas te reconozco tras esa piel artificialmente estirada, tras esos labios proporcionalmente más abultados que tus escuálidas piernas de flamenco, tras esos ojos saltones y desorbitados. Sé que eres tú porque aún conservas esa vena verdosa en tu ojo izquierdo. Es lo único que permanece inalterable al paso del tiempo y a las incisiones del bisturí. Por lo demás voy temiendo tu peligroso acercamiento a gloriosas momias hollywoodienses como Cher o Goldie Hawn, a las que hipócritamente ridiculiza tu desastrosa última película. Vuelve a tu senda, por favor, Michelle.

Siempre tuyo,

polvidal
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26 de 34 usuarios han encontrado esta crítica útil
3
Ella, madurita; él, jovencito
Es una pena que Michelle Pfeiffer (espléndida actriz) no haya acertado con la película que ha elegido para volver al cine después de cinco años.

Es una película con muchos fallos de guión, salpicada de tópicos, con humor del facilón, con un Paul Rudd histriónico (y que irrita y no hace gracia con sus pamplinas). Es una versión, infinitamente más mala, de "El graduado" (de la que sale una escena, por cierto), sobre maduritas que se enamoran (o seducen) a jovencitos. Si bien en "El graduado" hay más ironía, más profundidad. En la película que comentamos todo se queda en lo superficial, con unos planteamientos burdos y un desenlace muy predecible y poco real.

Tiene algún momento divertido que se diiluye en el resto descafeinado y aburrido. Las escenas eróticas rozan el ridículo y-como el resto de la película-no transmiten nada.

La historia de la hija (algo mejor que la de la madre, por cierto) también está plagada de lugares comunes y tampoco podemos emocionarnos con ella porque se diluye por el camino.

Sólo destacar la originalidad de que aparezca ese personaje imaginario que ironiza sobre lo que le ocurre a la protagonista (es quizá lo mejor de la película) y la actuación de Michelle Pfeifffer, después de todo es un placer verla, aunque sea en esta película menor a todas luces.

Humor de brocha gorda, con saltos en la cama, risotadas que no vienen a cuento, gay exagerado, chica superpija, secretaria celosa que de manera torpe intenta conquistar al galán (¡que ya podrían haber puesto a otro actor con más glamour!), el ex marido obsesionado con los retoques de cirugía (y que da más grima que otra cosa; aunque se supone que pretende hacer reír...).

En fin, un desastre. Esperemos que el resto de películas que tiene Michelle por estrenar "desfagan este entuerto", un error sin paliativos en su carrera.
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11 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil