arrow

El oro de Nápoles (1954)

El oro de Nápoles
Trailer
7,2
440
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Comedia que narra seis episodios ambientados en Nápoles: la historia de una cocinera (Sophia Loren) que extravía su anillo de casada, la de un jugador que pierde una partida con un niño, la de un payaso que es explotado por un gánster... (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Italia Italia
Título original:
L'oro di Napoli
Duración
131 min.
Guion
Vittorio De Sica (Novela: Giuseppe Marotta)
Música
Alessandro Cicognini
Fotografía
Carlo Montuori (B&W)
Productora
Ponti-De Laurentiis Cinematografica
Género
Comedia Película de episodios
10
¡Partenopeos del mundo, uníos!
Esta película es un milagro, una obra maestra, digámoslo desde el principio. ¿Qué se podía esperar a priori de la fusión del costumbrismo casticista napolitano con el neorrealismo de Zavattini? Un bodrio, ¿verdad? Pues no, contra toda lógica el resultado es una película muy divertida, extraordinariamente rodada por Vittorio De Sica (¡qué fotografía, qué planos, qué dirección de actores, qué amor por los personajes!). Bajo la apariencia de una autocomplaciente exaltación localista de lo napolitano (ya se sabe, edificios costrosos, jaleo en las calles, gritos, bandadas de niños desastrados, truhanes, señoras pechugonas, Funiculì funiculà, puestos callejeros de pizzas, pícaros, maridos cornudos), bajo todo eso hay una vena crítica casi imperceptible, disimulada en la sátira de costumbres, en la que se ve la brutalidad de una sociedad reaccionaria, renuente a la modernidad. Es muy significativa la ausencia de la autoridad: se retrata al pueblo napolitano y se evitan los personajes protagonistas de curas, monjas o eclesiásticos, de jueces, alcaldes o carabineros, tan típicos –por otra parte– de las comedias italianas. Aquí no. Todas las historias son populares y, aunque aparezcan algunos nobles o ricos burgueses (en los episodios «Los jugadores», «Teresa» y «El profesor»), siempre lo hacen en relación con personajes menesterosos y, en el caso de los aristócratas, como testimonio de una clase decadente, anacrónica y de vida tan precaria como el propio pueblo. El espíritu neorrealista también se aprecia en la aparente insignificancia de las anécdotas que se muestran: son pedazos de vida en la ciudad, no hay intrigas elaboradas sino una preocupación por plasmar cierto espíritu de supervivencia, cierta épica de la pobreza, todo ello contado con gracia, muchísima gracia, encanto y delicadeza.

[Sigo en el expolio, sin revelar gran cosa:]
[Leer más +]
26 de 27 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
El neorrealismo italiano es curativo
-Doctor, doctor, tengo un problema
-Diga
-Me emociona el neorrealismo italiano
-¿Desde cuándo?
-Desde que vi ‘Roma ciudad abierta’ de Roberto Rosellini y ‘Todos a casa’, de Luigi Comencini, a pesar de que esta es un poco tardía. Ahora he visto ‘El oro de Nápoles’ y me he vuelto a emocionar. Varias veces…
-Entiendo…
-Por ejemplo, la escena en la que llevan a un niño a enterrar en un coche de caballos y la madre empieza a tirar peladillas. Entonces los demás niños se arremolinan…
-Es un oxímoron visual. No es grave.
-¿La muerte y la vida…?
-Exacto
-Y Silvana Mangano, enfrentada a sí misma en esa calle, de noche...
-Una interpretación impresionante y otra vez la vida, con sus contradicciones...
-Doctor pero, ‘El oro de Nápoles’… Me impresiona ese dominio de la tragicomedia… Usar el humor para mostrar rebeldía… Tanta verdad en cada conflicto...
-Tampoco le busque un sentido a todo.
-Pero entonces. ¿Estoy enfermando?
-No, se está curando
-¡¿De qué?!
-De un empacho de Hollywood
-¿Y cuándo estaré curado?
-Cuando empiece a ser feliz por vivir cada secuencia, en vez de apostarlo todo a los sueños...
-Entonces, ¿puedo ver 'Ladrón de bicicletas' y 'La tierra tiembla'?
-Si. Y no se pierda ‘Bellísima’ de Visconti, pero le recuerdo que estas no tienen elementos de comedia como ‘Todos a casa’ o ‘El oro de Nápoles’…
-Ah, vale. Grazie mille...
-Prego…
[Leer más +]
8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil