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Retorno a Edén (Miniserie de TV) (1983)

Retorno a Edén (Miniserie de TV)
Trailer
6,0
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Sinopsis
Miniserie de TV de 266 minutos de duración. En Australia, Stephanie Harper es una mujer rica, casada y con dos hijos. Todo parece ir bien hasta que, en un viaje por la selva, descubre que su marido y su mejor amiga son amantes. Pero poco puede hacer, pues durante un paseo en barca su marido la lanza al agua a las fauces de los cocodrilos. Stephanie es dada por muerta y pasan los años. En realidad, Stephanie sobrevivió, pero perdió la memoria y su cara quedó desfigurada por el ataque de los cocodrilos. Con la ayuda del cirujano plástico Dan Marshall, la mujer conseguirá un nuevo y bello rostro y el amor en sus brazos. Pero los recuerdos vuelven, y Stephanie, reconvertida en la modelo Tara Welles que no puede hacer nada para parar las ansias de venganza hacia todos aquellos que intentaron destruirla, y vuelve a Edén para vengarse. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Australia Australia
Título original:
Return to Eden
Duración
60 min.
Guion
Michael Laurence
Música
Brian May
Fotografía
Dean Semler
Productora
Network Ten Australia / Hanna Barbera Australia / McElroy & McElroy
Género
Serie de TV Intriga Drama Romance Miniserie de TV
7
De cocodrilos y hombres:
"Me llamo Stephanie Harper y esto es Edén, el imperio creado por mi padre. El día en que murió hace 17 años, yo tenía 23 y estaba sola y asustada. Si entonces hubiera sabido la pesadilla que me esperaba, hubiese preferido morir con él". Así daba comienzo esta miniserie australiana de 3 episodios estrenada en 1983.
Stephanie Harper es la mujer más rica de Australia. Decide casarse con un tenista en baja forma (Greg Marsden), que sólo busca su fortuna. Stephanie es más bien feílla..., nadie para de decirle lo preciosa que está y la pobrica está horrenda. La mejor amiga de Stephanie (Jilly Stewart) enseguida se siente atraída por el guapote, a la par que malote de Greg. Así que se celebra una boda de alto copete donde Stephanie lleva un vestido morado (es su tercer matrimonio y tiene dos hijos, se vería feo que fuera de blanco virginal), con una especie de babero con volantillos que le rodea el cuello, el cual no tiene desperdicio, imperdonable incluso para la moda ochentera..., pa tirarla a un río lleno de cocodrilos, vamos...
Stephanie y Greg deciden pasar la luna de miel en Edén, y Greg invita a Jilly a pasar unos días con ellos (claro llevan un tonteo estos dos que no veas...), incluso se encontrarán por los pajares de la gran mansión mientras la buena de Stephanie duerme o monta a caballo, para jincar como conejos. Durante la luna de miel harán cosas típicas de enamorados como cazar cocodrilos... Así un atardecer, Stephanie, Greg y Jilly deciden irse a pasear en barca por el río para ver la puesta de sol. Stephanie lleva una cámara de vídeo de última generación para inmortalizar el momento y justo cuando se pone en pie sobre la barca para captar la preciosidad de la puesta de sol, Greg la empuja, cae sobre las aguas infestadas de cocodrilos, ésta rápidamente es atacada por uno y se hunde en las aguas del río dejándolas teñidas de rojo.
Pero Stephanie sobrevive al ataque del cocodrilo. Un hombre la encuentra inconsciente en la fangosa orilla del río con la cara totalmente desfigurada. El buen hombre la acoje en su cabaña y le cura las heridas de la cara con remedios aborígenes. La pobre Stephanie sufre de amnesia temporal a causa del shock (a una no la debora un cocodrilo todos los días...) y como no recuerda ni cómo se llama, el buen samaritano la rebautiza con el nombre de Tara. Con la cara desfigurada, pero totalmente recuperada y con algún dinerillo que le da el vejete que la cuidó, ni corta ni perezosa se nos va a la típica isla de aguas de color turquesa donde hay la clínica de cirujía estética del prestigioso Dr. Dan Marshall. Entre retoque y retoque surge el amor entre Stephanie y Dan, pero ésta, que poco a poco ha ido recordando lo que sucedió realmente aquel atardecer en el río, decide volver a Sidney para vengarse.
Durante la segunda parte de la historia, asistimos a su transformación de oruga a mariposa. Stephanie decide empezar una nueva vida, con un nuevo nombre (Tara Wells), yo también si decidiera reinventarme a mí mismo, me haría llamar Tara... Superentretenido todo este trozo en que va a la pelu, aprende a usar maquillaje, va de compras, muy rollo "Tu estilo a juicio", muy "Divinity" todo.... Mientras se va de shopping también encuentra el tiempo para espiar a sus hijos y comprobar que están bien, eso sí, de incógnito con un turbante que le cubre el pelo y unas gafas de sol enormes... Y lo mejor de todo: con todo el morro se presenta a la jefa de Vogue y le dice: "Necesito salir en todas las portadas en 6 meses". Así la vemos trabajando de modelo en varios shootings de fotos en un montaje de imágenes de los más ochentero, en plan videoclip de Bonnie Tyler, yo creía que en cualquier momentos saldrían a su alrededor todo de niños vestidos de monaguillos y con los ojos luminosos gritando: Turn around, bright eyes...
Así es como Tara/Stephanie (ahora convertida en una conocida supermodelo) se reencuentra con Greg en un evento social y éste cae prendido a sus pies. En su primera cita Greg le dice a Tara: "Lo primero que me atrajo de ti es que te pareces físicamente a Stephanie, pero ella era el patito feo y tú en cambio eres el cisne en el que ella siempre se quiso convertir". Greg raja de lo lindo de Stephanie frente a Tara, sin saber, claro está, que son la misma persona; incluso llega a decirle: "Era vieja, gorda, aburrida; tenía que estar medio borracho para hacerle el amor..."
El último acto tiene lugar en Edén, donde Stephanie se sacará la mascará ante Greg y Jilly, con trágicas consecuencias para Greg.
La serie tiene un aire muy a lo novela de Danielle Steel, muy de película del canal Cosmopolitan. En ella podemos encontrar frases como "Mírame a los ojos y dime que no me quieres y me iré", y luego entra una música así a lo "Love Story". Me imagino al director en la sala de montaje diciéndole al montador "Ahora, dentro música". Toda ella es superobvia, facilona, muy naïve, pero es precisamente eso lo que la hace tan entretenida, tan culebronesca y por eso engancha.
La serie tuvo su continuación en formato de serie semanal de televisión en 1986, donde volvía a aparecer Rebecca Gilling interpretando a Stephanie Harper, ahora casada desde hace 7 años con el Dr. Dan Marshall, con sus hijos ya creciditos y viviendo en una mansión llamada "El Nuevo Edén". Ahora Stephanie es la jefa de una agencia de moda. La historia comienza cuando Jilly sale de la cárcel, totalmente cambiada, vamos que si está cambiada, como que no era ni la misma actriz, y tampoco se molestaron demasiado en encontrar a alguien que se le pareciera. Ésta pasó a ser una superbitch al más puro estilo de Alexis en "Dinastía". Y aparece un hermano perdido de Greg, que quiere hacer pagar a Stephanie por la muerte de su hermano. Uno de los momentos álgidos de la serie es cuando el hermanito de marras, mientras todos duermen, mete un cocodrilo en la piscina de "El Nuevo Edén" y cuando Stephanie se levanta por la mañana para hacer su sesión de largos matutinos, se lleva un buen susto...
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8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Lo maravilloso de la cirugía.
Recuerdo con emoción cuando en televisión emitieron esta serie. En aquel momento resultó innovadora y acorde con la moda de la época, te mantenía en suspense la trama de la historia de la señorita Harper. Como de patito feo e ignorante pasaba a ser un cisne vengativo y luchador por su supervivencia. Pasados tantos años muchas cosas resultan ridículas, pero es normal, los tiempos cambian.
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6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil