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El patrón. Radiografía de un crimen (2014)

El patrón. Radiografía de un crimen
Trailer
6,9
974
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Sinopsis
El patrón, radiografia de un crimen, se enfoca en un hecho criminal real sobre un hombre rural que llega a Buenos Aires en busca de trabajo y termina explotado por un siniestro patrón que lo obliga a vender carne podrida y que lo somete a una verdadera esclavitud, en el corazón de la Ciudad de Buenos Aires y en el siglo XXI. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Argentina Argentina
Título original:
El patrón, radiografía de un crimen
Duración
99 min.
Guion
Sebastián Schindel, Nicolás Batlle, Javier Olivera (Libro: Elias Neuman)
Música
Lucas Kohan
Fotografía
Marcelo Iaccarino
Productora
Coproducción Argentina-Venezuela; Magoya Films / Cooperativa Estrella Films
Género
Drama Thriller Crimen Trabajo/empleo Basado en hechos reales
8
Un policial con mirada social
Esta primera incursión del joven realizador Sebastián Schindel en el largometraje de ficción, luego de una amplia y sólida trayectoria como documentalista (“Mundo alas”, “Rerum Novarum”, entre otras, son muestras de su vocación por sensibilizar acerca de la dignidad de los más débiles) es un implacable retrato sobre las prácticas poco menos que esclavistas, aún presentes en ciertas relaciones laborales.
En “El Patrón...”, su primer largometraje de ficción, se basa en la historia real de un hachero santiagueño analfabeto, que aspira a mejorar sus condiciones de vida, emigrando con su esposa a Buenos Aires, donde encuentra trabajo esclavo en una carnicería. Con el cine de Pablo Trapero y el de los hermanos Dardenne como ineludibles referentes, Schindel practica un saludable clasicismo narrativo, para un relato que, para no caer en el exceso, aprovecha con austera profundidad las ilimitadas posibilidades visuales y sensoriales en el marco de una carnicería. Así, recorre sobriamente un escenario de cuchillos y ganchos de todos los tamaños, reses sangrantes envueltas en el penetrante vapor del agua lavandina para atenuar el hedor de un ambiente cada vez más opresivo.

El responsable de cargar sobre sus espaldas un protagónico en las antípodas del rol de galán es Joaquín Furriel, quien construye un personaje con acento santiagueño y una interpretación en la que no se percibe ningún vicio de la televisión o del teatro. Su actuación es puramente cinematográfica, como la de Mónica Lairana, que pasó de ser una mujer fatal en las telenovelas a encarnar la sumisa y conmovedora esposa del protagonista.

La mirada del filme está puesta en la injusticia del contexto y las circunstancias que nadie evalúa, salvo cuando por casualidad, la secretaria del juez pide ayuda a un amigo abogado (Pfening), al compadecerse por la lectura del expediente y lo invita a compenetrarse del caso. Una historia impactante en la que los roles de victimario y víctima se invierten, al comprender el oscuro negocio del patrón (Luis Ziembrowski), dueño también de varias carnicerías del barrio, un monstruoso estafador que obliga a su empleado a vender carne podrida camuflada.

“El patrón: radiografía de un crimen” no es un policial más. Basado en el libro del criminólogo Elías Neuman que da cuenta de un crimen y una injusticia real, la película funciona a veces más como un documental que como un policial, aplicando una dosis concentrada de crítica social. Schindel recorre el submundo clandestino detrás del mostrador, con la certera formación de un documentalista. De los exteriores incorpora algunas calles del porteño barrio obrero de Villa Lugano, que aporta su propia verdad estética, su acorde atmósfera de suburbanidad deshumanizante. El director demuestra una llamativa solidez para combinar el costado humano, la mirada social y la trama policial de la historia. La fotografía (a veces demasiado oscura) de Marcelo Iaccarino contribuye a crear los climas para una película tan implacable como necesaria.
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17 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Radriografia del abuso
Un caso de la historia jurídica argentina. Una historia de abuso degradante.
Un guión simple, una estética que ronda entre lo humilde y lo miserable,con atmósferas por momentos bastante asfixiantes.
Y dos actuaciones para mencionar, una la de Luis Ziembrowski, que hace un papel absolutamente creíble. Y la otra una composición realmente notable, de Joaquin Furriel. Por muchas razones es una película recomendable, para ir al cine, mejor que verla en casa.
Furriel, mis más sinceras felicitaciones.
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10 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil