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American Beauty (1999)

Sinopsis
Lester Burnham (Kevin Spacey), un cuarentón en crisis, cansado de su trabajo y de su mujer Carolyn (Annette Bening), despierta de su letargo cuando conoce a la atractiva amiga (Mena Suvari) de su hija (Thora Birch), a la que intentará impresionar a toda costa. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
American Beauty
Duración
122 min.
Guion
Alan Ball
Música
Thomas Newman
Fotografía
Conrad L. Hall
Productora
DreamWorks SKG
Género
Drama Comedia Comedia dramática Familia Sátira Película de culto
Algo huele a podrido en Norteamérica. Tragicomedia americana de finales de siglo, "American Beauty" es como una fábula. La fábula de la clase media estadounidense en la que de poco sirve alcanzar el "American Way of Life" -traducido: un matrimonio, una hija, un trabajo y una casa con un sofá de seda- si todo está enmohecido por unas relaciones condenadas al fracaso y un día a día rutinario hasta la naúsea. El vecino no está mejor: es más, aseguraría que apesta. Aquí es donde un ácido y demoledor guión arrasa con unos personajes magistralmente dibujados, acertados en la breve exageración que cada uno tiene de su forma de ser, como prototipos de la sociedad en que vivimos: el inseguro, la ambiciosa, la acomplejada, el tímido, la guapa, el triunfador, el fascista... Cuando las comodidades materiales y la civilización se han instalado definitivamente en la mayor parte de la gente, "American Beauty" arremete contra los frágiles pilares morales y las relaciones superficiales, a través de la transformación del personaje principal (insuperable Spacey) y las implicaciones sobre el resto del rebaño. Por si fuera poco, Mendes y Ball nos venden su inteligente ensayo de manera asombrosamente entretenida, siendo de agradecer que una película como ésta, que destila bilis por cada fotograma, no dicte doctrina, no exponga soluciones: sólo consecuencias. Que nos veamos reflejados, que observemos su fascinante bolsa de plástico... bella e hipnótica imagen de vacío contenido.
[FILMAFFINITY]
"Irónica y mordaz reflexión sobre los sueños y aspiraciones de la clase media americana (...) Excelente"
[Diario El País]
10
La película de mi vida
De adolescente siempre había entendido el cine como algo puramente comercial, un entretenimiento, un pasatiempo, un recurso para los días de lluvia, para los mortecinos domingos por la tarde, para una cena con los colegas. Pero a todo cinéfilo le llega su “San Martín”, esa película que le marca para siempre, que le hace abrir los ojos, y le enseña la maravillosa y eterna magia del cine.

American beauty no solo me convirtió en un apasionado y amante compulsivo del séptimo arte, me cambió la vida en muchos otros aspectos. En una época de muchas inseguridades, miedo, soledad, y nostalgia, me dio una lección vital que aún hoy sigo teniendo presente cada día.

American Beauty es una película de una belleza sobrecogedora, de un poder visual apabullante, y de una contundencia perturbadora, gracias a unas actuaciones colosales (sobrenatural Kevin Spacey), a una fotografía bellísima, y a una banda sonora mágica, agotadoramente bella, triste, lírica, maravillosa. Pero sobretodo, un guión magistral, que define a los personajes a la perfección, con una exactitud milimétrica, que los ridiculiza y los desnuda al principio de la película, para que después, en un vuelco final demoledor, devolverles la dignidad perdida, y de paso recordarnos a todos que la vida si vale la pena.

El mensaje de American beauty deja huella. Y lo importante no es solo lo que dice, sino como lo dice. American beauty es más que una simple película. Es un manifiesto de como ver la vida y como vivirla. Destroza punto por punto todos los tópicos y falsas esperanzas del llamado sueño americano, y nos muestra que la vida es lo único que tenemos, que hay que saber aprovecharla, que hay que dejar de fingir, dejar de ser alguien que no queremos ser, dejar de fijarnos en las apariencias, y simplemente dedicarse a amar, a vivir, a saber valorar la belleza que nos rodea. Es una película que nos invita a ver más allá, tal y como reza el reclamo publicitario, "look closer". Este mensaje queda refrendado en un final colosal, enorme, uno de los mejores finales de la historia, de una clarividencia y un impacto tan grandes que te golpean de manera que no te puedas olvidar de él en toda tu vida.

Creo que ni su director, Sam Mendes, ni cualquiera de los miembros del reparto, son conscientes de la pedazo de joya que nos regalaron para despedir el siglo XX.

Un antés y un después, una cima, un milagro. Simplemente, "American Beauty".
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622 de 670 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
¿Qué haces?... ¿te estabas masturbando?
Desde Terciopelo Azul, nadie había conseguido captar en la gran pantalla de una manera tan excepcional la vida cotidiana de un típico barrio americano. Sam Mendes lo hace a base de imágenes atemporales grabadas para siempre en el limbo de nuestra memoria colectiva. American Beauty es tan hermosa y posee a su vez un mensaje tan abrumadoramente doloroso y cotidiano que casi podemos sentirla como algo vivo. Son las tinieblas agazapadas en las miserias apáticas de una familia como otra cualquiera, tan normal como hubiera cabido esperar en una urbanización de clase media alta de ese sueño americano que tanto se empeñan en demostrarnos que aún sigue vivo. Pero la realidad es que su mensaje de monotonía e infelicidad es tan universal que no podemos considerarla como algo lejano y ajeno a nosotros. Trata una realidad que nos concierne y nos empapa por completo cada día: la vida en matrimonio, cada vez más impersonal, sin rastro de pasión sexual, abocada a los tonos grises de la apatía y la ausencia de sueños y de ilusión; la relación entre padres e hijos, incomunicativa y violenta, casi como extraños que viviesen bajo el mismo techo...
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189 de 209 usuarios han encontrado esta crítica útil
4 13
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