arrow

Maria by Callas (2017)

Maria by Callas
Trailer
7,2
369
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Íntimo retrato de la vida y el trabajo de la cantante de ópera Maria Callas. Con testimonios de la propia Callas, Onassis, Marilyn Monroe, Alain Delon, Yves Saint-Lauren, John Fitzgerald Kennedy, Luchino Visconti, Winston Churchill, Grace Kelly, Liz Taylor y otras personalidades que conocieron a la diva. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Francia Francia
Título original:
Maria by Callas: In Her Own Words
Duración
113 min.
Estreno
11 de mayo de 2018
Música
Jean-Guy Veran
Fotografía
Janice Jones
Productora
Elephant Doc / Petit Dragon / Unbeldi Productions / France 3 Cinéma / Ciné+ / France Télévisions
Género
Documental Música Biográfico Documental sobre música
8
¿Diva o Vida?
Rasgar el velo que esconde la intimidad de una estrella para adentrarse en terrenos cenagosos y explorar el corazón que late tras su máscara pública es una tarea quimérica que suele quedar vedada tanto a sus admiradores como detractores. Pero esto es lo que se propone este acicalado documental francés sobre la cantante griega – nacida en Nueva York – Maria Callas, una de las personalidades más fascinantes, publicitadas, enaltecidas y vilipendiadas de todo el siglo XX. Por ello esta obra ofrece un interés que va más allá del mero relato biográfico de una artista llena de brillos y tinieblas, ya que funciona a diferentes niveles, desbrozando no solo algunos hitos relevantes de su carrera, sino indagando en el carácter, inseguridades e infortunios que la acosaron durante toda su afanada y llamativa existencia.

Es de justicia enumerar alguna virtud que la singularizan dentro de su género: no se nos fatiga con la impertinente voz en off de un narrador omnisciente que nos detalle y explique lo que estamos viendo, sino que en todo momento la que habla – ya sea a través de sus cartas o de oportunas y muy bien seleccionadas entrevistas televisivas – es la mismísima Callas. Son sus palabras las que escuchamos, son sus gestos, muecas y desplantes los que vemos, es su voz la que admiramos o menospreciamos, pero siempre sin los molestos y gangosos intermediarios de turno, sin otros filtros que los de la propia prima dona… y eso confiere una riqueza y textura especial al escrutinio. Deberemos ser nosotros los que nos responsabilicemos de cribar todo el material escogido y tratar de leer entre líneas y así completar y reinterpretar el significado y valor de todo, es decir, nos convertimos en coautores de la imagen que nos vayamos haciendo del personaje: somos nosotros los encargados de deslindar la imagen pública del enigma privado – y seríamos unos lerdos si no aprovechásemos la ocasión.

Al asumir el reto de analizar lo que vemos y escuchamos – quedarse con el deslumbrante envoltorio aterciopelado sería como pretender juzgar el sabor de un bombón por su atildado embalaje – comprendemos que es demasiado elemental emitir impertinentes juicios de valor cuando se desconoce la intimidad que se esconde bajo la emperifollada superficie de las candilejas. Esto permite cuestionarnos la cruenta ley del espectáculo: entretenme y te perdonaré la vida, pero si me aburres o decepcionas, te liquidaré.

Por ello, detrás de tanta especulación arbitraria lucha por emerger una sencilla mujer que tan sólo buscó el amor – y fracasó –, qué tan sólo quiso hallar la calidez de un hogar – y zozobró –, qué tan sólo ansiaba sentirse acogida y confortada y se acabó diluyendo en la soledad ventosa de un crepuscular otoño parisino.
[Leer más +]
11 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
La historia de por qué fui a ver este documental
Hace apenas 20 minutos que estaba en la butaca del cine viendo los títulos de crédito de este documental.

Apenas sé nada sobre ópera. Decidí ir a ver el documental al cine porque tenía un mal día. Me sentía solo, algo triste y ya resolví un día así anteriormente delante de un documental sobre la vida de Elizabeth Taylor. Así que, al ver en la cartelera un póster con la palabra "Callas", con una preciosa fotografía de ella delante de un butacón isabelino, supe que era lo que necesitaba ver hoy.

Pasé primero por un colmado a aprovisionarme de un par de zumos y algunos dulces. Entré al cine solo. Hice cola para comprar la entrada delante de una pareja mayor que iba a ver lo mismo que yo.

Añadí un paquete de palomitas mediano a mis provisiones en la entrada del cine y, ya en la sala, me senté en las primeras filas, quedándome solo dejando atrás las butacas del fondo llenas de parejas mayores y grupos femeninos de mediana edad. Yo era el único jovencito de 31 años ahí sentado. Y estaba preparado para ver una de las cosas más bonitas que uno puede ver en la vida: ópera.

Desde el comienzo hasta el final, desde las primeras imágenes de Callas en blanco y negro en una entrevista hasta el final en Palm Beach, no encontré momento para el aburrimiento. Me sentía tan a gusto que no quería que terminase. De hecho, ni siquiera llevé encima ningún aparato para saber la hora. Fui a ver a Maria Callas.

Intuí, por las imágenes, que estaba viendo un archivo que tuvo que ser difícil rescatar. Encontrar, pulir y presentar este archivo de vídeos no debió ser mucho más fácil que rodar una película.

Las imágenes del documental son tan coloridas y suficientes que no querría ver ninguna representación cinematográfica de Maria. Al contrario; ojalá pudiese ver más de lo que vi hoy: un espectáculo como pocos se pueden ver en la vida.

Sólo por aprender un poco de la historia más reciente y reluciente de la ópera, ya vale la pena dedicarle dos horas a una obra como esta. Cualquier persona con algo de curiosidad o sensibilidad apreciará contemplar la vida de Maria como si estuviese presenciando una bandada de miles de flamencos cruzando el cielo en una puesta de sol.

Todo un regalo para los sentidos y para el alma. Vayan a verlo.
[Leer más +]
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil