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Una noche en la ópera (1935)

Una noche en la ópera
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Sinopsis
Llevado por un extravagante sentido de los negocios, Groucho mete en un barco con destino a Nueva York a las grandes estrellas de la Ópera de Milán. A bordo viajan también unos polizones: Harpo y Chico. Entre los tres revolucionan el barco, organizan un escándalo en Nueva York y convierten la noche del estreno en una locura que el mundo de la ópera nunca podrá olvidar. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
A Night at the Opera
Duración
94 min.
Guion
George S. Kaufman, Morrie Rysking
Música
Herbert Stothart
Fotografía
Merrit B. Gerstad (B&W)
Productora
Metro-Goldwyn-Mayer
Género
Comedia Ópera
9
Los payasos
Primera película de los Hermanos Marx producida por la Metro, tras su etapa de la Paramount, y primera sin Zeppo. Se basa en un argumento de James Kevin McGuinness. Se rodó en LA y NYC. Está considerado como el mejor de sus films de la Metro y uno de los mejores de su filmografía. Producido por Irving Thalberg (no acreditado), se estrenó el 15-XI-1935 (EEUU).

La acción se inicia en Milán, se sitúa en el trasatlántico "S.S. Americus" y finaliza en NYC. Narra el romance entre la soprano Rosa Cristaldi (Kitty Carlisle) y el tenor Ricardo Baroni (Allan Jones). El cazadotes Otis B. Driftwood (Groucho) se hace pasar por especialista en finanzas, el desocupado Florentino (Chico) encuentra empleo como agente de Baroni y Tomás (Harpo) es asistente del vanidoso tenor Lasparri, que le maltrata. Los tres deciden apoyar la carrera de Ricardo y el amor de éste y Rosa, pese a estar los tres enamorados de ella.

La película es una comedia cómica, una historia de amor y un musical. Los Hermanos Marx dan rienda suelta a su humor corrosivo, anárquico y surrealista. En esta ocasión se burlan de la vanidad, los formalismos burocráticos, la corteza de miras y de la pretensión de conseguir relaciones, amistades y prestigio, con dinero. Son escenas memorables el encuentro en el restaurante de Milán de Driftwood (Groucho), la Sra. Claypool (Margaret Dumont) y Gottlieb (Sig Ruman), la cena y el canto en la cubierta del barco (con excelente coreografía), el contrato entre Groucho y Chico, la algarabía en el teatro de NY y otras. Incluye expresiones que se han hecho famosas: "Como pienso despacio, necesito todo el día", "Si me despide, retiro mi proposición de matrimonio", "Todo en ella me recuerda a Ud., excepto Ud.". Abunda el humor visual: la mariposa que sale de debajo de una barba, el puro de Groucho entre dos rodajas de pan con mostaza, esgrima con batutas, el grito a lo Tarzán de Groucho, los saltos de Harpo asido a las cuerdas de la tramoya, la acumulación de 15 personas en el camarote, etc.

La música ocupa un lugar preminente. Incluye dos canciones originales: "Cosí, cosà" y "Alone". La música de ésta fue compuesta por Nacio Herb Brown, autor de la canción "Singin'in The Rain". "Alone" se convirtió en la canción de año. Incorpora arias de "I Pagliacci", en La Scala de Milán, y de "Il Trovatore" en NY. Harpo interpreta en el harpa una versión propia de "Alone". La fotografía, en B/N, luce excelentes contrastes de luz y un dinamismo poco común, apoyado en un acertado montaje. Se ofrecen proyecciones de sombras, hermosas tomas, primeros planos (Harpo tocando el harpa), imagenes contrapicadas (aparejo del barco). El guión, muy trabajado, suma esfuerzos de varios profesionales de la Metro: George S. Kaufman, Morrie Ryskind, Al Boasberg y Buster Keaton (no acreditado).

Fue la película más taquillera de los Marx y la más popular. Critica la soberbia y exalta la sencillez de los niños y los humildes.
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63 de 82 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Cuando el desequilibrio es bueno
Coleccioné en su momento toda la filmografía de los Marx. Me encantan como a todo el mundo, y siempre en nuestras valoraciones sobre ellos y sus películas, suma en su curriculo la depresiva y exaltada época en la que estos funambulistas del surrealismo consiguieron alegrar a un público más que difícil. No creo que sea una exageración decir que la escena del camarote es una de las mejores de la Historia del Cine. Se cuenta que el guionista, harto de que improvisaran lo que a los hermanos les salía de los huevos, hizo tiras el guión y lo pegó con cola en el techo del famoso camarote. Siempre me he reído con esa secuencia, con la parte contratante de la primera parte y con alguna perla más que nos regalan, pero no puedo otorgarla un diez (sitio que ocupará siempre Sopa de Ganso) por la extensión de los números musicales, en mi opinión auténtico lastre de algunas obras de los Marx, y porque la última vez que la he visto me ha dado la sensación de que los diálogos de Groucho no manaban de la imaginación del divo, sino que estaban metidos con vaselina. De todos modos, un clásico que te hará reír o sonreír dependiendo de tu estado de ánimo... pero jamás llorar o dejarte indiferente. Muy buena.

-Soy el ayudante del plomero.
-Tenía el presentimiento de que iba usted a venir.
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50 de 65 usuarios han encontrado esta crítica útil
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